Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El medio Nius, propiedad de Mediaset, acusa a Iglesias de mentir pese a que dentro de la propia noticia le dan la razón
«No, no hay una diferencia de 10 años de esperanza de vida entre los distritos de Madrid como dice Iglesias». Así es como tituló el medio Nius, propiedad de Mediaset, una noticia sobre el todavía vicepresidente del Gobierno.
Podría ser cierta, ya que estamos más que acostumbrados a mentiras y a medias verdades de la clase política, pero lo cierto es que el digital le da la razón a Iglesias en el propio cuerpo de la noticia:
«Y si se mira por barrios, el de Amposta, situado en San Blas-Canillejas, tiene la esperanza de vida más baja con 78,9 años, pero solo entre los hombres. Las mujeres de ese barrio llegan de media a los 84,8 años de edad, tres por debajo de la media madrileña.
Por contra el barrio de El Goloso, del distrito Fuencarral-El Pardo se lleva la palma al más longevo. Las mujeres viven una media de 102,4 años y la esperanza de vida en los hombres es de 93,7. Lo que supone 17,6 años de diferencia con sus vecinas de Amposta y 14,8 con sus vecinos».
El propio Pablo Iglesias lo denuncia en su cuenta oficial de Twitter, señalando que «para poder hacer un titular diciendo que mentí, Mediaset va a la base de datos que cité, se queda con la diferencia entre distritos (a la que no me referí) y omite la diferencia entre barrios». «Después dentro de su propia noticia, me da la razón», señala el líder de Podemos.
Para poder hacer un titular diciendo que mentí, Mediaset va a la base de datos que cité, se queda con la diferencia entre distritos (a la que no me referí) y omite la diferencia entre barrios.
— Pablo Iglesias ?{R} (@PabloIglesias) March 23, 2021
Después dentro de su propia noticia, me da la razón
? pic.twitter.com/P9kXs6yBpK
Un dato público
Es extraño que el medio se moje de esta manera porque la fuente oficial es el Ayuntamiento de Madrid y los datos son abiertos y a disposición de cualquier persona: pueden consultarse aquí.
Lo cierto es que los datos arrojan una desigualdad socioeconómica que la ciudad de Madrid arrastra desde hace décadas entre sus distritos del norte y el oeste, por un lado, y los del sur y el este, por el otro. La renta neta media por hogar del distrito de Puente de Vallecas es la más baja de la ciudad, con 25.527 euros anuales, mucho menos de la mitad que los 65.995 euros netos de media que entran al año en un hogar de Chamberí.
Por barrios, las diferencias son incluso mayores: con datos de 2019, en el otro extremo de los 19.587 euros de renta media de cada hogar en San Cristóbal (Villaverde) están los 112.321 euros anuales que ingresa en promedio cada hogar en Valdemarín (Moncloa-Aravaca). Y ese abismo se reproduce en indicadores como la tasa de paro (16,8% en San Cristóbal, 3,9% en Valdemarín, con datos de agosto) o la tasa de estudios superiores (solo el 5,5% de la población los tiene en Entrevías, Puente de Vallecas, frente al 62,9% en Valdemarín).
Según datos del ranking de vulnerabilidad del ayuntamiento, al nacer en Amposta (distrito de San Blas) una persona puede esperar vivir 78,4 años, mientras si lo hace en El Goloso (Fuencarral-El Pardo) su esperanza de vida asciende a los 88,7 años. 10 años, por más que se maquille.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
El PP copia el manual de Trump y Bolsonaro para ensuciar las urnas
Lo que está haciendo el PP con sus bulos sobre el proceso electoral no es nuevo, ni brillante, ni siquiera original. Está calcado del manual que Donald Trump activó en 2020 en Estados Unidos y que Jair Bolsonaro agitó en 2022 en Brasil: sembrar sospechas antes de que ocurra nada, convertir derechos en amenazas, presentar a quienes votan como material sospechoso y dejar flotando la idea de que solo hay democracia cuando gana la derecha.
Ahora el objetivo es el voto exterior, la llamada “ley de nietos” y el crecimiento del censo de personas españolas residentes fuera. Feijóo no necesita decir “pucherazo” con todas las letras para jugar a eso. Le basta con hablar de “ingeniería electoral”, insinuar que el Gobierno está fabricando votantes y colocar bajo sospecha a cientos de miles de personas que han recuperado la nacionalidad por vías legales. El País señala que el PP ha cuestionado el voto de más de 300.000 nuevos ciudadanos registrados al amparo de la Ley de Memoria Democrática y ha extendido dudas sobre el trabajo de funcionarias, funcionarios y personal diplomático encargado de tramitar peticiones de 2,45 millones de descendientes.
