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La OMS denuncia la difícil situación de muchos jóvenes del norte de Gaza, donde están muriendo de hambre mientras sus madres luchan por su supervivencia. El organismo tuvo que cancelar una misión al hospital Al-Shifa en la ciudad de Gaza por la falta de garantías de seguridad por parte de Israel.
El director de la Organización Mundial de la salud destacó este jueves en un mensaje en X, antigua Twitter, la difícil situación de muchos jóvenes del norte de Gaza que yacen gravemente heridos en los hospitales o que mueren de hambre, tras casi seis meses de guerra.
“La historia nos juzgará a todos por lo que están soportando estos niños”, aseguró Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Acompañando su mensaje, un vídeo del hospital Al-Shifa mostraba a un joven amputado, Rafiq, que había sido rescatado de debajo de los escombros de su casa en la ciudad de Gaza.
El vídeo, filmado el 17 de marzo, según la OMS, mostraba al médico del niño, quien afirmaba que en la mayor parte del norte de la Franja de Gaza «no se disponía de alimentos nutritivos que contuvieran proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales».
Un 16% de los niños desnutridos
Según informó Tedros en una rueda de prensa, hasta el 16% de los niños menores de 5 años del norte de Gaza están ahora desnutridos, frente a menos del 1% antes de que empezara el conflicto. Prácticamente todos los hogares ya se saltan comidas todos los días, y los adultos reducen sus comidas para que los niños puedan comer.
Los niños están muriendo por los efectos combinados de la desnutrición y las enfermedades, y la falta de agua y saneamiento adecuados.
“El futuro de toda una generación está en grave peligro”, dijo Tedros, quien señaló que los niños malnutridos necesitan alimentos terapéuticos listos para usar y adaptados a sus necesidades y explicó que en Gaza hay algunos suministros de este tipo de alimentos, “pero no se pueden distribuir con seguridad allí donde se necesitan”.
Solicitudes para entrega suministros denegadas
Para Tedros, los recientes esfuerzos por distribuir alimentos por aire y mar son bienvenidos, pero sólo la ampliación de los pasos fronterizos terrestres permitirá realizar entregas a gran escala para evitar la hambruna.
La OMS ha apoyado la creación de un centro de estabilización nutricional en el hospital Kamal Adwan para tratar a los niños con malnutrición aguda grave con complicaciones médicas, que corren el mayor riesgo de muerte inminente si no reciben tratamiento urgente.
“Estamos apoyando la creación de otro centro en el hospital de campaña del Cuerpo Médico Internacional en Rafah. Y estamos formando a trabajadores sanitarios sobre cómo reconocer y tratar la desnutrición con complicaciones”, dijo, pero destacó que “mientras tanto, el sistema sanitario de Gaza sigue sufriendo.
La situación se produce a pesar de que la OMS y sus socios han estado llevando a cabo misiones de alto riesgo para entregar medicamentos, combustible y alimentos para los trabajadores sanitarios y sus pacientes.
“Pero nuestras solicitudes de entrega de suministros a menudo son bloqueadas o rechazadas”, observó Tedros.
El acceso al hospital de Al-Shifa es imposible
Las carreteras dañadas y los continuos combates, incluso dentro y cerca de los hospitales, hacen que las entregas sean escasas y lentas.
Tedros denunció que tuvo que cancelar una misión al hospital Al-Shifa en la ciudad de Gaza por la falta de garantías de seguridad por parte de Israel.
“Acceder a Al-Shifa es ahora imposible, y hay informes de trabajadores sanitarios detenidos y encarcelados. Una misión prevista para hoy en Al-Shifa tuvo que ser cancelada debido a la falta de seguridad», dijo.
Las autoridades de Gaza informaron de que entre las víctimas mortales hay civiles, incluidos niños.
La situación en el norte de la Franja sigue siendo desesperada y ya han muerto al menos 27 niños de hambre y deshidratación.
Tedros pidió “una vez más” a Israel que abra más cruces y acelere la entrada y entrega de agua, alimentos, suministros médicos y otro tipo de ayuda humanitaria a Gaza y dentro de ella.

© UNICEF/Eyad El Baba
Niños desplazados buscan comida cerca de las tiendas donde se alojan con sus familias, en la ciudad de Rafah, al sur de la Franja de Gaza.
Miles de pacientes necesitan evacuación
El doctor Richard Peeperkorn, el representante de la OMS en los territorios palestinos ocupados, explicó que 8000 pacientes en Gaza necesitan ser evacuados, entre ellos pacientes con cáncer y otras enfermedades crónicas y cientos de heridos por los combates.
“Nunca he visto tantos casos de traumatismos. Incluso habiendo trabajado años en Afganistán, nunca he visto tantas amputaciones, incluyendo en niños, quemaduras, traumatismos horribles, fracturas de la columna (…) Estos pacientes merecen un mejor tratamiento”, aseguró.
Peeperkorn dijo que la OMS y países de la región están preparados y que algunos países europeos han ofrecido apoyo. “No podemos entender por qué esto no ocurre”, dijo, pidiendo apoyo para incrementar la presión y que se permitan las evacuaciones.
“Una vez más, pedimos que se proteja la sanidad y no se militarice. Una vez más, pedimos la liberación de los rehenes. Y una vez más, pedimos un alto el fuego inmediato”, concluyó Tedros.
Sin comida, sin agua, sin tiendas
Mientras, las mujeres de Gaza luchan por sobrevivir ante la inminente hambruna.
«Las mujeres de Gaza son superheroínas», afirma Rana Khalil, coordinadora de proyectos de la Sociedad Palestina de Mujeres Trabajadoras para el Desarrollo (PWWSD), con sede en Cisjordania.
«Soy gazatí y sé cómo son las mujeres de Gaza. Son muy fuertes», afirma.
Mientras la Clasificación Integrada de la Fase de Seguridad Alimentaria advierte de una hambruna «inminente» en el norte de Gaza, con cerca de 1,1 millones de personas que sufren una inseguridad alimentaria catastrófica en medio de los bombardeos de las fuerzas israelíes y la restricción de la ayuda humanitaria, la fuerza de las mujeres se pone a prueba como nunca antes.
“No hay comida, ni agua, ni tiendas, ni sitio para ir al baño», dijo Khalil. Describió una llamada reciente a su tía de Gaza, que le dijo que a veces había agua corriente dos horas al día, y otras veces sólo dos horas a la semana.
«Así que cuando llega el agua, ella empieza a llenarla en cubos, cualquier cosa que pueda llenar», dijo, añadiendo que su familia ha estado mezclando el agua que tienen en un plato de arroz para hacer una sopa fina.
«Tienen eso para tres días», dijo Khalil. «No hay huevos, ni gallinas, ni cabras… nada, incluso los animales ya no están vivos. Y me siento tan mal porque yo puedo comer y ellos no».
En febrero, la producción de agua en Gaza había descendido a sólo el 5,7% de los niveles anteriores al 7 de octubre. Más allá de las necesidades inmediatas de hidratación, la falta de agua también ha obligado a las mujeres a tomar decisiones drásticas para preservar su higiene.
«Como no hay agua, no pueden ducharse. No pueden lavarse el pelo. Ahora hay muchos piojos. Se están afeitando el pelo», dijo Khalil.
Khalil también compartió la historia de algunos miembros de su familia en Gaza que fueron expulsados de su hogar.
«Los soldados israelíes les llamaron para que abandonaran su edificio. Al cabo de una semana, su hija tuvo que dar a luz y no había agua», relató. «No sé cómo dio a luz sin agua. Fue inhumano«.
Alto el fuego
El 1 de marzo, ONU Mujeres informó de que más de 4 de cada 5 mujeres (84%) afirmaron que su familia estaba comiendo la mitad o menos de lo que comía antes del 7 de octubre, siendo las madres y las mujeres adultas las encargadas de conseguir alimentos, pero comiendo menos que el resto. Casi 9 de cada 10 mujeres declararon tener más dificultades para acceder a los alimentos que los hombres.
Al pensar en las repercusiones a largo plazo de esta crisis, Khalil afirmó: «Cuando miro [a] las niñas y mujeres de mi familia e intento darles apoyo, no sé cómo verán el mundo [después de esto]. ¿Y cómo se recuperarán?».
«Estoy segura de que volverán a levantarse«, añadió, «lo que las mujeres de Gaza necesitan ahora mismo es un alto el fuego».
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