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Santander, BBVA, Bankia y Sabadell sumaron entre los cuatro una media anual de 17.698 millones de euros en beneficios desde 2014 a 2020.
Tras analizar la actividad de 36 grandes bancos europeos en paraísos fiscales, el último informe del Observatorio Fiscal de la UE (EUTAX) desprende que, desde 2014 hasta 2020, ocho de ellos han aumentado su presencia en estas jurisdicciones de baja o nula tributación. En la lista se incluyen cuatro bancos españoles: Santander, BBVA, Bankia y Sabadell. Entre los cuatro sumaron una media anual de 17.698 millones de euros en beneficios antes de impuestos en el periodo analizado, por los que pagaron 4.837 millones a Hacienda.
La EUTAX señala como paraísos fiscales los territorios de Bahamas, Bermuda, Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán, Guernsey, Gibraltar, Hong Kong, Irlanda, Isla de Man, Jersey, Kuwait, Luxemburgo, Macao, Malta, Isla Mauricio, Panamá y Qatar.
Según el estudio, BBVA contabilizó en paraísos fiscales el 0,9% de sus beneficios brutos entre 2014 y 2016, que se duplicaron hasta el 1,9% entre 2018 y 2020. Por su parte, el banco Santander registró offshore el 0,5% de sus ganancias antes de impuestos en esos dos primeros años del análisis, y los aumentó hasta el 1,3% en los dos siguientes. Ni Sabadell ni Bankia tienen negocios en paraísos fiscales.
El Observatorio Fiscal de la UE ha intentado calcular cuánto dinero se han ahorrado BBVA y Santander por recurrir a los paraísos fiscales y lo que deberían haber pagado, si hubiera un impuesto mínimo vigente del 15%.

En el informe se ha calculado también el déficit fiscal de los bancos, la diferencia entre los impuestos que pagan y los que deberían pagar si se les gravara con una tasa mínima efectiva del 15%, tal y como acaba de aprobar la OCDE para las multinacionales, del 21% y del 25%. Las 36 entidades analizadas contabilizan un total de 20.000 millones de euros, el 14% de sus beneficios, en paraísos fiscales.
El 25% de los beneficios registrados por los 36 bancos se contabilizan en países con tipos efectivos por debajo el 15%. En paraísos fiscales, la media es del 20%, aunque hay bancos que no los usan y otros, como el HSBC, que el 58% de sus ganancias proceden de estos territorios offshore.
Por tanto, el estudio calcula que el déficit fiscal de las 36 entidades asciende a entre 3.000 y 5.000 millones de euros anuales con un tipo efectivo del 15% y entre 10.000 y 13.000 millones de euros anuales con un tipo efectivo del 25%.
infoLibre tuvo acceso a las declaraciones del impuesto sobre sociedades de los principales bancos españoles y encontró que aunque HSBC registra el 60% de sus beneficios en Hong Kong a un tipo efectivo del 11% y acumula un déficit fiscal de 2.394 millones de euros, el Santander fue la entidad que tuvo mayor déficit fiscal en el extranjero en 2014, 984 millones de euros, el doble que el británico.
En 2015 fue el segundo con 345 millones, en 2018 fue el cuarto con 190 millones y en 2019 el tercero. Pero, si el déficit fiscal se mide como porcentaje de los impuestos realmente pagados, el Sabadell resultó ser el tercer banco con mayor deuda tributaria en 2015, un 46%.
Según los cálculos de EUTAX, si Santander y BBVA hubieran sido gravados con un 15% en el impuesto de sociedades habrían tenido que pagar 133,9 millones de euros. Si se hace la misma estimación con los beneficios obtenidos fuera de España, en territorios no considerados paraísos fiscales por estos dos bancos, junto a Sabadell y Bankia el déficit fiscal ascendería a 2.112,2 millones de euros.
Además, si hubieran tributado efectivamente al 15% en España, deberían haber pagado 621 millones más, es decir, su déficit fiscal, nacional e internacional, entre 2014 y 2020 asciende a 2.867,2 millones de euros.
Empleados rentables
Otra de las medidas calculadas e investigadas por la organización ha sido la rentabilidad por empleado de los bancos, comparando lo rentables que son los empleados en paraísos fiscales, en las filiales en otros países y en sus propios territorios.
El informe encuentra grandes variaciones entre el porcentaje de beneficios y el porcentaje de empleados. Mientras la media del beneficio de este grupo de bancos se sitúa en el 14% en paraísos fiscales, solo trabaja allí el 4% de la plantilla. Por tanto, la rentabilidad por empleado en territorios offshore es de 283.000 euros, mientras que en el resto de sus filiales en el extranjero cae a 68.000 euros y en el país donde tienen su sede se queda en 63.000 euros. Cada empleado que tiene la banca en un paraíso fiscal es cuatro veces más rentable que el resto de empleados en otros países.
Además, sus márgenes se disparan en los paraísos fiscales: en el mercado propio nacional de cada banco los márgenes de beneficios oscilan entre el 20 y el 26% y en mercados extranjeros, que no son paraísos fiscales, entre el 34 y el 35%. En cambio, las sedes en paraísos fiscales de dichos bancos tienen un beneficio que oscila entre el 52 y el 58% anual.
Según explican los autores del informe, “la discrepancia observada puede explicarse por el hecho de que los bancos se benefician de los elevados depósitos en los paraísos fiscales o por el hecho de que podrían estar realizando una transferencia de beneficios”, esto último prohibido por la OCDE.
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