Patriotismo de pulsera y deuda con Hacienda: la España de la bandera en la muñeca también aparece en la lista de morosos
La Agencia Tributaria publicó el 30 de junio su decimotercera lista de grandes morosos con Hacienda. Y, otra vez, el retrato es incómodo. No solo por los nombres famosos. No solo por las cifras. También por la estética. Por esa manera tan española, tan de plató, tan de palco, de confundir el amor al país con llevar la bandera en la muñeca mientras la deuda con lo público queda para otro día. Patriotismo de mercadillo para tapar agujeros fiscales.
El Financial Times retrata el Madrid de Ayuso: una capital convertida en escaparate para ricos
El Financial Times ha puesto palabras —y bastante incómodas— a lo que en Madrid se ve desde hace tiempo caminando por sus barrios: la capital se ha convertido en una ciudad de moda, sí, pero también en una máquina de triturar vida cotidiana. El diario británico, fundado en 1888 y con más de dos millones de lectores diarios, ha dedicado un amplio reportaje a la Comunidad de Madrid y a la transformación de una ciudad que ya no se vende solo como capital administrativa, sino como refugio dorado para turistas, inversores, nómadas digitales y fortunas extranjeras.
El enlace al análisis original es este: https://www.ft.com/content/8955cbef-afe8-4c9f-8381-b279c7f4c2c0
La postal es muy bonita, claro. Fachadas luminosas, terrazas llenas, museos, gastronomía, sol, barrios “vibrantes”, ese vocabulario tan de folleto para gente que puede pagar 3.000 euros al mes por vivir donde antes vivía una familia trabajadora. Pero detrás del brillo aparece la pregunta de siempre. La pregunta sucia. ¿Quién gana con este modelo y quién se queda mirando desde fuera?
Porque Madrid crece. Madrid atrae. Madrid se llena de dinero. Pero no todo crecimiento es prosperidad. A veces es simplemente expulsión con camareros sonrientes, copas caras y apartamentos turísticos.
Vídeo | La obscenidad climática de la hija del dueño de Wal Mart: dos barcos y un helicóptero para desayunar
Mientras a la gente corriente se le exige culpa por cada bolsa, cada envase y cada error al reciclar, hay quien vive en otra dimensión: la hija del dueño de Wal Mart tiene dos barcos y un helicóptero para que el desayuno llegue desde una embarcación de servicio sin tener que mezclarse con quienes trabajan para ella. Sí. Ese es el nivel. A ti te cuentan que salves el planeta separando bien el plástico. A ella le organizan la mañana desde el mar con logística de lujo.
Vídeo | Michel Mboladinga, Lumumba y la memoria que Estados Unidos no puede deportar
¿Recordáis a Michel Mboladinga? Es el aficionado congoleño que se hizo viral por quedarse inmóvil durante los partidos de la República Democrática del Congo, brazo en alto, imitando la estatua de Patrice Lumumba en Kinshasa. Quieto. Noventa minutos convertido en una estatua viva. No era una pose para las cámaras ni una extravagancia de grada: era memoria política. Era el homenaje a Lumumba, primer ministro del Congo independiente, líder anticolonial y símbolo de la soberanía africana, asesinado en 1961.
Y, claro, Estados Unidos hizo lo que tantas veces ha hecho cuando la dignidad africana cruza una frontera: cerrarla. Le denegaron el visado y le impidieron seguir con su homenaje en los partidos de este Mundial. Como si una oficina consular pudiera decidir qué recuerdos entran en un estadio. Como si bastara un sello, una negativa administrativa, una puerta cerrada, para apagar lo que Lumumba representa. Pero entonces pasó algo hermoso, de una belleza política brutal: otro aficionado congoleño tomó el relevo. Otro cuerpo se quedó quieto. Otro brazo se levantó. Otra vez Lumumba entró en el estadio.
Porque se puede prohibir la entrada a una persona, pero no a una idea. Se puede cerrar una frontera, pero no deportar una memoria. A Lumumba lo torturaron, lo fusilaron, intentaron borrar su cuerpo y convertir su nombre en una nota menor de la historia colonial. Fracasaron. Congo no olvida. África no olvida. Los pueblos saqueados no olvidan. Y en medio del negocio obsceno del fútbol global, entre patrocinadores, himnos vacíos y diplomacias hipócritas, esa imagen vale más que cualquier gol: un brazo levantado recordando al mundo que el colonialismo mata, pero la memoria vuelve.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir