Cada pacto con quienes niegan el machismo es un precio pagado en sangre
Síguenos en Telegram para no perderte nada:
LA VIOLENCIA MACHISTA COMO MONEDA DE CAMBIO POLÍTICO
Cuando el Partido Popular pacta con Vox, no solo firma un acuerdo político: firma también un cheque en blanco al negacionismo. La violencia machista deja de ser un hecho contrastado por datos oficiales para convertirse en un “invento ideológico”. De un plumazo, lo que hasta ayer era un crimen social pasa a ser “violencia intrafamiliar”. No es semántica: es estrategia. Negar la existencia del machismo estructural es desmantelar el único marco desde el que se pueden entender —y combatir— los feminicidios.
Cada concejalía entregada, cada programa de coalición firmado con Vox, viene acompañado de un precio. Y no hablamos de cesiones presupuestarias o nombres en las listas, sino de vidas. La ultraderecha ha logrado convertir sus delirios en políticas públicas: retirar carteles que mencionan la violencia de género, suprimir puntos violetas, diluir campañas de prevención. En resumen, hacer retroceder décadas de lucha feminista a cambio de mantener un gobierno.
Cuando Feijóo se sienta con Abascal, no está dialogando con un rival parlamentario. Está validando una visión del mundo donde las mujeres asesinadas no importan, donde los agresores tienen presunción ideológica de inocencia y donde las instituciones no tienen que proteger a quienes sufren. Y eso, por acción o por omisión, es complicidad política con la violencia.
LAS CONSECUENCIAS REALES: VIDAS HUMANAS
En lo que va de 2025, ya son al menos 26 las mujeres asesinadas por violencia machista en España. Solo el 25 de junio se registraron cuatro feminicidios en Algemesí, Gijón, Las Palmas y Guadalajara. Una jornada de sangre que no fue portada durante días, que no provocó discursos urgentes, ni declaraciones institucionales de quienes gobiernan. Porque cuando normalizas la negación, todo lo que viene después te parece rutina.
Desde 2003, más de 1.250 mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas o exparejas. El dato es oficial, está certificado por el Ministerio de Igualdad, y sin embargo sigue siendo cuestionado por quienes ocupan cargos públicos gracias al PP. ¿Cómo se combate una violencia que desde las instituciones se niega o se trivializa?
En València, el asesinato de Ángela, de 33 años, con sus tres hijas menores en casa, no es un caso aislado: es un ejemplo de lo que ocurre cuando se desmontan los protocolos de atención, cuando se invisibiliza el riesgo, cuando las campañas públicas se diluyen para no “ofender” a los socios ultras. La consecuencia directa es la muerte. No hay eufemismo posible.
EJEMPLOS DE RETROCESOS POLÍTICOS
En Castilla y León, Vox logró imponer en 2023 que el protocolo de atención a mujeres víctimas de violencia machista incluyera también la “violencia intrafamiliar”, borrando así el enfoque de género. El mismo partido bloqueó subvenciones a asociaciones feministas en Murcia, Madrid y Castilla-La Mancha. En muchos municipios, han eliminado los minutos de silencio por asesinadas, porque dicen que “victimiza a la mujer”.
En Elche, la concejala de Vox borró toda mención al machismo de las redes oficiales del Ayuntamiento, sustituyéndolo por mensajes genéricos sobre “convivencia”. En Toledo, suprimieron los programas de educación afectivo-sexual en colegios públicos, una de las herramientas más eficaces para detectar y prevenir relaciones de violencia en la adolescencia. En Almería, los puntos violetas de prevención en fiestas populares desaparecieron tras la entrada del nuevo gobierno PP-Vox. La lista sigue, y cada retroceso tiene nombre, rostro y fecha.
Estas decisiones no son técnicas ni neutrales: son políticas activas contra los derechos humanos. Y están ocurriendo porque el Partido Popular ha decidido que su prioridad es gobernar, no proteger. Vox no engaña a nadie: lleva años diciendo lo que piensa. El problema es quién se lo compra.
LA RESPONSABILIDAD DEL PARTIDO POPULAR
Feijóo ha querido vender una imagen moderada mientras teje acuerdos con quienes cuestionan incluso las leyes básicas de protección a las mujeres. Es el PP quien sostiene a Vox, no al revés. Sin su consentimiento, sin su voto, sin su silencio cómplice, no tendrían poder institucional. Si hay agresores que se sienten impunes, si hay víctimas que no denuncian por miedo, es porque saben que el sistema está cada vez más de espaldas.
El Partido Popular ha abandonado cualquier pretensión de liderazgo ético. Prefiere gobernar con quienes niegan la violencia antes que dejar de gobernar. Prefiere pactar con quienes persiguen a feministas antes que condenar con firmeza a los asesinos. Y en cada caso de violencia machista que se silencia, hay una firma del PP estampada en la tragedia.
La violencia de género no es un asunto de opinión. Es una emergencia política. Y quien la niega, la minimiza o la utiliza como moneda de cambio, será recordado no por su gestión, sino por su cobardía.
También te puede interesar
DERECHOS Y LIBERTADES
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
6 julio 2026
Héctor Bellerín señala la homofobia del fútbol: el vestuario que expulsa a quien no obedece
25 junio 2026
Ester Expósito contra el ‘puritanismo rancio’: “Me parece hipócrita que se apropien de nuestro discurso para quitarnos libertad”
25 junio 2026Plumas de Pueblo: el mapa que demuestra que la diversidad LGTBIQA+ también late en los pueblos
23 junio 2026Related posts
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
A FONDO: ¿Quién GANA con el CAOS en CEUTA? #Reportaje SR
¿Qué ocurre cuando las personas dejan de ser tratadas como seres humanos y pasan a utilizarse como herramientas políticas? En este nuevo #ReportajeSR de Spanish Revolution, Léa Gugelmann analiza a fondo la…
THUNDERFORGE – El PENTÁGONO se echa en manos de la INTELIGENCIA ARTÍFICIAL #ReportajeS
El Pentágono ha dado un paso sin precedentes: poner la toma de decisiones y la estrategia militar en manos de la inteligencia artificial. Patricia Salvador te cuenta en este #ReportajeSR cómo, a…