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El primer ministro pakistaní ha asegurado que «el Gobierno no perdonará a una sola persona involucrada»
Una turba de cientos de hombres agredió, desnudó y tiró al aire a una usuaria de TikTok en un parque de la ciudad de Lahore, en Pakistán. Se trata de un nuevo incidente de violencia contra las mujeres que ha levantado la indignación internacional.
El incidente tuvo lugar la semana pasada, aunque fue ayer cuando se viralizó hasta el punto de que el tema fue abordado por el primer ministro, Imran Jan, con las autoridades de Punyab. «El Gobierno no perdonará a una sola persona involucrada», ha indicado el asesor de Jan, Said Zulfiqar Bujari en su cuenta de Twitter.

“La gente me empujaba y tiraba hasta el punto de que me rasgaba la ropa. Varias personas intentaron ayudarme, pero la multitud era demasiado grande y seguían tirándome al aire “, dijo la víctima, de quien se preservó la identidad, según publicó el periódico pakistaní Dawn.
El vídeo muestra a cientos de hombres saltando una valla y agrediendo a la mujer, que había acudido al parque en cuestión con cuatro amigos a celebrar el Día de la Independencia paquistaní. La Policía ya ha abierto investigaciones.
Los hombres la tocaron, le arrancaron la ropa, la golpearon y la tiraron al aire. Además, le robaron 15.000 rupias (cerca de 80 euros), el móvil, un anillo de oro y unos pendientes, según denunció la agredida ante la policía. Tan solo un hombre acudió a rescatar a la mujer y la ayudó a salir del parque.
Pakistán, las mujeres y el ácido
Pakistán es uno de los peores países para ser mujer. Según el índice publicado por la Fundación Thompson Reuters en enero, es el sexto más peligroso del mundo para ellas, aunque otros listados previos lo situaban incluso en peor posición.
Unas mujeres que luchan por los derechos femeninos en Pakistan aún protagonizan lentos pasos hacia su reconocimiento como ciudadanas de pleno derecho en un país en el que la violencia machista llega a expresarse con tanta crueldad como para desfigurar sus rostros con ácido. “Depilex Smileagain Foundation”, una ONG pakistaní, ofrece tratamientos gratis a las mujeres quemadas con ácido. Casi todas muy jóvenes, algunas niñas de 11 o 13 años. Atacadas por rechazar una propuesta de matrimonio, por celos o porque sus padres no han pagado la dote prometida a su marido.
Pakistán cambió las leyes en 2011 para encarcelar o multar a los agresores , pero aún son muy pocas las mujeres que denuncian. Una parte de la sociedad y también la policía piensa que son temas domésticos y que se deben resolver dentro de la familia.
Muchas de las mujeres atacadas con ácido siguen viviendo con su agresor porque no les queda otra. Son pobres, no pueden tener otra vivienda ni dar de comer a sus hijos ni conseguir, en la mayoría de los casos, un trabajo, así que siguen atadas a quien las ha quemado.
Asimismo, en áreas tribales de Pakistán siguen pactándose matrimonios que mercadean con la vida de las novias, a veces muy jóvenes. Los feminicidios constituyen la manifestación más extrema de un sexismo epidérmico, que se percibe en cuanto se pisa el país y se comprueba que las calles, atestadas, son cosa de hombres.
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