La reapertura de las emergencias supuso un absoluto desastre. El 80% de los centros que abrieron lo hicieron sin médico.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha salido este miércoles a la palestra después del desastre que ha supuesto la reapertura de las emergencias, con las nuevas medidas implementadas desde la consejería de Sanidad de su propio Gobierno.
Durante el puente, la mayúscula debacle sanitario se constató en el hecho de que el 80% de los centros sanitarios abrieron sin médico.

De este modo, Isabel Díaz Ayuso, impotente, ha cargado contra los mismos sanitarios al afirmar que «es evidente que la mayoría de los profesionales sanitarios quieren trabajar con normalidad», pero denuncia que «hay una parte política que intenta boicotearlo y politizarlo todo». Concluye, entonces, «tienen los servicios públicos del ciudadano secuestrados por fines partidistas».
«Niegan que somos el Gobierno que más dinero está destinando a la sanidad pública madrileña. Intentan politizarlo todo y hacer campaña de todo», ha insistido tratando de reafirmar su dañada reputación.
Así, Ayuso, ha puesto en el foco a la oposición, quienes consideran que se encuentran al frente de este «boicot» contra ella y su Gobierno
«Tienen servicios públicos fundamentales de los ciudadanos secuestrados por fines partidistas. Entiendo que tengo los oponentes que tengo, que intentan adueñarse de la educación y de la sanidad. Sin embargo, recuerdo que no es a mí a quien perjudican; es al ciudadano», ha afirmado Ayuso.
Related posts
Le Pen activa la maquinaria de la ultraderecha contra la Justicia
Agrupación Nacional lanza una campaña para victimizar a su líder,
Toca reaccionar ante Trump: boicot masivo
Groenlandia, país que Trump intentó comprar en 2019, ha declarado su apoyo al boicot europeo.
Israel asesina una media de 13 periodistas por semana desde 2023
Israel convierte a quienes documentan sus crímenes en objetivos militares.
Vídeo | DE RESIGNIFICAR NADA 🧼 PSOEizando, que es gerundio. Marina Lobo y Esther López Barceló
La “resignificación” del Valle de los Caídos que vende Moncloa es un eufemismo para disfrazar la continuidad del relato franquista.