Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Un agitador ultra amenazando a prensa crítica, financiado con dinero público y protegido por la derecha que dice defender la libertad de expresión.
UN ULTRA SUBIDO A LOS HOMBROS DEL PODER
La escena se repite como un patrón conocido. Sale una investigación periodística que incomoda al poder político (al poder económico que lo sostiene) y aparece Vito Quiles para ejercer de ariete, para intimidar, para lanzar advertencias que recuerdan más a un matón de discoteca que a alguien mínimamente vinculado al periodismo. Esta vez ha sido El Salto quien ha destapado lo evidente. Durante cinco años, 172 contratos de publicidad institucional han regado con casi 700.000 euros de dinero público la plataforma EDATV de Javier Negre, el canal que fabricó la figura de Quiles para la cruzada ultra.
Quiles respondió amenazando en abierto a un medio con un “no queréis acabar como vuestro Fiscal General”. Lo escribió en X, sabiendo perfectamente que no hablaba de periodismo sino de poder, recordando la reciente condena del Tribunal Supremo contra Álvaro García Ortiz (una condena que sigue plagada de opacidad, porque su contenido íntegro aún no se ha hecho público). Era un aviso. Un mensaje disciplinador. Un recordatorio del clima político y judicial que cierta derecha lleva años construyendo, a golpe de bulo, de denuncia falsa y de instituciones tomadas por asalto.
Que un agitador ultra se permita advertir a un periódico de que podría “acabar como un fiscal general” es un síntoma. Un síntoma de degradación democrática, de un ecosistema mediático alimentado por fondos públicos, de un poder político que dice defender la libertad de prensa mientras financia a quienes señalan, hostigan y amedrentan.
Y lo peor es cómo Quiles miente sin rubor. Primero dice que nunca ha recibido un euro público. Después reconoce los contratos, pero los rebautiza como “acuerdos de publicidad institucional o campañas turísticas”. Más tarde desprecia a quien lo investiga como “panfleto de extrema izquierda”. Y finalmente intenta deslegitimar todo desde la superioridad arrogante del que se cree intocable.
Un manual del oportunismo político y la propaganda.
Esto es simplemente FALSO. Os doy 24 horas para eliminar la noticia si no queréis acabar como vuestro Fiscal General.
— Vito Quiles (@vitoquiles) November 25, 2025
Yo NUNCA he recibido un euro público, no estoy contratado en ningún canal y el PP no ha “pagado” nada a nadie.
Son acuerdos de publicidad institucional o… pic.twitter.com/J7vWEwJEYS
DINERO PÚBLICO PARA PROPAGANDA PRIVADA
La investigación de El Salto vuelve a poner foco en un entramado repetido. EDATV no creció sola. No se sostuvo gracias a la audiencia. No se impulsó con independencia económica. Lo hizo gracias a la generosidad del Partido Popular en distintas administraciones que gobernaba.
Pagaron Ayuso desde la Comunidad de Madrid, Feijóo desde la Xunta, Mañueco desde Castilla y León y la Diputación de Almería desde donde se arrastra el caso mascarillas. No estamos ante campañas puntuales. Estamos ante 172 contratos menores, firmados año tras año, que esquivan el control público y alimentan una maquinaria mediática al servicio del discurso ultra.
Negre y Quiles han sido financiados por instituciones públicas mientras fabricaban bulos, acosaban a trabajadoras y trabajadores de la prensa y azuzaban a neonazis, como se ha documentado en investigaciones previas. No es casual la referencia al “cuerpo de guardaespaldas” del propio Quiles, donde aparecen perfiles neonazis vinculados incluso al narcotráfico. Lo que se está regando no es información. Es intimidación política.
La sombra empresarial también pesa. Majal Gestión SL, vinculada a María José Álvarez Mezquiriz (presidenta ejecutiva de Eulen), acumula conexiones con el tabloide de Negre. Eulen, además, es el lugar donde Micaela Núñez Feijóo, hermana del actual líder del PP, ejerce como alto cargo mientras su unidad acumula más de 1,6 millones en contratos a dedo procedentes de la Xunta. Como mínimo, la línea entre poder político, negocio privado y propaganda ideológica parece inexistente.
En cualquier país mínimamente decente, estas cifras abrirían comisiones de investigación, llevarían a auditorías inmediatas y empujarían dimisiones. Aquí sirven para que un agitador ultra amenace abiertamente a medios que informan. Aquí la derecha se rasga la camiseta por la libertad mientras financia a quienes pretenden aterrorizar al periodismo crítico.
La pregunta es sencilla. ¿Quién protege a quién? ¿La prensa al poder o el poder a sus propagandistas?
Quiles lo sabe. Sabe que todo su capital político nace del dinero público, del oportunismo de quienes necesitan agitadores para vehicular odio y movilización, y de la impunidad que la ultraderecha considera parte natural de su ecosistema. Algo así como un privilegio hereditario.
Pero hay algo que todavía no han entendido. Que aunque amenacen, señalen y difamen, hay medios, colectivos y periodistas que no se arrodillan ante quien vive de intimidar. La libertad de prensa no se negocia con agitadores financiados por contratos menores. Y el periodismo no borra noticias porque lo ordene quien amenaza con uñas prestadas.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir