Feijóo: ni con los insultos ni con quienes los reciben
El líder del PP evita condenar con claridad los gritos de “¡fuera la mona!” y sitúa al mismo nivel a víctimas y agresores
Sánchez lleva a Bruselas la ruptura con Israel y abre un pulso en la UE por el derecho internacional
El Gobierno español propone suspender el Acuerdo de Asociación mientras crece la presión social y diplomática en Europa
Trump, el hombre que nos obligó a defender a la Iglesia (y por eso lo odiamos más)
Cuando el ruido político cruza una línea, hasta sus propios aliados religiosos empiezan a bajarse del barco
Bochorno en Algeciras: un discurso ultra utiliza a Noelia Castillo en la Feria Taurina
Un discurso de 17 minutos en Algeciras mezcla machismo, odio político y banalización del sufrimiento real ante el aplauso institucional
RTVE pone el foco donde duele y se hace eco de nuestro manifiesto contra la industria del odio
No es solo cobertura mediática: es la confirmación de que el relato empieza a resquebrajarse
Vox y Orbán: dinero, ideología y una alianza que ya no se esconde
La caída del líder húngaro deja al descubierto una relación política y económica incómoda para la extrema derecha española
Orbán cae tras 16 años y deja en evidencia el fracaso estructural de la extrema derecha europea
Hungría vota contra un régimen construido sobre poder absoluto, corrupción y captura institucional
Alto el fuego en Irán, ridículo estratégico de Trump y el patrón TACO que vuelve a repetirse
Un acuerdo de última hora que evita la guerra y deja en evidencia la amenaza permanente de EE.UU.
Trump amenaza y la idea de devolver Irán a una “Edad de Piedra”: ultimátum, petróleo y guerra como negocio
Washington convierte el chantaje militar en política exterior mientras millones de civiles quedan atrapados entre sanciones, bombas y cinismo geopolítico
SÍGUENOS
Opinión | Diego Fuoli en El Hormiguero: un sueño fascista
¿Por qué nos dejamos arrastrar tan fácilmente por soflamas y consignas contrarias al mínimo respeto cuando estamos apretados unos contra otros y formamos una masa? Muy simple y muy preocupante: porque necesitamos la aprobación de quienes nos rodean en ese momento.
Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir