Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Un usuario en redes ha expuesto los motivos por los que desaparecerá la tauromaquia en España.
@Pombeitor ha relatado en Twitter el porqué desparecerá la tauromaquia, ya que encuentra que «el lobby taurino está últimamente un poco subidito».
«Dicen que queremos prohibirlos. No, no hace falta. Van a desaparecer porque no le gustan a casi nadie y tengo pruebas. Visto el ruido que hacen cualquiera pensaría que tienen mucho público, aunque sean los que por ideología lo defienden pero no. En 2018-2019 sólo ha ido a algún tipo de festejo taurino el 8% de la población. 3 millones de personas. Hay más gente que escribe (8,7%) que taurinos. La asistencia es ridícula comparada con opciones de ocio como los conciertos o museos pero además camufla la realidad porque incluye las novilladas y otros festejos populares. De hecho los eventos en plaza han descendido un 61% en 15 años (2007-2019)», comienza exponiendo.

Un ejemplo reciente han sido las corridas de toros en Bilbao, que constatan la decadencia de la tauromaquia en España, ya que no hay público, menos de la mitad de la plaza ocupada durante los cuatro días de la feria.
Los organizadores reconocen un completo fracaso que ha impactado incluso a los críticos de esta tradición, quienes ya califican de alarmante la situación en la que se encuentra el gremio.
«La entrada en Bilbao, por cuarta tarde consecutiva, es una absoluta ruina», pronunciaba un seguidor taurino en palabras recogidas por Público. En las redes sociales muchos usuarios han celebrado la ruina de la empresa de la BIVA por la escasa recaudación y los animalistas, por su parte, han agradecido a los bilbaínos su desinterés por eventos en los que se ejerce «el maltrato animal».
«La tauromaquia no interesa. Es una cruel antigualla que desprestigia a nuestro país y que se sostiene sólo gracias al dinero público», sostiene Hugo Martínez Abarca, diputado por Más Madrid.
Según los datos del Anuario de Estadísticas Culturales que edita el Ministerio de Cultura, el número de festejos taurinos organizados en España se redujo prácticamente a la mitad en la década previa a la pandemia, cuando pasaron de 2.684 a 1.425, con un descenso constante y prácticamente paralelo al que experimentaron de forma específica las corridas, que cayeron de 648 a 349 al año, un 46%.
Al autor del hilo le advirtieron sobre las capeas en pueblos, pero este prosiguió: «Me dicen que en algunas zonas las capeas en los pueblos son muy populares. Es cierto pero con matices. Para empezar esos eventos son gratuitos y accesibles a los ayuntamientos por las subvenciones a las ganaderías y a la propia fiesta. Ya hemos visto que pasa si hay que pagar».
«Luego hay otro dato importante. El rechazo, pese a lo que pueda parecer viendo multitudes en vaquillas, es cada vez mayor. Hasta en las encuestas de periódicos de derechas los datos son elocuentes. Son cada vez menos. He usado impropiamente encierros antes y en las estadísticas separan lo que son estos festejos populares (bous al carrera, vaquillas..) del resto. Los populares crecieron hasta 2017 (de 14.200 en 2011 a 17.900) empezando a disminuir en 2018 y 2019 (16.900). Ya se verá. Luego de la opinión sobre los toros sólo podemos tener clara la aptitud hacia ellos. La última vez que se preguntó en una estadística oficial fue en el 95, ganaba el apoyo con poca diferencia. En las que han hecho los medios los últimos años son minoría», sentencia.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir