Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
750 años de cárcel, 200 millones defraudados y 94 condenados. Las matemáticas del saqueo institucionalizado.
LOS NÚMEROS DEL SAQUEO
Diecisiete años de proceso, trece piezas judiciales, once juicios y veintidós sentencias.
Así se resume la mayor trama de corrupción política en la historia de España. El caso Gürtel no es solo un escándalo, es un sistema contable del robo al Estado.
Todo empezó en 2007, cuando el concejal del PP José Luis Peñas grabó 18 horas de conversaciones que destaparon una red de sobornos por contratos públicos. En 2009 se produjeron las primeras detenciones. Dieciséis años después, la Audiencia Nacional ha abierto el juicio final: 26 acusados, entre ellos Francisco Correa y Pablo Crespo, por fraude fiscal, blanqueo, falsedad y asociación ilícita.
En total, 94 personas han sido condenadas, con penas que suman más de 750 años de prisión. La Fiscalía Anticorrupción solicita 77 años para Correa y otros 77 para Crespo, los cabecillas de una red que defraudó cerca de 200 millones de euros y movió más de 30 millones en comisiones ilegales.
Entre 1999 y 2009, el grupo tejió un entramado empresarial que amañaba concursos públicos en Madrid, Valencia y Castilla y León. Correa ocultó más de 30 millones de euros en paraísos fiscales y no presentó declaración de la renta durante al menos diez años, lo que supuso un fraude de 24,8 millones. Parte del dinero se canalizó por la célebre cuenta “Soleado” en Suiza, gestionada por Arturo Fasana, fiduciario de las élites económicas.
La justicia calcula que las responsabilidades económicas pendientes —entre impuestos, multas e intereses— superan los 199 millones de euros. Solo Correa ha repatriado 20,7 millones bloqueados en Suiza para cubrir parte de las indemnizaciones.
UNA DEMOCRACIA EN NÚMEROS ROJOS
Las cifras no son solo judiciales, son políticas. En 2018, el PP fue condenado como partícipe a título lucrativo y obligado a pagar 245.000 euros de multa. Una cantidad irrisoria si se compara con el dinero público desviado durante una década. Esa sentencia llevó a la caída del Gobierno de Mariano Rajoy, el 1 de junio de 2018, mediante una moción de censura que cambió la historia reciente.
En la primera época de Gürtel (1999–2005), el tribunal dictó 351 años de prisión para 29 de los 37 acusados:
- 51 años para Francisco Correa.
- 38 años para Guillermo Ortega, exalcalde de Majadahonda.
- 37 años y medio para Pablo Crespo.
- 33 años para Luis Bárcenas, condenado además a pagar 44 millones de euros en multas.
- La exministra Ana Mato tuvo que devolver 27.857 euros por gastos sufragados con dinero de la trama.
En total, más de 100 personas fueron investigadas en 13 piezas separadas, con 8 sentencias del Tribunal Supremo confirmando o ajustando condenas. Al menos 50 acusados pactaron con la Fiscalía, confesando sus delitos a cambio de reducciones de pena.
El coste político y económico de Gürtel es incalculable.
Pero las cifras hablan solas:
- 30 millones en comisiones ilegales.
- 200 millones defraudados.
- 94 condenas firmes.
- 750 años de cárcel acumulada.
- 245.000 euros de multa al PP.
- 17 años de proceso.
- 13 piezas judiciales.
- 11 juicios.
- 22 sentencias.
Cifras que definen un país donde robar al Estado sale más barato que cuestionarlo, y donde un partido condenado sigue gobernando comunidades autónomas con total normalidad.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
La Fiscalía acorrala a Quiles y Negre por humillar a una mujer con discapacidad
La denuncia de Libres y Combativas abre juicio por un caso que expone el negocio del odio y sus consecuencias reales
El manifiesto Palantir: fascismo 2.0, esta vez con wifi
Una declaración ideológica que deja claro que el control ya no se oculta, se normaliza
¿Italia por Irán? ¿Y por qué no el mundo por Estados Unidos? Cuando la geopolítica intenta colarse en el fútbol
La propuesta de Trump para alterar el Mundial destapa algo más que un capricho: la normalización de intervenirlo todo, incluso lo que aún parecía intocable
La verdad ya no importa
Eli Hazan, nuevo director de la Oficina de Prensa de Netanyahu y ex portavoz del Likud, lo ha dicho claro: “la verdad no importa, hay que inundar las redes con fake news”. La referencia es evidente: Donald Trump y su manual de propaganda.
Suma y sigue
Otra periodista. Amal Khalil, reportera de Al-Akhbar, fue asesinada en un ataque en el sur del Líbano. No fue un error. Pidieron ayuda, estaban identificadas y aun se bombardeó el lugar donde se refugiaban.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir