Ana Belén señala la caverna: la extrema derecha no quiere memoria, quiere obediencia
Ana Belén lo dijo sin gritar, pero dejó la frase clavada: “ningún dolor me es ajeno”. Y ahí está todo lo que la extrema derecha no soporta: memoria, compasión y una idea muy simple de democracia.
Porque no, Franco no fue “orden”. Fue censura, miedo, represión y silencio. Y repetir lo de los pantanos en 2026 no es rebeldía juvenil: es propaganda vieja con envoltorio de TikTok.
La derecha ultra quiere jóvenes sin historia, sin herramientas y sin memoria. Quiere que la dictadura parezca una anécdota y que el fascismo vuelva disfrazado de chiste. Pero una sociedad que no explica su pasado acaba criando consumidores de autoritarismo.
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Vídeo | laSexta reivindica su independencia mirando a la competencia. De «el Ferri» a «es burdo, pero vamos con ello»
laSexta miró a cámara para reivindicar su independencia política y señalar a la competencia: “lejos de hiperventilar como otros”. La frase suena bien. El problema es que la independencia no se declama en un informativo: se demuestra cuando toca incomodar al poder propio.
Porque claro, la pregunta es inevitable: ¿El Ferri es independencia política? Es burdo, sí. Pero vamos con ello. Si una cadena presume de rigor mientras lleva años convirtiendo la política en adrenalina televisiva, tertulia caliente y relato de urgencia permanente, quizá no estamos ante una lección de periodismo. Quizá estamos ante marketing con chaqueta.
RTVE bajo amenaza, Cuatro subiendo audiencia con el ruido, Telecinco jugando al comentario con apariencia de análisis y laSexta vendiéndose como refugio moral. El problema no es solo quién grita más. El problema es que la verdad se ha convertido en producto, la crispación en negocio y la independencia en eslogan.
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La Audiencia Nacional tumba la absolución de Ana Duato y reabre el caso Nummaria
La Audiencia Nacional acaba de desmontar el cierre cómodo del caso Nummaria: la absolución de Ana Duato y Miguel Ángel Bernardeau queda anulada y el juicio tendrá que repetirse con otro tribunal.
El dato incómodo es este: según la resolución, de 2.240.000 euros solo se tributó por 896.000 mediante una sociedad instrumental. Y la Audiencia dice que la explicación de la absolución no se sostiene lo suficiente.
Porque mientras la mayoría paga sin ingeniería fiscal, otros convierten Hacienda en un sudoku con asesores de lujo.
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El Rocío vuelve a convertirse en una romería de muerte animal mientras las instituciones miran hacia otro lado
¿Cuántos animales tienen que morir para que alguien diga basta en El Rocío?
Este año ya van 18. Caballos desplomados. Mulas abrasadas en un camión. Bueyes atados al sol sin agua. Y mientras tanto, las instituciones maquillando cifras y hablando de “cólicos” para no llamar a las cosas por su nombre.
No es tradición si el sufrimiento forma parte del espectáculo. No es cultura si nadie responde por los animales que revientan en mitad del camino. Y no, no son “casos aislados”. Llevamos años viendo lo mismo. Año tras año. Cadáver tras cadáver.
Hemos contado todo lo que no aparece en los comunicados oficiales. Las cifras. La opacidad. Las inspecciones sin explicación. El negocio que se esconde detrás de una romería convertida en postal intocable.
Rifas para sobrevivir al calor: cuando las familias tienen que pagar el aire acondicionado que el PP no instala
Mientras el PP habla de “planes plurianuales”, las familias venden rifas para comprar aire acondicionado en colegios públicos. Sí. Rifas. Una Thermomix, un jamón y botellas de vino para que niñas y niños no tengan que dar clase a más de 30 grados en mayo.
Hay aulas convertidas en hornos. Docentes con mareos. Centros nuevos sin climatización. Y millones presupuestados que nunca se ejecutan. Luego dicen que la educación pública es una prioridad. Claro.
La parte más obscena no es el calor. Es que normalicemos que sean las familias quienes paguen lo que debería garantizar cualquier gobierno decente.
Doñana arde mientras la Junta vende propaganda: bomberos al límite y un Infoca lleno de grietas
Doñana vuelve a arder. Y quienes apagan el fuego dicen lo mismo que llevan años diciendo: faltan manos, faltan relevos y sobra propaganda.
La Junta habla de “refuerzo histórico” mientras sindicatos denuncian más de 400 vacantes sin cubrir, jornadas al límite y equipos incompletos justo antes de empezar la campaña de alto riesgo. El monte seco. Las temperaturas subiendo. Y el Gobierno andaluz vendiendo tranquilidad como quien vende humo.
Porque el problema no es solo el incendio. Es llegar tarde siempre. Es recortar prevención y luego pedir heroicidad. Es poner a las y los bomberos forestales a sostener un sistema agotado mientras Doñana se convierte en el símbolo perfecto de un modelo que reacciona cuando ya está todo ardiendo.
El cine “subvencionado” y otros cuentos para tapar quién se lleva de verdad el dinero público
Mientras señalan a actrices y directores, millones de euros vuelan hacia telecomunicaciones, automoción y tauromaquia sin el mismo escándalo mediático
La sanidad valenciana desvía más de 270 millones a la privada mientras las listas de espera siguen creciendo
270 millones de euros.
Ese es el dinero que la sanidad pública valenciana desvió a hospitales y clínicas privadas en solo dos años.
Mientras te hablan de “colaboración público-privada”, unos pocos grupos sanitarios hacen negocio récord con listas de espera, pruebas diagnósticas y operaciones pagadas con dinero público. Y sí, entre los más beneficiados aparece el grupo dirigido por el hermano del conseller de Sanidad antes de acabar en manos de Ribera Salud.
No es una excepción. Es un modelo.
Un sistema que se vacía por dentro mientras se engordan balances privados. Poco a poco. Sin demasiado ruido. Hasta que un día descubres que lo público ya solo sostiene lo que no da beneficios.
Lo contamos con cifras, nombres y millones. Porque detrás de cada derivación hay una decisión política.
Fernández Díaz llega al juicio de Kitchen intentando borrar el rastro de la guerra sucia del PP
El PP montó una operación parapolicial para protegerse de la corrupción. Y ahora su exministro del Interior se sienta ante el juez intentando convencer a todo el mundo de que los mensajes, los confidentes y los fondos reservados eran poco menos que una coincidencia.
Kitchen no fue una novela negra. Fue el Estado trabajando para un partido. Espiar a Bárcenas. Robar pruebas. Tapar la caja B. Mientras hablaban de democracia y patriotismo desde los platós y las ruedas de prensa. Qué casualidad.
Y ojo al detalle: la Fiscalía pide 15 años de prisión para Fernández Díaz como máximo responsable político de la operación. Pero todavía hay quien quiere vender esto como “unos policías descontrolados”. Claro. Policías descontrolados con fondos reservados, chóferes infiltrados y ministros mandando mensajes.
Lo contamos todo aquí. Sin maquillaje. Sin el relato cómodo de siempre.
Caso Leire: de las cloacas del PP a las maniobras para desacreditar a fiscales y guardias civiles
Hay algo especialmente turbio en todo esto. Muy turbio.
Una trama que empezó destapando las cloacas del PP y las grabaciones de Villarejo acaba señalada por intentar buscar basura contra fiscales, jueces y guardias civiles que investigaban corrupción vinculada al PSOE. La Audiencia Nacional ya habla de posible organización criminal, sobornos y maniobras contra instituciones del Estado.
Y en medio aparecen nombres, audios, dinero, chantajes y frases que parecen sacadas de un thriller político. Pero no. Es España.
Porque el problema no son solo las cloacas. El problema es cuando quienes prometían desmontarlas terminan jugando con las mismas herramientas.
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‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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