Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La finalidad de este fondo era que cubriera gasto sanitario. Ignacio Aguado, vicepresidente de la Comunidad de Madrid, prometió aclarar en que se gastaría este fondo pero las explicaciones siguen sin llegar.
La Comunidad de Madrid no concreta las partidas de gasto a las que ha destinado el primer tramo del Fondo covid-19 del Gobierno central, previsto para inversiones en materia sanitaria para hacer frente a la crisis sanitaria. Entre otros gastos, se incluía la contratación de sanitarios y rastreadores.
El BOE publicó a finales de julio la orden del Ministerio de Hacienda que fijaba el reparto a las comunidades autónomas del primer tramo de ese fondo no reembolsable: 16.000 millones de euros del que Madrid se ha embolsado 1.495.476.470 euros.
Desde Hacienda aseguran no disponer del desglose específico. Fuentes de esta consejería señalaron a Infolibre que del primer tramo que llegó en julio se transfirió a la Consejería Sanidad 700 millones de euros y se le van a transferir otros 300 millones para «la parte de personal». El resto, precisan, se le transfirió a otras consejerías, fundamentalmente a la de Políticas Sociales, para la parte sociosanitaria.

Una explicación de Aguado que no llegó
El vicepresidente del Ejecutivo regional, Ignacio Aguado, aseguró hace unos días tras la reunión del Consejo de Gobierno madrileño que desglosaría «euro a euro» todos los gastos que la Comunidad de Madrid ha asumido con las ayudas del Fondo covid percibido.
Destacó que se trataba de un fondo «necesario y urgente» y añadió que se iba a utilizar de la manera «más rápida, ágil y diligente posible para ir tapando esas necesidades de capital que hacían falta y que evidentemente estaban tensionando la liquidez de la Comunidad».
Sin embargo, las explicaciones siguen sin llegar y las cifras de gasto no encajan en lo que informa
Cifras infladas en la Comunidad de Madrid
Desde el Ejecutivo de Ayuso se señala al gasto sanitario, el gasto de medidas de carácter económico y social y la «caída de ingresos» de los últimos seis meses se reflejan en más de 3.000 millones de euros.
Sin embargo, el gasto sanitario hasta junio fue de 712 millones de euros, aunque desde la Consejería de Hacienda de la Comunidad de Madrid podría llegar a los 1.261 millones de euros para todo el año 2020. Este primer tramo, pues, destinado a sufragar los gastos en materia sanitaria, superaba en 234,7 millones las previsiones del Gobierno regional para todo el año.
El consejero de Hacienda de Isabel Díaz Ayuso, que también fue uno de los hombres fuertes de los gobiernos de Esperanza Aguirre, defendió en sede parlamentaria que el impacto global del covid-19 en las arcas públicas madrileñas ascenderá a 3.400 millones cuando acabe 2020.
Denuncia de CCOO
CCOO denuncia en un comunicado que, a pesar de la complicadísima situación que atraviesa la sanidad pública, y muy especialmente la Atención Primaria, tan solo se hayan destinado a la sanidad 700 millones de euros.
«Tampoco es de recibo», señalan desde el sindicato, «que a pesar de la crítica situación que atraviesan miles de familias madrileñas, no pudiendo llegar incluso a cubrir sus necesidades más básicas como las alimentarias o la de menores altamente vulnerables que quedan excluidos de las becas de comedor, tan solo se hayan destinado al reforzamiento de las políticas sociales 10 millones de euros, cuando el presupuesto regional en esta materia es de casi 2.000 millones de euros».
Señalan también que «por otra parte, el Gobierno de Díaz Ayuso vuelve a darle la espalda a la dramática situación que viven las personas mayores y dependientes en las residencias, epicentro de la pandemia. Resulta imposible que con esa raquítica inversión se vaya a poder abordar la urgente mejora de la gestión de estos centros».
CCOO denuncia de esta forma la opacidad y falta de transparencia del Gobierno regional en la distribución de este fondo y exige una «reorientación del mismo para acometer las necesidades más urgentes de la ciudadanía madrileña». Para ello, considera imprescindible «la apertura de un proceso de diálogo y negociación con los agentes económicos y sociales en esta materia».
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir