Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Por Ricard Jiménez original en Nueva Revolución
La muerte, nexo ordinario que deglute a cualquiera sin distinción, no emborrona las peculiaridades sociales del afectado. Los famosos y los ricos mueren con nombres y apellidos, mientras que otros mueren de forma alfanumérica.
Este segundo fue el caso de «un joven de 19 años en una empresa textil de Cornellà el pasado día 30 a las 12:30». Se llamaba Xavi Cayuela y le encantaba cantar flamenco.
Xavi, en enero de 2020, como cuenta Paco -familiar-, «se mudó de Roda de Berà a Hospitalet de Llobregat, a casa de sus tíos y así poder trabajar para la empresa en la que también estaba su primo Carlos, CIDAC». Al principio, cuenta la familia, «estaba muy ilusionado porque estaba ganando un buen sueldo y podía ayudar a su madre y a su hermano». Sin embargo, pronto aparecería ese otro tema del que a veces se comenta de refilón: la inseguridad laboral.

La empresa en cuestión, explica Paco, «no les proporcionaba ningún tipo de EPIS por lo que tenían que comprárselos ellos. Les hacían conducir las carretillas sin carnet, les hacían trabajar jornadas de 12 horas, incluidos los fines de semana, las horas extras no estaban declaradas como horas en las nóminas, las máquinas tenían los sistemas de seguridad averiados y almorzaban acompañados de ratas».
No era la primera vez, semanas atrás «ya había tenido algún susto», pero el día 30 «se fue a trabajar por la mañana y a las 12:30 una máquina de rodillos de tela asfáltica lo engulló y lo destrozó porque el sistema de seguridad estaba roto, tal y como él había explicado en alguna ocasión».

El abogado laboralista Raúl Martínez considera que «la base de la siniestralidad laboral por incumplimiento de las medidas de prevención de riesgos es la misma: las condiciones de la producción capitalista», ya que «las empresas persiguen constantemente reducir costes, entre los que se encuentran las medidas de seguridad e higiene en el trabajo, y al mismo tiempo, bajo la lógica de aumentar la productividad, intensifican los ritmos de trabajo y extienden la jornada laboral».

Después una semana de la muerte de Xavi la empresa, sin haberse puesto en contacto aún con su familia ni tan solo para dar el pésame, hacía públicas sus primeras declaraciones en las que, «incrédulos», aludían a un posible error humano como causa y consecuencia del fatídico desenlace. El portavoz de CIDAC también aseguraba que nunca habían sido denunciados por problemas de seguridad laboral, pero los sindicatos aseguran que habían interpuesto como mínimo 5 denuncias desde 2019 e Inspección de Trabajo afirmaba por su parte que le constaban 2 de estas interpuestas recientemente, el 20 y el 30 de abril, el mismo día del fatídico desenlace.
Este es el frecuente devenir de los sucesos, aclara Martínez, porque «Inspección de Trabajo no cuenta con efectivos suficientes y su intervención, por desgracia, se produce en la mayoría de casos después del accidente.

Entrando en materia, dice que «desde un punto de vista jurídico-formal los derechos de los trabajadores y trabajadoras están protegidos por un complejo sistema normativo que incluye desde convenios de la Organización Internacional del Trabajo hasta la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, pasando por múltiples reglamentos, órdenes y disposiciones técnicas de todos tipo. Sin embargo, una cosa son los derechos sobre el papel y otra lo que sucede diariamente en las empresas».
Aunque el año pasado se produjera un parón productivo debido a la pandemia crecieron los accidentes mortales: 708 personas. 708 personas con muertes alfanuméricas para las que las medidas de seguridad establecidas en sus centros de trabajo no fueron suficientes.
La periodista Alejandra de la Fuente recuerda en este sentido que «hay empresas que no tienen conciencia real sobre la salud y la seguridad en el trabajo y eso se demuestra en la cantidad de accidentes laborales y de muertes causadas por los mismos».
A día de hoy, explica Martínez, «no existen mecanismos eficaces para controlarlo. Las cifras en España son dramáticas, pero ningún gobierno ha puesto soluciones efectivas, da igual la opción de gestión capitalista, más o menos liberal o socialdemócrata, que representen». «No pueden hacerlo – añade – porque la solución al problema implica atentar contra la propia lógica capitalista, movida exclusivamente por la lógica de la tasa de ganancia capitalista y el máximo beneficio privado. Por ejemplo, todo el mundo sabe que el control basado en empresas de prevención externas es del todo insuficiente. Todo el mundo sabe que los cursos de prevención que esas empresas certifican, en muchos casos son un mero trámite formal y, en ocasiones, ni siquiera se realizan o se realizan sin cumplir unos mínimos».

Este hecho lo ha podido comprobar de la Fuente desde el ámbito periodístico y asevera que «muchas veces la prevención de riesgos laborales en este país consiste en darle un par de folios al trabajador y decirle que firme como un mero trámite, pero realmente no se informa al trabajador de los riesgos ni se le explica dónde tiene que tener más cuidado para que no tenga ningún susto en un futuro».
¿Podrían cambiar las cosas?
Martínez cree que «aunque no se trate de una solución definitiva, las cosas podrían cambiar» y para poner rumbo hasta la consecución de un objetivo, que demasiado se está postergando, dice que «es imprescindible que la coerción económica que obligue a un obrero a poner en juego su integridad física y psicológica o la propia vida. Eso exige una correlación de fuerzas, una mayor organización sindical y política en la empresa que permita garantizar la seguridad en el trabajo. A su vez, la lucha contra las reformas laborales es clave, porque el retroceso en derechos que representan está en la base del problema. A más derechos laborales, más seguridad, menos accidentes y menos muertos».

También enuncia que «la dotación de medios y efectivos a la Inspección de Trabajo y el control exclusivamente público y con un papel mucho más determinante del movimiento sindical también es clave. Por ejemplo, un delegado de prevención debería contar en todos los casos con amparo legal para una obra o una actividad productiva en que perciba un riesgo. A su vez, el sistema de sanciones a las empresas que incumplen debe ser mucho más contundente. En este sentido hablamos de la persecución penal, de forma que el Título XV del Código Penal, que regula los delitos contra los derechos de los trabajadores, se emplee contra quienes realmente y a diario atentan contra la integridad física y la vida de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país».
La coyuntura de Xavi, gracias a la insistencia de su familia y el apoyo de amigos, compañeros y de los sindicatos ha pasado de ser un registro silencioso a un grito cargado de denuncia y sentimiento, no solo lágrimas.
Ángel, Angelillo, quien trabajó hace un tiempo durante seis meses en la empresa y a quien sustituyó Xavi, amigo y allegado, ha explicado que la convocatoria no se hacía solamente por él, sino «por todos los trabajadores, por los jóvenes, porque no puede ser que por solamente ir a trabajar un empresario nos mate con su dejadez», por ello, ha exclamado ha pedido que todos «debemos salir, debemos luchar por nuestros derechos, no podemos escondernos en nuestras casas, porque no estamos pidiendo nada, no queremos regalos, queremos derechos, queremos condiciones de trabajo».

«¡No queremos dinero, queremos que los metan en la cárcel!»
Y esta ha comenzado a ser su lucha, no querían que se quedase «en un accidente laboral más» y aseguran que tienen «muchos testigos y pruebas» para seguir adelante con esta «lucha legal».
Desde la CGT del Baix Llobregat advierten que quieren «enviar un mensaje muy claro a los jóvenes que, como Xavi, se pueden enfrentar a situaciones como esta. Que no se dejen machacar ni engañar por las empresas, que cuando algo no les cuadre, lo denuncien. Que cuando les digan ‘no pasa nada, hombre, esto es así’ sepan que esto no es normal».
En la movilización, que ha comenzado frente la empresa y ha terminado ante el ayuntamiento de Cornellà de Llobregat, también ha asistido la familia de Víctor Nuño, que falleció a los 18 años a finales de 2020 pasado en «circunstancias similares».
Aunque no lo parezca, suceden demasiadas ‘normalidades’. De hecho, durante décadas, me atrevería a decir siglos, tanto y tan frecuentemente que la normalización se ha convertido en linealidad que no abruma ante la nimiedad convertida en distinguido sentido común sinsentido alguno. Lo que resta y perdura como desmemoriada colectivización de la pérdida de personas es la excusa, el pretexto del error humano, ser corruptible e imperfecto en su concepción, un descuido, un fallo, otro fallo, otro fallo… Nunca la banalidad del mal, concepto utilizado por Arendt para explicar el mal que no radica en el individuo, sino de las circunstancias, del contexto… En este caso del sistema.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.

Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir