Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La candidata de Vox a la presidencia de la Junta, nacida en Alicante, se inscribió como vecina del municipio granadino de Salobreña el pasado 5 de noviembre.
«No puedo decir que ella esté aquí regularmente porque estaría mintiendo», asegura Manuel Martín Montero, propietario de la casa y líder de Vox en Granada, además de concejal en la localidad.
Los expertos consultados por la Cadena Ser recuerdan que la Ley mandata a quien vive en varios municipios a «inscribirse en el que habite durante más tiempo al año».

Para poder concurrir a las elecciones en Andalucía del próximo 19 de junio, Macarena Olona, candidata de Vox a la presidencia de la Junta, se empadronó en Salobreña (Granada) el pasado 5 de noviembre. Así consta en la documentación a la que ha tenido acceso la Cadena SER.
Olona nació en Alicante el 14 de mayo de 1979, diversos medios, respecto a su vida familiar, alegaron desconocer quién era su padre, sin embargo, se trata de Pablo Olona, un hombre prófugo de la justicia.
Su abuelo por parte materna fue Felipe Choclán, un acaudalado empresario que hizo su fortuna en Marruecos, aficionado a la caza y que fue Gobernador Civil durante el franquismo en Jaén y Alicante.
De este modo se constata que la política no tiene arraigo ni vinculación con Andalucía, pese a presentarse ahora como candidata de dicha Comunidad Autónoma.
El empadronamiento es un requisito indispensable para poder presentarse a las elecciones autonómicas. Así pues, de acuerdo al padrón de Salobreña, la dirigente de Vox es residente en el municipio desde hace seis meses.
No obstante, y según ha podido confirmar la Cadena SER, Macarena Olona no es la propietaria de la casa que declaró como domicilio en el Ayuntamiento. Ni siquiera ha firmado un contrato de alquiler para residir en ella. La vivienda pertenece a Manuel Martín Montero, presidente de Vox en Granada y concejal del municipio.
Martín Montero reconoce su «amistad» con la candidata de su partido, del mismo modo que admite que la vivienda que ambos comparten en Salobreña no es la vivienda habitual de la todavía portavoz adjunta y secretaria general del grupo parlamentario de Vox en el Congreso.
«Ella viene a veces, en vacaciones, porque obviamente trabaja en Madrid. Cuando viene, yo le cedo la parte de arriba de la casa y yo me quedo en la de abajo», añade.
Admite Martín que la candidata viajó ex profeso a Salobreña «para buscar un lugar donde empadronarse» y asegura que dada la relación de confianza que les une «ni se ha firmado contrato de arrendamiento» ni media entre ellos «intercambio de dinero alguno».
«A efectos jurídicos la Ley establece un criterio. El espíritu es ese. Ahora bien, los ayuntamientos pueden establecer distintos requisitos y a efectos prácticos este obstáculo se puede salvar”, asegura a la SER Miguel Ángel Presno Linera. Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Oviedo. “Es difícil poder demostrar administrativamente que un domicilio no es el habitual”, añade.
Carlos Fernández Esquer, profesor de Derecho Constitucional de la UNED señala que “es complicado demostrar una utilización instrumental del empadronamiento con fines electorales ya que, el interesado siempre alegará que su intención es residir allí desde ese momento. A eso se suma que el Tribunal Constitucional reivindica siempre una interpretación del ordenamiento jurídico lo más favorable posible al ejercicio de derechos políticos como son los de sufragio activo y pasivo”.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir