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Señalan que no piensan “malgastar más dinero” en paliar los efectos del cambio climático.
El partido de extrema derecha Vox es, al igual que sus hermanos mayores Trump o Bolsonaro, negacionista hasta el extremo. Ejemplos de esta afirmación hay muchos, pero en este artículo vamos a centrarnos en los más llamativos y en la existencia de un argumentario interno para dar un mensaje único.
El año pasado, la portavoz del partido ultra en la Comisión de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Mireia Borrás, ya rechazaba abiertamente la Ley de cambio climático y transición energética durante una comparecencia del profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Fernando Valladares. “Hemos votado en contra de esta ley porque cuestionamos los dogmas que impone. En las últimas tres décadas se ha predicho al menos cinco veces que el océano glaciar ártico sería navegable. Sin embargo, las fechas han vencido y el hielo sigue ahí”, señalaba por aquel entonces Borrás.
Quiso recordar que el IPPC pronosticó un aumento de la temperatura global de 0,3 grados por década desde 1990 y el aumento real ha sido de 0,15 grados por década, la mitad de lo profetizado. “Todas las predicciones hechas por el lobby climático han fallado hasta la fecha. El calentamiento global no puede considerarse una perturbación del equilibrio natural, ya que nunca hubo tal equilibrio”.
Como si fuese una experta en ecología o medio ambiente, Borrás, licenciada en Económicas y Periodismo, se atrevió a negar la mayor delante de Valladares diciendo que un aumento de la temperatura tiene un perjuicio en la biodiversidad es arriesgado, “sobre todo porque en las montañas la biodiversidad disminuye mientras que aumenta cuando se acerca al ecuador, cuanto más cálido es el clima”.

«Que se caliente un poquito el planeta evitará muertes por frío»
Por supuesto, las declaraciones negacionistas de Borrás no son las únicas que llaman la atención en el partido. En abril de este mismo año el diputado de Vox en el Congreso, Francisco José Contreras, sorprendía a todas y todos con unas declaraciones impropias de alguien formado o con un mínimo de inteligencia: «Si se calienta un poquito el planeta reducirá muertes por frío”, dijo.
Otro miembro de Vox formado en algo que no tiene nada que ver con la Ecología (es catedrático de Filosofía del Derecho), pero con voz en las instituciones lanzando proclamas negacionistas sin ningún miramiento. «¿Quién decretó que la temperatura óptima para la humanidad fuese la del 1850?”, se preguntó el diputado de la formación de extrema derecha, considerando además que el hecho de que la temperatura global del planeta suba 2,6 grados en el próximo siglo no tiene porqué ser un “problema”.
Abundando en sus argumentos, ha agregado que “la temperatura desde 1850 ha subido algo más de un grado”, por lo que, a su juicio, durante el siglo XX y XXI “no nos ha ido mal». Por este razonamiento, Contreras afirma que cuando suba 2,6 grados a lo largo del siglo XXI, “los efectos no tendrán por qué ser desastrosos”, señaló, ignorando todos los estudios al respecto y, sobre todo, los cambios climáticos extremos que sacuden el mundo, desde las temperaturas récord en Groenlandia a las inundaciones en Alemania.
Un discurso único
Estos son dos ejemplos, pero hay muchos más. Según denuncia La Marea en este artículo, VOX dispone de un argumentario con el que unificar la coherencia de los discursos pronunciados por sus integrantes de cara a la opinión pública.
El partido ultra se refiere en este texto a la teoría del cambio climático “de origen antropogénico” como “una tomadura de pelo”, por lo que no piensan “malgastar más dinero en esta estafa”. En el escrito intentan desmontar la “teoría de que el responsable del cambio climático es el ser humano” y el objetivo es desacreditarlo.
Uno de los puntos más importantes del argumentario sostiene que «el cofundador de Greenpeace ha reconocido recientemente» que «el cambio climático es la mayor estafa de la historia». Es falso, pero parece no importarles. La persona a la que hacen referencia, Patrick Moore, no fue cofundador de Greenpeace, abandonó la organización medioambiental en 1986 y desde entonces se gana la vida ejerciendo de consultor y lobbista.

Asimismo, también subrayan que “la actividad solar es la responsable de los cambios climáticos” sin aportar una sola prueba, acusan a activistas como Leonardo Di Caprio, Al Gore o Michael Moore de ser “las personas que emiten más CO2 del mundo”, y dejan sus propias teorías sobre la alteración del clima, entre los que incluyen la luna, la rotación de la tierra, los volcanes o los fenómenos atmosféricos.
Aislados en el Parlamento
El cambio climático es uno de los asuntos que aísla a Vox dentro del actual arco parlamentario e incluso dentro del espacio del centroderecha. Incluso el PP ha arremetido contra el «negacionismo» en esta materia de los de Santiago Abascal.
Este lunes, con motivo de la publicación del informe del Grupo Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático (IPCC), el PP subrayaba que los expertos de Naciones Unidas confirman «que el calentamiento global se está desarrollando más rápidamente de lo esperado» y también que «la mitigación de las emisiones de CO2 es urgente para frenar la preocupante proyección» del fenómeno dibujado por los científicos.
De manera muy similar se manifestaba Ciudadanos, cuyo número dos, Edmundo Bal, aseguraba en Twitter que el IPCC es «inequívoco» al establecer la responsabilidad del ser humano en el cambio climático y en que el Mediterráneo es una de las regiones del mundo más afectada por la subida de las temperaturas. Para la mano derecha de Inés Arrimadas «es urgente que encaremos esta realidad y tomemos medidas. No tenemos un planeta b».
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