Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Insultos, pasividad y un sistema que solo actúa cuando le conviene: qué revela el caso sobre quién dirige realmente el fútbol español
Lo que ha vivido Lamine Yamal no es una anécdota ni un episodio aislado. Es la normalidad. Una normalidad incómoda que el fútbol español lleva años tolerando mientras mira hacia otro lado. Durante su jornada laboral —porque jugar al fútbol también es trabajo— ha tenido que soportar insultos racistas que no solo no se frenan, sino que se repiten con una impunidad alarmante.
Las imágenes recogidas en este vídeo de Spanish Revolution muestran con claridad lo que ocurre en los estadios: gritos, desprecio y una violencia verbal que apunta directamente al origen, al color de piel y a la identidad. Nada nuevo, pero sí cada vez más evidente.
Lo más preocupante no es solo que ocurra. Es que ocurre sin consecuencias. Porque mientras se repiten estos ataques, las autoridades responsables del fútbol español siguen actuando con una pasividad que ya no puede explicarse como incapacidad. Es una decisión.
UN SISTEMA QUE SOLO ACTÚA CUANDO LE INTERESA
La Liga de Fútbol Profesional apenas ha suspendido un partido en toda su historia por cánticos racistas. Uno. Y el motivo no fue la protección de una víctima racializada, sino algo tan grotesco como que una grada llamara “nazi” a un nazi. Ese fue el límite. Ese fue el momento en el que se decidió intervenir.
La comparación es demoledora. Cuando el insulto incomoda al sistema, se actúa. Cuando el insulto cae sobre jugadores como Lamine Yamal, se relativiza, se minimiza o directamente se ignora. No es falta de herramientas. Es falta de voluntad.
Porque si algo ha demostrado el fútbol moderno es que tiene capacidad para parar partidos por múltiples razones: desde incidentes en la grada hasta cuestiones de seguridad. Sin embargo, cuando el problema es el racismo, la reacción desaparece. O peor aún, se diluye en comunicados ambiguos y sanciones simbólicas que no cambian nada.
¿RACISMO EN EL FÚTBOL O EN QUIEN LO DIRIGE?
La pregunta ya no es si el fútbol español es racista. La pregunta es más incómoda: ¿lo son quienes lo gobiernan? Porque permitir que esto ocurra una y otra vez implica asumirlo como parte del espectáculo. Y cuando se normaliza, se convierte en estructura.
Hace unos días, Íñigo Pérez, entrenador del Rayo Vallecano, dejaba entrever una de las claves del problema: el entorno. Un entorno que no solo tolera, sino que reproduce estos comportamientos. Que no corta de raíz porque hacerlo implicaría enfrentarse a una parte de su propia base social y económica.
Y ahí está el núcleo del conflicto. El racismo en el fútbol no es solo una cuestión de aficionados. Es un fallo sistémico. Es la consecuencia de una estructura que prefiere proteger el negocio antes que a las personas. Que mide las decisiones en términos de impacto económico y no de derechos humanos.
Mientras tanto, jugadores como Lamine Yamal siguen saliendo al campo sabiendo que, además de competir, tendrán que resistir. Resistir insultos, miradas y una violencia que nunca debería formar parte del deporte. Y lo hacen sin la protección real de quienes deberían garantizarla.
Porque el problema no es que el racismo exista en las gradas. El problema es que, desde arriba, se permite.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
El Supremo de EE.UU. blanquea a Bannon y consagra la impunidad trumpista tras el 6 de enero
Una justicia capturada que reescribe la historia del asalto al Capitolio y protege a los arquitectos del autoritarismo global
Vídeo | Caso Kitchen: el PP niega su propia guerra sucia mientras Interior se sienta en el banquillo
El partido intenta desvincularse de una trama policial financiada con fondos públicos que operó bajo su propio Gobierno
Resist.es lanza el ‘Manifiesto por la bondad radical’: una respuesta frente al negocio del odio
En un contexto de polarización creciente, la iniciativa denuncia cómo el miedo y la desinformación sostienen el poder y llama a la sociedad a romper la cadena El 1 de abril, con 917 firmantes iniciales, la asociación sin ánimo de lucro Repensar el sistema (Resist.es),…
Vídeo | Trump, Irán y la guerra convertida en espectáculo: cuando el fracaso se disfraza de heroísmo
El relato de rescate que intenta ocultar una operación fallida y el desgaste del poder militar estadounidense
Vídeo | Ozempic, algoritmos y negocio: cómo el mercado está enterrando el body positive
La delgadez vuelve como mandato disfrazado de salud, éxito y autocontrol mientras la industria convierte la inseguridad en beneficio
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir