Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El brote en un crucero de lujo ha dejado muertos, alarma y demasiados bulos. La ciencia pide calma: no es la covid, no se transmite igual y el riesgo global es bajo.
UN BROTE GRAVE, PERO NO UNA NUEVA COVID
Una embarcación que viajaba por el Atlántico Sur con 147 personas ha sufrido un brote de hantavirus que ha provocado varios fallecimientos. El crucero permanece en Cabo Verde, mientras España tiene previsto recibir en Canarias a las y los pasajeros que no estén afectados. El dato es serio. Muy serio. Pero una cosa es informar con rigor y otra convertir cada alerta sanitaria en un parque temático del miedo.
La confusión ha crecido rápido. También los bulos. Por eso resulta importante recordar lo básico: el hantavirus no es un virus nuevo. Según explican especialistas consultados por la Agencia SINC en su información sobre los bulos sobre el hantavirus y el brote del crucero, se trata de un conjunto de virus conocidos desde hace décadas, transmitidos principalmente de roedores o murciélagos a humanos por exposición a orina, saliva o excrementos infectados.
Víctor Jiménez Cid, catedrático de Microbiología en la Universidad Complutense de Madrid, recuerda que existen varios tipos de hantavirus en el sudeste asiático, Europa, América del Norte y América del Sur. No estamos ante una rareza salida de la nada. Estamos ante una zoonosis conocida, con reservorios animales concretos y zonas endémicas. La diferencia importa, porque el miedo sin contexto siempre acaba trabajando para la desinformación.
La Organización Mundial de la Salud ha confirmado que el causante del brote es la cepa Andes, endémica en el cono sur. Es un dato clave: esta variante es la única de los hantavirus en la que se ha reportado transmisión entre personas. Pero no significa que se propague como la covid. No funciona así. No basta con compartir un espacio o cruzarse con alguien en un pasillo.
LO QUE DICE LA CIENCIA Y LO QUE OCULTA EL RUIDO
El mecanismo habitual de contagio se produce por contacto con restos infectados de animales, especialmente heces, orina o saliva. También por inhalación de pequeñas partículas contaminadas presentes en el ambiente. En humanos, el virus puede afectar al pulmón o al riñón, según la cepa. José Barberán López, jefe de Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario HM Montepríncipe, distingue entre variantes con afectación pulmonar, presentes en el norte de Europa, el norte de Rusia y Sudamérica, y variantes con afectación renal, más frecuentes en zonas de Asia como China o Corea.
Los síntomas pueden empezar con fiebre, malestar general, dolores musculares y cansancio. Después, en los casos graves, puede aparecer un cuadro respiratorio o sistémico severo. Jiménez Cid señala que el periodo de incubación puede variar entre una y dos semanas. Luego, si la enfermedad avanza, la causa de muerte suele estar vinculada a una parada cardiorrespiratoria por pérdida de función respiratoria.
La mortalidad varía mucho. Depende del tipo de virus, del estado de la persona afectada y del sistema sanitario que atienda el caso. Barberán advierte de algo que suele perderse en los titulares: no todas las infecciones provocan cuadros graves. Algunas pueden pasar casi desapercibidas, con fiebre leve, cansancio y dolores musculares. Las tasas aparentes pueden parecer más altas porque se notifican sobre todo los casos más graves. Es decir, el susto estadístico también puede tener truco.
No existe por ahora un antivírico específico ni una vacuna frente a esta infección. El tratamiento suele ser sintomático y de soporte. Esto exige prudencia, protocolos y seguimiento sanitario. Pero no autoriza a fabricar una película apocalíptica cada vez que aparece una palabra que suena desconocida para buena parte de la población.
Los expertos son claros: no hay riesgo de pandemia ni de epidemia global. Barberán lo resume de forma directa: no es como la covid porque no se transmite por vía respiratoria de forma pasiva. Jiménez Cid añade que la transmisión entre personas requiere contacto íntimo y prolongado, en un entorno familiar o sanitario sin las precauciones necesarias. Dicho de otra forma: el brote debe tomarse en serio, pero no como combustible para el pánico.
En el barco, el riesgo se concentra en quienes hayan tenido contacto suficientemente cercano con personas enfermas durante la fase inicial de síntomas. Ese momento, cuando aparece un cuadro leve antes de síntomas más severos, es el más delicado. Aun así, Jiménez Cid insiste en que es un virus fácil de controlar con medidas epidemiológicas sencillas. Si se aplica un protocolo razonable, el riesgo es mínimo.
Y ahí está la cuestión. La salud pública necesita información, no espectáculo. Necesita rastreo, prevención, atención sanitaria y comunicación clara. No necesita tertulias jugando a la ruleta rusa con cada brote ni algoritmos premiando al primero que grita pandemia. Porque convertir un problema sanitario localizado en una fábrica de miedo no protege a nadie. Solo alimenta el negocio de la alarma.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
1 Comment
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
SÍGUENOS
Trumpismo teocrático: los republicanos de Carolina del Norte ya plantean legalizar asesinatos para impedir abortos
Quieren que parezca una “defensa de la vida”. Pero lo que están escribiendo en Carolina del Norte es otra cosa: una puerta legal para justificar violencia contra mujeres, personal sanitario y cualquiera que ayude a abortar.
Sí. Legisladores republicanos han presentado una propuesta que podría amparar el uso de fuerza letal para impedir abortos. No es una exageración. Está en el texto.
El trumpismo ya no discute derechos reproductivos. Está construyendo un proyecto teocrático donde el cuerpo de las mujeres deja de pertenecerles y el fanatismo religioso empieza a infiltrarse en las leyes. Primero fueron las prohibiciones. Luego los anticonceptivos. Ahora esto.
Y lo peor es que estas barbaridades nunca aparecen de golpe. Primero parecen imposibles. Después “debatibles”. Luego llegan las víctimas.
Trump amenaza a Omán mientras hace negocios millonarios en el Golfo: la diplomacia mafiosa de “o obedecéis o os bombardeamos”
Trump amenaza con “volar por los aires” a Omán mientras hace negocios millonarios allí. Sí. El mismo Trump que prometía acabar con las guerras eternas. El mismo que vende el personaje de presidente pacifista mientras convierte Oriente Medio en una mezcla de casino, petróleo y amenazas militares.
Y lo peor no es solo la frase. Es la normalidad con la que ya se acepta que un presidente de Estados Unidos amenace públicamente a un aliado histórico porque intenta negociar con Irán el control del estrecho de Ormuz. Diplomacia mafiosa. O haces lo que digo o te destruyo.
Mientras tanto, su empresa levanta un resort de lujo de 500 millones de dólares en Omán. Bombas arriba. Campos de golf abajo. El capitalismo convertido en chantaje geopolítico televisado.
Lo contamos en este artículo. Sin maquillaje. Sin la propaganda del “presidente anti guerras”.
El Rocío vuelve a convertirse en una romería de muerte animal mientras las instituciones miran hacia otro lado
¿Cuántos animales tienen que morir para que alguien diga basta en El Rocío?
Este año ya van 18. Caballos desplomados. Mulas abrasadas en un camión. Bueyes atados al sol sin agua. Y mientras tanto, las instituciones maquillando cifras y hablando de “cólicos” para no llamar a las cosas por su nombre.
No es tradición si el sufrimiento forma parte del espectáculo. No es cultura si nadie responde por los animales que revientan en mitad del camino. Y no, no son “casos aislados”. Llevamos años viendo lo mismo. Año tras año. Cadáver tras cadáver.
Hemos contado todo lo que no aparece en los comunicados oficiales. Las cifras. La opacidad. Las inspecciones sin explicación. El negocio que se esconde detrás de una romería convertida en postal intocable.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir
…»se ha reportado transmisión entre personas. Pero no significa que se propague como la covid. No funciona así. No basta con compartir un espacio o cruzarse con alguien en un pasillo.»
¿En serio?
¿De verdad que compartir un espacio o cruzarse con alguien en un pasillo, eran motivos para la transmisión del COVID?
A estas alturas mantener esa falacia quita bastante credibilidad a la imparcialidad de este medio.