Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Maestre sufre otra agresión de Bertrand Ndongo ante la pasividad institucional.
1️⃣ La agresión
Otra vez. A plena luz del día y con la Policía Nacional teniendo que intervenir. Antonio Maestre, periodista y escritor, ha sido agredido este miércoles por el agitador ultra Bertrand Ndongo a las puertas del Congreso. La escena es la de siempre: micrófono en la cara, provocación medida, insultos y empujones. Y luego, el recorte: Ndongo publica un vídeo editado, manipulado, para venderse como víctima de lo que él ha iniciado. Un clásico de los pseudomedios ultras: provocan, manipulan, monetizan.
En el vídeo se oye a Ndongo gritar: “Tira el micrófono si tienes cojones”. Maestre no lo hace, pero sí se enfrenta. ¿Resultado? Otro episodio de violencia que intenta ser encubierto bajo la excusa de la libertad de expresión. Lo mismo que hizo con Ana Pardo de Vera semanas atrás. Lo mismo que hicieron con Maestre en un acto de Vox en Vallecas. Nada nuevo. Lo nuevo es que sigue pasando con total impunidad.
2️⃣ El patrón
Maestre no es una excepción. Es un objetivo. Lo son también Gabriel Rufián, Pardo de Vera, Marina Lobo, cualquier rostro visible de la izquierda que no se achante ante los voceros del odio. La estrategia es siempre la misma: acoso planificado, vídeos editados, victimismo posado. Lo explicó el propio Maestre: “Me acosan, me amenazan en mi casa, me provocan con cámaras para que pierda los nervios y puedan criminalizarme”. Y lo peor es que funciona: hay quien compra ese relato.
¿Quién da acceso a esta gente al Congreso? ¿Quién les pone un pase al cuello y un micrófono en la mano? ¿Quién permite que el Congreso de los Diputados se convierta en un plató de acoso y derribo?
3️⃣ El síntoma
Esto no va de Maestre. Ni siquiera de Ndongo. Va de cómo la ultraderecha ha convertido la política en un reality de odio, y a los periodistas incómodos en carne de cañón. Va de cómo se degrada el espacio público, cómo se normaliza el señalamiento, cómo se institucionaliza el acoso con dinero público y cobertura mediática. Y va también de lo que se tarda en reaccionar.
Solo ahora, tras años de agresiones, el Congreso ha empezado a tramitar una reforma del reglamento para sancionar a estos agitadores. Llega tarde. Pero es urgente. Porque esto no es libertad de prensa: es terrorismo informativo.
📌 Si dejamos que esto pase, mañana no será Maestre. Serás tú.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
1 Comment
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
SÍGUENOS
¿Ha cruzado Peinado la última línea?
El juez Juan Carlos Peinado ha vuelto a hacer lo que mejor define esta instrucción: estirar el caso hasta convertirlo en un espectáculo político con toga. El 20 de junio, el magistrado envió a juicio a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y le impuso medidas cautelares: retirada del pasaporte, prohibición de salir del territorio nacional y comparecencia quincenal en el juzgado. Hasta ahí, el repertorio habitual de una causa que lleva demasiado tiempo oliendo más a obsesión que a justicia.
Pero esta vez Peinado fue más lejos. Mucho más lejos. En su auto llegó a sugerir que los agentes encargados de escoltar a Begoña Gómez podrían, “bien por iniciativa propia o siguiendo órdenes de sus superiores jerárquicos”, colaborar en una hipotética fuga. Es decir, el juez no solo dibuja a la investigada como alguien que podría escapar. Dibuja también a policías nacionales como posibles cómplices. Sin una prueba concreta encima de la mesa. Sin individualizar conductas. Sin indicios determinados. Una sombra lanzada sobre servidores públicos porque sí. Porque encaja en el relato.
Israel mata al cámara Ahmed Wishah y vuelve a llamar “terrorista” al periodista muerto
El cámara de Al Jazeera Ahmed Wishah fue asesinado el 20 de junio en un ataque aéreo israelí contra una vivienda del campo de refugiados de Bureij, en el centro de Gaza. No murió en una abstracción bélica. No cayó en “daños colaterales”. Fue alcanzado por un bombardeo en una casa de un campo de refugiados, uno de esos lugares donde la palabra refugio ya suena a burla cruel cuando la maquinaria militar israelí decide que no hay techo, calle, hospital, escuela, convoy, tienda de campaña ni cámara que merezca seguir en pie.
Según Al Jazeera, en el ataque murieron dos personas y al menos otra persona palestina resultó herida. La cadena fue directa: condenó el “asesinato deliberado” de Ahmed Wishah, trabajador de Al Jazeera Mubasher, y recordó que es el 12º trabajador de la red asesinado en Gaza desde que comenzó la guerra genocida de Israel en octubre de 2023. Doce trabajadores de un mismo medio muertos. Doce. Luego vendrán los portavoces con su jerga de expediente, sus frases prefabricadas y sus acusaciones sin pruebas. Pero el dato queda ahí, como una losa sobre la conciencia de un mundo que mira demasiado y actúa demasiado poco.
Marlaska descubre la dignidad policial cuando el golpe viene de Peinado
El caso Begoña Gómez se ha convertido ya en una trituradora institucional. Peinado empuja desde un juzgado una causa que cada día parece más atravesada por el ruido político. El Gobierno responde con comunicados, quejas y gestos de trinchera. La derecha agita el expediente como si hubiera encontrado petróleo. Y en medio, otra vez, el Estado se mira a sí mismo. Sus jueces. Sus policías. Sus ministros. Sus sindicatos. Su honor.
Pero la calle queda fuera de plano.
La misma calle que ha visto cargas policiales contra protestas sociales, desahucios, movilizaciones antifascistas, marchas laborales o concentraciones por Palestina. La misma calle donde se reparte autoridad a golpe de defensa extensible. La misma calle a la que luego se le pide confianza institucional, moderación y respeto.
Vídeo | Estrenamos este domingo la segunda parte del reportaje “Palestina y la historia que quieren borrar”
Spanish Revolution estrena este domingo a las 15:00 la segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”, el reportaje dirigido y presentado por Patricia Salvador dentro de #ReportajesSR, el proyecto audiovisual dirigido por Patricia Salvador y Lea Guggelman.
Bajo el título “La Nakba eterna”, esta nueva entrega continúa el recorrido iniciado en el primer capítulo, donde se abordaba la Nakba para desmontar la mentira de que la historia de Palestina comienza el 7 de octubre.
Vídeo | El turismo que saquea las ciudades mientras sonríe para la foto
El turismo urbano ya no puede seguir vendiéndose como una postal amable, una maleta con ruedas y una pareja haciéndose fotos frente a una fachada histórica. En demasiadas ciudades se ha convertido en otra cosa. En una forma educada de saqueo. Entra sonriendo, paga tres noches, deja propina si toca, sube una historia a Instagram y se marcha. Lo que queda detrás no sale en la foto: alquileres imposibles, vecinas expulsadas, comercios de barrio sustituidos por locales sin alma y calles que ya no pertenecen a quienes las habitan.
No es turismo. Es extracción.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir
Este va de la mano del Ferri, así que pena poca