Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
¿Hasta cuándo Occidente seguirá mirando hacia otro lado mientras Israel perpetra una guerra sin tregua, masacrando civiles semana tras semana?
Desde hace un año, el ejército israelí ha llevado a cabo bombardeos masivos sobre Gaza y Líbano, con un saldo devastador: 60.000 muertos directos por ataques aéreos y artillería, según cifras de los Ministerios de Sanidad de ambos territorios. Entre los fallecidos, predominan mujeres y niños, inocentes que mueren bajo el pretexto de operaciones “selectivas”. Sin embargo, ¿dónde están las condenas de Occidente? No ha habido visitas de mandatarios a Ramala ni a Beirut para mostrar solidaridad con las víctimas. ¿Acaso la vida de estos civiles vale menos a ojos de los líderes europeos y estadounidenses?
La inacción occidental no solo refleja indiferencia; se trata de una complicidad activa. Los gobiernos europeos y Estados Unidos han sido los principales proveedores de armas y asistencia financiera al gobierno de Netanyahu. Mientras las bombas caen sobre Beirut, Israel se jacta de la ayuda militar recibida de Estados Unidos: más de 8.700 millones de dólares este año, según cifras oficiales. ¿Cómo pueden los dirigentes occidentales hablar de derechos humanos cuando sus políticas alimentan una maquinaria de guerra que no distingue entre combatientes y civiles?
EL BORRADO DE LA POBLACIÓN CIVIL
No es solo una cuestión de números, es una cuestión de valor humano. Los nombres y rostros de los muertos en Gaza y Líbano son olvidados, mientras los medios de comunicación occidentales siguen ensalzando las tragedias en Israel, otorgando una narrativa selectiva. Un cuerpo palestino o chií ha dejado de tener valor a ojos de Israel y Occidente, una realidad que se refleja en las cifras escalofriantes de muertes y desplazamientos.
The Lancet, en un reciente informe, estima que las víctimas indirectas, debido a la falta de atención médica y las condiciones inhumanas, podrían duplicar el número de fallecidos. Esto significa que podrían haber ya más de 120.000 muertos palestinos, lo que genera una proporción brutal: por cada muerto israelí, han muerto cien palestinos. No se puede normalizar esta violencia. ¿Cómo es posible que los líderes internacionales no actúen ante este genocidio encubierto?
Incluso en el caso de Líbano, la ofensiva israelí, justificada como necesaria para permitir el retorno de 60.000 desplazados israelíes del norte del país, resulta insultante cuando más de un millón de libaneses han sido expulsados de sus hogares. Los dobles raseros son evidentes, y la narrativa dominante sigue legitimando las acciones de Israel mientras ignora la devastación humanitaria del otro lado.
LA COMPLICIDAD DE OCCIDENTE: SANGRE Y ARMAS
La responsabilidad de Europa y Estados Unidos en esta carnicería no se limita a las armas que envían. Negar el reconocimiento de un Estado palestino es una de las mayores complicidades de la comunidad internacional. Mientras algunos países como España, Noruega o Irlanda han dado pequeños pasos, la mayoría sigue sin querer reconocer el derecho de los palestinos a un Estado. Esta negativa perpetúa el conflicto, al igual que lo hicieron las políticas coloniales en el siglo XX.
Es imposible hablar de paz sin abordar la creación de un Estado palestino. Sin embargo, la agenda de Estados Unidos e Israel sigue enfocada en el control total de la región, destruyendo cualquier atisbo de resistencia. Las palabras de Benjamin Netanyahu en la ONU, designando a Irán, Siria y otros como el «eje del mal», son un claro ejemplo de cómo se utiliza la retórica de la guerra para justificar más masacres. Los gobiernos occidentales no solo apoyan militarmente a Israel, sino que también son cómplices en la narrativa que lo justifica.
A lo largo de este año, hemos sido testigos de cómo Netanyahu, con el respaldo de Joe Biden, ha transformado el conflicto en una guerra mística. El líder israelí ha dejado claro que no se detendrá ante nada, aunque eso implique borrar del mapa a poblaciones enteras. Pero la realidad es que esta «victoria» táctica es un desastre anunciado. Cada muerte, cada desplazado, siembra la semilla para más violencia, más odio y más resistencia en el futuro.
LA RESPONSABILIDAD HISTÓRICA QUE NADIE QUIERE ASUMIR
La pregunta es inevitable: ¿cómo mirará Occidente hacia atrás cuando todo esto termine? Cuando el polvo se asiente, cuando los cuerpos sean desenterrados y las historias de horror sean reveladas, ¿cómo podrán los gobiernos occidentales justificar su inacción? La complicidad en crímenes de guerra y en la aniquilación de una población civil no quedará en el olvido. Esta es una responsabilidad histórica que los líderes europeos y estadounidenses no podrán eludir.
El mundo no necesita más promesas vacías ni discursos hipócritas sobre derechos humanos. Lo que se necesita es acción, una acción decidida que detenga el brazo vengativo de Israel y que obligue a la comunidad internacional a dejar de lado sus intereses geopolíticos y empresariales. Pero hasta que eso ocurra, el silencio cómplice de Occidente seguirá siendo el aliado más mortal de Netanyahu.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
1 Comment
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir
Juicio y castigo a.kos genocidas