Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La derecha más extrema y la extrema derecha se ponen de acuerdo para endurecer la política migratoria, frenar renovables y asumir sin disimulo la agenda ultra
Aragón ha entrado en una nueva fase política. Y no precisamente moderada. El acuerdo firmado el 22 de abril entre el PP de Jorge Azcón y Vox de Alejandro Nolasco deja poco margen a la interpretación: el precio del poder ha sido asumir buena parte del ideario de la extrema derecha. No es un matiz, ni un ajuste. Es un giro hacia la extrema derecha. Uno que, además, endurece lo firmado en 2023 y replica, con variaciones locales, el modelo ya ensayado en Extremadura.
La imagen de ambos dirigentes estrechándose la mano resume bien el momento. Pero lo relevante está en el documento. Un texto que, más allá de la retórica institucional, introduce cambios profundos en inmigración, vivienda, medio ambiente y políticas públicas. Y que vuelve a situar a Aragón en el mapa de los pactos donde la derecha tradicional deja de marcar límites.
Inmigración: de la gestión a la persecución
El eje central del acuerdo es claro. La inmigración deja de tratarse como una cuestión social o administrativa para convertirse en un problema político a combatir. Se habla de “prioridad nacional”, de reforzar el arraigo, de limitar el acceso a ayudas. Se insiste. Mucho.
Uno de los puntos más controvertidos es el rechazo explícito a la llegada de menores migrantes. El documento lo formula sin rodeos: “No más ‘menas’”. Una posición que se acompaña de propuestas como el endurecimiento del régimen interno de los centros, la realización de pruebas de edad con una partida de 100.000 euros o la búsqueda de acuerdos de repatriación.
También aparece la reforma del padrón municipal. La idea es crear un sistema de verificación para evitar lo que consideran “uso fraudulento”. Esto afecta directamente al acceso a vivienda protegida, ayudas públicas y prestaciones sociales. Todo ello bajo un mismo marco: restringir. Filtrar. Priorizar según nacionalidad.
El lenguaje no es neutro. Tampoco las medidas. Se plantea excluir de ayudas a personas en situación irregular salvo “urgencia vital”, sin detallar qué significa exactamente. Y se propone eliminar programas educativos como el de Lengua Árabe y Cultura Marroquí en centros escolares. Una decisión que no es solo educativa. Es simbólica.
En paralelo, el acuerdo incluye auditorías anuales del gasto en inmigración y recortes a ONG que trabajen en este ámbito. La cooperación internacional, por su parte, se reducirá al “mínimo legal”. Una reconfiguración completa del papel institucional frente a la diversidad social.
Vivienda, fiscalidad y territorio: el otro frente del pacto
En vivienda, el concepto de “prioridad nacional” vuelve a aparecer. El acceso a pisos protegidos exigirá un arraigo mínimo de 10 años para compra y 5 años para alquiler. Se introducen además criterios adicionales y exclusiones para personas con antecedentes relacionados con ocupación en los últimos cinco años.
El giro también es económico. PP y Vox plantean una bajada generalizada de impuestos, con cambios en los tramos del IRPF y deducciones por natalidad que pueden alcanzar los 2.500 euros para familias con tres hijos. Una medida que, en términos prácticos, beneficia más a quienes ya tienen capacidad económica.
En el plano territorial, el acuerdo incorpora elementos específicos de Aragón. Uno de los más destacados es el plan plurianual para la limpieza del Ebro y la defensa frente a inundaciones. Sin embargo, llama la atención la ausencia de referencias a la Confederación Hidrográfica, organismo clave en la gestión del río.
Las energías renovables también entran en el foco. El pacto establece un compromiso para frenar la instalación de macroparques fotovoltaicos y eólicos en suelos productivos. Una decisión que se presenta como defensa del territorio, aunque introduce incertidumbre sobre el desarrollo energético y la transición ecológica.
El sector primario aparece como otro de los pilares. Se plantea un fondo de compensación para agricultores y ganaderos frente a las normativas europeas, con un discurso claro contra lo que denominan “imposiciones de Bruselas”. El mensaje conecta. Pero simplifica.
En medio ambiente, el documento recoge medidas como el control de plantas de biogás, la protección frente a grandes depredadores o la declaración de infraestructuras hidráulicas como de interés público. Todo ello sin mencionar debates clave como el trasvase del Ebro.
También hay espacio para la estructura institucional. Vox ha logrado introducir la reducción a la mitad de las partidas destinadas a sindicatos, organizaciones empresariales y entidades privadas sin utilidad pública acreditada. Un ajuste que redefine el papel de los intermediarios sociales.
Y luego está la cuestión ideológica. El acuerdo incluye la intención de eliminar el Instituto Aragonés del Catalán y “librar Aragón de la imposición del catalán”. Un planteamiento que recupera viejos debates identitarios, aunque con menor protagonismo que en la legislatura anterior.
En conjunto, el texto no deja dudas. El PP ha asumido un programa más duro que el de 2023. Mucho más. Y lo ha hecho en un contexto donde las alianzas internacionales de la extrema derecha ya no se esconden, como refleja el acercamiento ideológico y estratégico que se analiza en la relación entre Vox y Viktor Orbán y su red de influencias.
Aragón no es una excepción. Es un síntoma. Un territorio donde el poder se negocia, se reparte y, a veces, se vende.
«`
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Reportaje | La gran conspiración: cómo Wall Street fabricó al primer billonario de la historia
La salida a bolsa de SpaceX no fue solo una operación financiera: fue la coronación de Elon Musk como dueño simbólico del futuro, pagada con índices, fondos pasivos y ahorros ajenos. EL BILLÓN NO CAYÓ DEL CIELO: LO EMPUJARON DESDE NASDAQ Elon Musk no llegó…
Lo que se viene en Colombia: ultraderecha, cárcel y petróleo
Colombia acaba de asomarse a una etapa peligrosísima. No a un giro moderado. No a una corrección de rumbo. A una entrada de la ultraderecha por la puerta grande, con estética de salvador nacional, discurso de guerra interna y programa económico hecho a medida de quienes siempre confunden patria con propiedad privada. Abelardo De La Espriella, abogado, empresario, millonario, cantante de vallenato, ciudadano de Colombia, Estados Unidos e Italia, se proclama vencedor tras la segunda vuelta del 21 de junio, según el preconteo. Tiene 47 años, cuatro hijos, barba de catálogo, relojes de lujo y un apodo construido para el mitin: “El Tigre”.
Conviene decirlo sin anestesia: esto no es derecha clásica, es ultraderecha latinoamericana con perfume caro y agenda de castigo social.
Que todo arda, que nadie pague: Doñana sigue esperando justicia nueve años después
El 24 de junio de 2017, Doñana sufrió el incendio más grave en décadas. Ardieron más de 8.000 hectáreas en el entorno de Las Peñuelas, en Moguer. Nueve años después, el paisaje ya no humea, pero el expediente judicial sí. Huele a abandono, a burocracia, a esa forma tan española de dejar que el tiempo lo pudra todo hasta que la indignación se canse antes que los tribunales.
Según publicó elDiario.es el 21 de junio, el proceso sigue sin avances reales desde mayo de 2024, cuando el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Moguer dictó un auto para continuar como procedimiento abreviado las diligencias contra tres personas investigadas. Tres investigados. Un incendio monstruoso. Una zona devastada. Y una causa que, a fecha de junio de 2026, ni siquiera ha dado traslado a las partes personadas —las dos acusaciones particulares y la Fiscalía— de la copia de las actuaciones para que puedan calificar el delito y presentar sus escritos de acusación.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir