Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El famoso cantautor Ismael Serrano tira de ironía para criticar a quienes tachan al Gobierno español de comunista por proponer medidas progresistas.
Nueva Zelanda ha decidido aumentar el salario mínimo de la población y subir los impuestos a los más ricos, dos medidas que entrarán en vigor hoy, y que son parte de los esfuerzos de la primera ministra, Jacinda Ardern, para luchar contra la desigualdad e impulsar la economía tras el impacto del coronavirus.
El salario mínimo se elevará de 18,90 en la moneda neozelandesa (11,27 euros) a 20 NZD (11,93 euros) a la hora, de acuerdo al anuncio que hizo el lunes Ardern, al anunciar esta medida que forman parte de promesas electorales claves y que beneficiará a 175.000 personas.
También aumentará el impuesto máximo hasta el 39% a los ingresos de las personas que ganen más de 180.000 NZD (107.316 euros), cuando antes el tope era del 33%. Esta medida solo afectará a un 2% de los contribuyentes. Según las estimaciones oficiales, este nuevo umbral impositivo, que forma parte de una serie de medidas tributarias, proveerá de unos 550 millones de NZD adicionales a las arcas del fisco para el año financiero de 2021, y de 634 millones NZD (378 millones de euros) para el 2024.

Entre la búsqueda de la igualdad y la lucha contra la pandemia
El aumento del salario mínimo ha sido elogiado por los sindicatos y criticado por los empresarios, que reclaman que aún no se han recuperado de los daños económicos dejados por la enfermedad, que motivó diversos confinamientos, especialmente en la ciudad de Auckland. «Precisamente cuando unos 1.000 negocios han cerrado recientemente, y cuando especialmente mucha gente del sector de la hostelería nos dice que no pueden más con los incrementos porque tienen problemas para pagar los alquileres», señaló este miércoles la líder de la oposición, Judith Collins, a la caden TVNZ.
Según datos del Ministerio de Desarrollo Social de Nueva Zelanda, las empresas del país han contratado más personal desde principios de año, aunque todavía hay más de 200.000 personas que reciben las ayudas de desempleo, casi 60.000 más que a mediados de marzo, cuando comenzó la pandemia.
Nueva Zelanda cerró sus fronteras para frenar la pandemia y ordenó uno de los confinamientos más estrictos del mundo en marzo, cuando solo tenía 50 casos. Acumula 2.141 infecciones confirmadas y 26 muertos con casi 5.000 millones de habitantes.

Serrano y la ironía
Citando esta noticia sobre la subida de impuestos a los que más tienen y aumento del salario mínimo, el cantautor español Ismael Serrano, siempre comprometido, ha tirado de ironía al señalar en su cuenta oficial de Twitter: «Socialcomunismo neozelandés».
Se trata de una clara alusión a las críticas de la oposición al Gobierno español por proponer medidas progresistas como la propia subida del SMI o por la militancia de alguno de sus miembros, como la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
Socialcomunismo neozelandés. https://t.co/imhEzJyR0l
— Ismael Serrano (@SerranoIsmael) March 31, 2021
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir