18 Ago 2026

Search Results for alvise

f5d3526e eee5 4538 92b2 799067e480a1
DESTACADA, POLÍTICA ESTATAL

La fiesta de Alvise se pudre por dentro 

La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.

El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.

c1dbff03 6c9e 4a03 9c96 c5fa355a49f6
INTERNACIONAL, PRINCIPAL

De De la Espriella a Alvise: cuando el esperpento se vuelve programa político 

Hay una pregunta incómoda que atraviesa España, Colombia y buena parte del mundo: por qué tanta gente acaba votando a quienes parecen salidos de una parodia grotesca de la política. No hablamos de personajes excéntricos sin consecuencias. Hablamos de dirigentes, candidatos y agitadores que convierten la democracia en plató, la rabia social en mercancía y el miedo en papeleta. De Abelardo De la Espriella a Alvise Pérez hay un hilo evidente: la política convertida en espectáculo para vender autoridad sin ofrecer justicia.

6dc30708 c0d6 4983 97d1 2fbd327661c2
DESTACADA, POLÍTICA ESTATAL

Y van dos. Bruselas le quita por segunda vez el escudo a Alvise mientras se multiplican las causas judiciales 

Y van dos.
El Parlamento Europeo ha aprobado un nuevo suplicatorio para investigar a Alvise por la presunta financiación irregular de su campaña. Hablamos de 100.000 euros en efectivo. Hablamos de un eurodiputado acumulando causas judiciales mientras intentaba venderse como “antisistema”.

La pregunta ya no es solo qué hizo. La pregunta es quién puso el dinero, para qué y por qué tantos miraron hacia otro lado mientras convertían la política en un canal de Telegram permanente.

Y ojo al detalle: ni siquiera la derecha europea ha querido integrarlo en sus grupos parlamentarios. El aislamiento político crece al mismo ritmo que el judicial.