22 Feb 2024

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Un ex alto cargo de Ayuso, investigado por prevaricación tras derribar ilegalmente una vivienda en la Cañada Real
DERECHOS Y LIBERTADES, DESTACADA

Un ex alto cargo de Ayuso, investigado por prevaricación tras derribar ilegalmente una vivienda en la Cañada Real 

Se habla de actuaciones fuera del ordenamiento jurídico, de delitos de prevaricación, acoso inmobiliario y medioambientales.

La Cañada Real, ese rincón de Madrid que parece vivir perpetuamente abandonado por el sistema, se convierte nuevamente en el epicentro de un escándalo que sacude los cimientos de la administración. En esta ocasión, el protagonista es Markel Gorbea Pérez, ex comisionado de la Comunidad de Madrid para la Cañada Real, quien se encuentra bajo la lupa de la justicia por su presunta implicación en el derribo ilegal de una vivienda en este enclave.

EL ACUSADO Y SU CARGO DE PODER

Markel Gorbea Pérez, un nombre que resonaba con autoridad en la Comunidad de Madrid, ahora se enfrenta a un posible delito de prevaricación administrativa. Este ex alto cargo ejerció como comisionado para la Cañada Real desde julio de 2021 hasta abril de 2023, un período en el que su influencia y decisiones debían velar por el bienestar de los habitantes de esta comunidad marginada.

Sin embargo, el próximo 17 de abril de 2024, Gorbea Pérez tendrá que comparecer como investigado ante el Juzgado de Instrucción Nº20 de Madrid, lo que plantea serias preguntas sobre la gestión de quienes ocupan altos cargos en nuestra sociedad. ¿Hasta dónde llega su responsabilidad? ¿Cuánto poder ostentan sobre las vidas de las personas más vulnerables?

EL DERBILO ILEGAL Y LAS PISTAS QUE CONDUCEN A GORBEA

El caso que lleva al ex comisionado ante la justicia involucra el derribo ilegal de una vivienda en la Cañada Real, una decisión que cambió la vida de Abdessadek Ch, quien había habitado esa casa durante más de 15 años. El 19 de julio de 2022, el entonces comisionado envió un informe a Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid solicitando el derribo de ciertas parcelas en la Cañada Real, alegando que estaban abandonadas.

Lo que resulta aún más inquietante es que este pedido se realizó sin verificar la situación ni llevar a cabo las comprobaciones necesarias, según sostiene el fiscal encargado del caso. ¿Cómo es posible que alguien en una posición de autoridad tome decisiones tan trascendentales sin tomar las medidas adecuadas? ¿O acaso fue una decisión deliberada?

LA CRÍTICA Y LA SOSPECHA SE HACEN ECO

La respuesta a estas preguntas no solo recae en la justicia, sino en la sociedad que observa con detenimiento este caso. La defensa del vecino afectado y el propio fiscal han señalado a Markel Gorbea Pérez como el responsable de una «comunicación arbitraria» que condujo a la demolición de la vivienda. Esta situación, según el ministerio público, encajaría en la conducta de prevaricación.

Las críticas no se han hecho esperar, y Carlos Castillo, abogado del Centro de Asesoría y Estudios Sociales CAES y de la familia querellante, ha expresado que las acciones administrativas de la Comunidad de Madrid en la Cañada Real parecen destinadas a «expulsar a la fuerza a la población». Se habla de actuaciones fuera del ordenamiento jurídico, de delitos de prevaricación, acoso inmobiliario y medioambientales.

UNA LLAMADA DE ATENCIÓN A LAS ESFERAS DE PODER

El caso de la Cañada Real y el ex comisionado Markel Gorbea Pérez debería servir como un llamado de atención a las esferas de poder. ¿Hasta cuándo se permitirá que aquellos que ostentan cargos públicos abusen de su autoridad y tomen decisiones que afectan la vida de las personas de manera tan dramática?

Es hora de que se investiguen a fondo estas prácticas y se exija responsabilidad a quienes las perpetúan. La Cañada Real y sus habitantes merecen justicia y una administración que trabaje en su beneficio, no en su detrimento. La prevaricación y el abuso de poder no deben quedar impunes, y este caso debería ser un recordatorio de que nadie está por encima de la ley.

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