Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La trama que empezó destapando audios de Villarejo ha acabado señalada por intentar proteger al poder político mientras se perseguía a quienes investigaban corrupción.
El empresario Javier Pérez Dolset llevaba años recopilando información sobre las cloacas policiales del Estado. Audios, grabaciones, conversaciones internas. Material sensible. Mucho. Parte de ese archivo apuntaba directamente a la llamada policía patriótica que operó durante los gobiernos del PP, aquella maquinaria dedicada a fabricar pruebas falsas contra adversarios políticos, proteger intereses partidistas y utilizar recursos públicos para operaciones ilegales.
Dolset, conocido por haber creado el videojuego Commandos y por haber levantado un imperio empresarial que llegó a facturar más de 450 millones de euros, acabó imputado en una de las piezas del caso Tándem tras la caída de Zed. Desde entonces sostiene que fue víctima de una operación de espionaje y persecución vinculada al comisario José Manuel Villarejo, al Grupo Planeta y a sectores de la Fiscalía.
Durante años reunió documentación sobre aquellas prácticas. Y buscó aliados. Ahí aparece Leire Díez, militante socialista y exdirectiva de Correos, con conexiones directas con la cúpula del PSOE. Según la información publicada, ambos llegaron a reunirse en Ferraz con Santos Cerdán el 24 de abril de 2024, justo durante los días en los que Pedro Sánchez meditaba públicamente si abandonaba la política tras la imputación de Begoña Gómez.
En aquel encuentro entregaron un pendrive con material explosivo: grabaciones de Villarejo hablando de operaciones contra independentistas catalanes, maniobras políticas contra Sánchez y conversaciones internas del Ministerio del Interior. El PSOE remitió posteriormente parte de esa documentación a la Fiscalía General del Estado.
Hasta ahí, el relato podía leerse como otra pieza más del desmontaje de las cloacas del PP. Otra derivada del villarejismo. Otro capítulo de la guerra sucia. Pero algo cambió.
Porque, según la investigación de la Audiencia Nacional, el foco dejó de estar únicamente en las prácticas corruptas del pasado para desplazarse hacia otra dirección: buscar información comprometida contra fiscales, jueces y mandos policiales que investigaban casos relacionados con el entorno del PSOE y del Gobierno.
Ahí es donde la historia se vuelve mucho más incómoda.
CUANDO EL PODER DEJA DE DENUNCIAR LAS CLOACAS Y EMPIEZA A UTILIZARLAS
La Audiencia Nacional investiga ahora posibles delitos de organización criminal, cohecho, revelación de secretos, tráfico de influencias y actuaciones contra las instituciones del Estado. El juez sospecha incluso que el PSOE pudo financiar parte de esas maniobras.
No hablamos ya de denunciar una estructura corrupta heredada del PP. Hablamos de utilizar información sensible para presionar, desacreditar o intentar neutralizar a quienes investigaban asuntos incómodos para el partido en el Gobierno.
Las grabaciones que aparecen en la documentación son demoledoras. Algunas llevan años circulando. Otras vuelven ahora con más fuerza.
Entre ellas, conversaciones sobre el fiscal anticorrupción José Grinda. En uno de los audios, María Dolores de Cospedal llega a decir literalmente: “A Grinda hay que matarlo”. Villarejo responde hablando de maniobras parlamentarias y favores judiciales ligados a la Operación Catalunya.
La frase no era metafórica en términos políticos. Era el lenguaje habitual de las cloacas. El problema es que ese ecosistema nunca desapareció del todo. Cambiaron actores. Cambiaron intereses. El mecanismo siguió ahí.
También aparece la famosa conversación sobre los negocios del suegro de Pedro Sánchez y las saunas vinculadas a prostitución. Villarejo las describe como “un negocio de puta madre” mientras el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, responde con otra frase que resume perfectamente la lógica del chantaje político: “Eso es mortal”.
Material reservado. Información privada. Munición para destruir adversarios cuando fuera necesario. Esa era la cultura política que supuestamente se pretendía combatir.
Pero la investigación sostiene que Leire Díez y Pérez Dolset habrían dado un paso más: intentar recopilar información contra quienes investigaban las causas relacionadas con José Luis Ábalos, Santos Cerdán o el entorno de Sánchez.
Uno de los episodios más graves afecta al teniente coronel Antonio Balas, jefe de la UCO. Durante una reunión con empresarios investigados en el caso hidrocarburos, se habló de conseguir datos comprometedores sobre él. Según la grabación recogida por elDiario.es, Leire Díez llegó a decir: “Si Balas está muerto, mejor”.
No es una frase menor. No lo parece.
También se describen reuniones con el exfiscal Ignacio Stampa en las que Díez se presentaba como “la persona que ha puesto el PSOE a ver qué hay detrás de todo esto”, mientras intentaba obtener información sobre Alejandro Luzón, jefe de Anticorrupción. Según la denuncia de Stampa, se ofrecían soluciones a problemas judiciales a cambio de colaboración.
El fiscal Grinda denunció igualmente un supuesto intento de soborno de 300.000 euros y un puesto de trabajo en el extranjero para favorecer cierres de causas e informar sobre sus superiores.
Y ahí aparece la sensación más inquietante de todas. La de un país atrapado en un bucle donde las cloacas nunca se desmantelan del todo. Solo cambian de manos. Solo cambian de objetivo. El problema ya no es únicamente quién fabricó la guerra sucia. El problema es cuántos acabaron aprendiendo a utilizarla.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Trumpismo teocrático: los republicanos de Carolina del Norte ya plantean legalizar asesinatos para impedir abortos
Quieren que parezca una “defensa de la vida”. Pero lo que están escribiendo en Carolina del Norte es otra cosa: una puerta legal para justificar violencia contra mujeres, personal sanitario y cualquiera que ayude a abortar.
Sí. Legisladores republicanos han presentado una propuesta que podría amparar el uso de fuerza letal para impedir abortos. No es una exageración. Está en el texto.
El trumpismo ya no discute derechos reproductivos. Está construyendo un proyecto teocrático donde el cuerpo de las mujeres deja de pertenecerles y el fanatismo religioso empieza a infiltrarse en las leyes. Primero fueron las prohibiciones. Luego los anticonceptivos. Ahora esto.
Y lo peor es que estas barbaridades nunca aparecen de golpe. Primero parecen imposibles. Después “debatibles”. Luego llegan las víctimas.
Trump amenaza a Omán mientras hace negocios millonarios en el Golfo: la diplomacia mafiosa de “o obedecéis o os bombardeamos”
Trump amenaza con “volar por los aires” a Omán mientras hace negocios millonarios allí. Sí. El mismo Trump que prometía acabar con las guerras eternas. El mismo que vende el personaje de presidente pacifista mientras convierte Oriente Medio en una mezcla de casino, petróleo y amenazas militares.
Y lo peor no es solo la frase. Es la normalidad con la que ya se acepta que un presidente de Estados Unidos amenace públicamente a un aliado histórico porque intenta negociar con Irán el control del estrecho de Ormuz. Diplomacia mafiosa. O haces lo que digo o te destruyo.
Mientras tanto, su empresa levanta un resort de lujo de 500 millones de dólares en Omán. Bombas arriba. Campos de golf abajo. El capitalismo convertido en chantaje geopolítico televisado.
Lo contamos en este artículo. Sin maquillaje. Sin la propaganda del “presidente anti guerras”.
El Rocío vuelve a convertirse en una romería de muerte animal mientras las instituciones miran hacia otro lado
¿Cuántos animales tienen que morir para que alguien diga basta en El Rocío?
Este año ya van 18. Caballos desplomados. Mulas abrasadas en un camión. Bueyes atados al sol sin agua. Y mientras tanto, las instituciones maquillando cifras y hablando de “cólicos” para no llamar a las cosas por su nombre.
No es tradición si el sufrimiento forma parte del espectáculo. No es cultura si nadie responde por los animales que revientan en mitad del camino. Y no, no son “casos aislados”. Llevamos años viendo lo mismo. Año tras año. Cadáver tras cadáver.
Hemos contado todo lo que no aparece en los comunicados oficiales. Las cifras. La opacidad. Las inspecciones sin explicación. El negocio que se esconde detrás de una romería convertida en postal intocable.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir