Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Nuevos ataques racistas en la región de Murcia encienden todas las voces de alarma.
En la región de Murcia los últimos ataques racistas han hecho saltar todas las alarmas y los medios nacionales se hacen eco de la situación, después de haber exaltado los discursos de odio de la extrema derecha.
La periodista Olga Rodríguez argumentaba que «no es solo Vox. Las políticas migratorias contribuyen a transmitir la idea de que ‘los de fuera’ son peligros potenciales, amenazas a nuestro bienestar. Allanan el camino del racismo».
El caso más sonado, aunque de forma tibia, fue el asesinato de Younes Bilal, que murió en Mazarrón por las heridas recibidas a manos de un exmilitar que le disparó tres tiros al grito de ‘moro de mierda’.
A su funeral, reitera Rodríguez, «no asistió ninguna representación institucional, salvo la cónsul marroquí de la región. Las muestras de condena han destacado por su timidez y demasiados cargos públicos provinciales han mirado hacia otro lado, evitando advertir contra el racismo y la violencia a la que incitan los discursos de odio o restando importancia a lo ocurrido».
Posteriormente, un trabajador marroquí era agredido en Moguer (Huelva), por un empresario de la fresa al que acababa de pedir que le pagara una deuda por 51 días de trabajo. «Recibió patadas y golpes con un azadón».
Hoy se ha conocido otro ataque más a un ciudadano marroquí en Murcia, ocurrió el pasado 5 de junio, él sigue en coma…
— Olga Rodríguez Francisco ✍️ (@olgarodriguezfr) June 25, 2021
Tibias reacciones institucionales en la región. Ante el racismo son precisas respuestas oficiales contundentes en defensa de los derechos humanos. https://t.co/e4n1mmcCSY
Y días más tarde otra mujer migrante fue apuñalada en una cola de alimentos en Cartagena, al grito de ‘sudacas, nos quitáis la comida!’.
Los relatos incendiarios, que se han exacerbado y puesto de manifiesto con la entrada de la extrema derecha, «fomentan el rechazo del penúltimo contra el último» y «calan, más aún cuando no hay ni discursos ni políticas contundentes que los combatan con claridad y pedagogía diariamente», sentencia Rodríguez.
A estos casos conocidos se suman otros, que hasta ayer no fueron noticiados a través de los medios de comunicación.

Por un lado, Momoun Koutaibi, de 22 años, permanece en coma en el hospital Virgen de la Arrixaca después de que «supuestamente otro hombre, español según la familia de la víctima, lo golpeara al menos dos veces por la espalda con una barra de hierro en la cabeza y le rompiera el cráneo. Los hechos ocurrieron el pasado 5 de junio – 8 días antes del asesinato de Younes Bilal – sobre las dos de la tarde, mientras Koutaibi trabajaba en las instalaciones de la empresa Primafrio, en Alhama de Murcia, según consta en la denuncia presentada por los familiares en el puesto de la Guardia Civil de Totana. En el parte de baja Koutaibi figura como mecánico de vehículos de motor de dicha empresa», reseña El País.
Más casos iaslados de racismo. #Murcia
— Youssef M. Ouled (@ymouled) June 25, 2021
M. Koutaibi, de 22 años, permanece en coma despues de que otro hombre, español según la familia de la víctima, lo golpeara por la espalda con una barra de hierro en la cabeza y le rompiera el cráneo. #ElRacismoMata https://t.co/7uvAZEvRg1
Además, el pasado martes, otro ciudadano marroquí de 40 años fue apuñalado de madrugada en Cartagena.
Según fuentes policiales el agresor o agresores sigue en busca y captura y a pesar del hermetismo de la investigación, por el momento se desconoce hasta el móvil.
Un portavoz de la alcaldía de la ciudad aseguraba este jueves que “la Guardia Civil lo está investigando aún, y no hay datos que lo relacionen con una agresión racista, al menos a día de hoy”.
No obstante, explicita El País, que «la alcaldesa Noelia Arroyo (PP), dijo lo mismo cuando el pasado 16 de junio una mujer española apuñaló a una joven latinoamericana en la cola del economato de Cáritas».
A raíz de estos hechos el próximo día 27 se prevén movilizaciones en repulsa y contra el racismo.
«La normalización de los discursos de odio en las instituciones lleva a más violencia racista en la calle. Seguiremos luchando colectivamente frente al racismo», escribía Sergine Mbaye en su cuenta de Twitter.
La normalización de los discursos de odio en las instituciones lleva a más violencia racista en la calle. Seguiremos luchando colectivamente frente al racismo.
— Serigne Mbaye (@Serigne_Mbaye_) June 25, 2021
Es necesaria una investigación de las agresiones. Mi apoyo a las víctimas ✊? pic.twitter.com/gbOw4lezMz
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir