Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Las residencias de mayores fueron abandonadas a su suerte en el momento en que más necesitaban apoyo
El manejo de la pandemia en las residencias de mayores en la Comunidad de Madrid ha sido un capítulo oscuro en la reciente historia sanitaria de España. A medida que salen a la luz más detalles, resulta inevitable cuestionar las decisiones que se tomaron en esos primeros meses de 2020. Un estudio reciente, publicado en la revista BMC Geriatrics, revela una realidad inquietante: las restricciones en los traslados hospitalarios de personas mayores comenzaron días antes de que se firmara el polémico «Protocolo de la Vergüenza». Pero lo más alarmante es que este protocolo solo oficializó una práctica que ya estaba en marcha y que resultó en una trágica ola de muertes.
Los datos son claros y contundentes: los traslados de las residencias a los hospitales empezaron a restringirse el 7 de marzo de 2020, cuando la ocupación de camas por pacientes con COVID-19 era apenas del 10%. ¿Qué motivó esta decisión? Los científicos responsables del estudio, entre ellos François Béland y María Victoria Zunzunegui, subrayan que no hubo justificación médica para ello. Más bien, apuntan a una decisión política que priorizó la capacidad hospitalaria por encima de la vida de los mayores.
UN INICIO TEMPRANO DE LA CRISIS
El 7 de marzo de 2020, fecha marcada en el estudio como el comienzo de las restricciones, fue un día ordinario para la mayoría. Sin embargo, para las personas mayores residentes en geriátricos de Madrid, esa fecha significó el inicio de un aislamiento mortal. Los datos indican una caída drástica en los traslados hospitalarios a partir de ese día, con una reducción del 44% en las derivaciones respecto al mes anterior. Este descenso coincide sospechosamente con la centralización de la gestión de camas hospitalarias por la Consejería de Sanidad.
Lo que siguió fue un horror anunciado: mientras los traslados disminuían, los fallecimientos en las residencias se dispararon. La cifra diaria de muertes en geriátricos alcanzó su pico el 2 de abril, cuando más de 330 mayores perdieron la vida en un solo día. Los hospitales, por otro lado, mostraban una reducción en las muertes, lo que deja claro que la decisión de no trasladar a los mayores estaba condenándolos a morir sin atención médica adecuada.
Este fenómeno no fue casual ni aislado. La directora de la residencia Amavir en Alcorcón y otros testimonios señalan que ya desde el 13 de marzo se necesitaba autorización de un geriatra de enlace para trasladar a un residente. Estos hechos corroboran la hipótesis de que las decisiones tomadas durante esos días estaban dirigidas por una estrategia centralizada, diseñada para evitar el colapso hospitalario a cualquier costo, incluso el de la vida de miles de mayores.
LAS CONSECUENCIAS DE UNA DECISIÓN CRUEL
El resultado de esta política fue devastador. Entre marzo y abril de 2020, murieron 9.470 mayores en residencias de la Comunidad de Madrid; de estos, 7.291 fallecieron en el propio centro, lo que significa que el 77% de los decesos ocurrieron sin que las personas tuvieran la oportunidad de recibir atención hospitalaria. Esta cifra, más allá de ser un número frío, representa una tragedia humana de dimensiones incalculables.
Las y los responsables de estas decisiones, como el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, han tratado de justificar su actuación señalando que los protocolos se implementaron para evitar el colapso hospitalario. No obstante, los datos del propio Gobierno madrileño desmienten esta narrativa: se salvó al 65% de los residentes que sí fueron hospitalizados. Esto demuestra que la decisión de no trasladar a los mayores no solo fue inmoral, sino también ineficaz desde el punto de vista sanitario.
El estudio deja claro que las residencias de mayores fueron abandonadas a su suerte en el momento en que más necesitaban apoyo. No se proporcionaron los recursos necesarios, no se medicalizaron los centros, y quienes enfermaban de COVID-19 eran dejados en sus camas, sin atención adecuada, hasta que fallecían. Este es el verdadero escándalo: no fueron solo los Protocolos de la Vergüenza, sino la negligencia sistemática y la falta de previsión que convirtieron las residencias en auténticos campos de exterminio.
En palabras de Zunzunegui, «la Comunidad de Madrid cerró las residencias sin dar los recursos necesarios, sin medicalizarlas», lo que condenó a miles de mayores a una muerte que podría haberse evitado. Y es que, como concluye el estudio, no hubo razones médicas que justificaran la decisión de restringir los traslados hospitalarios cuando la ocupación de camas aún era manejable. Se trató de una decisión política, cruda y calculada, que antepuso la capacidad hospitalaria a la vida de los mayores.
El resultado está a la vista: 7.291 personas mayores murieron en sus residencias, sin la atención que merecían, víctimas de una gestión que las dejó de lado en el momento más crítico. No se trató de un error o un malentendido, sino de una decisión consciente que tuvo consecuencias mortales. Este es el legado del Protocolo de la Vergüenza y de quienes lo implementaron.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Trumpismo teocrático: los republicanos de Carolina del Norte ya plantean legalizar asesinatos para impedir abortos
Quieren que parezca una “defensa de la vida”. Pero lo que están escribiendo en Carolina del Norte es otra cosa: una puerta legal para justificar violencia contra mujeres, personal sanitario y cualquiera que ayude a abortar.
Sí. Legisladores republicanos han presentado una propuesta que podría amparar el uso de fuerza letal para impedir abortos. No es una exageración. Está en el texto.
El trumpismo ya no discute derechos reproductivos. Está construyendo un proyecto teocrático donde el cuerpo de las mujeres deja de pertenecerles y el fanatismo religioso empieza a infiltrarse en las leyes. Primero fueron las prohibiciones. Luego los anticonceptivos. Ahora esto.
Y lo peor es que estas barbaridades nunca aparecen de golpe. Primero parecen imposibles. Después “debatibles”. Luego llegan las víctimas.
Trump amenaza a Omán mientras hace negocios millonarios en el Golfo: la diplomacia mafiosa de “o obedecéis o os bombardeamos”
Trump amenaza con “volar por los aires” a Omán mientras hace negocios millonarios allí. Sí. El mismo Trump que prometía acabar con las guerras eternas. El mismo que vende el personaje de presidente pacifista mientras convierte Oriente Medio en una mezcla de casino, petróleo y amenazas militares.
Y lo peor no es solo la frase. Es la normalidad con la que ya se acepta que un presidente de Estados Unidos amenace públicamente a un aliado histórico porque intenta negociar con Irán el control del estrecho de Ormuz. Diplomacia mafiosa. O haces lo que digo o te destruyo.
Mientras tanto, su empresa levanta un resort de lujo de 500 millones de dólares en Omán. Bombas arriba. Campos de golf abajo. El capitalismo convertido en chantaje geopolítico televisado.
Lo contamos en este artículo. Sin maquillaje. Sin la propaganda del “presidente anti guerras”.
El Rocío vuelve a convertirse en una romería de muerte animal mientras las instituciones miran hacia otro lado
¿Cuántos animales tienen que morir para que alguien diga basta en El Rocío?
Este año ya van 18. Caballos desplomados. Mulas abrasadas en un camión. Bueyes atados al sol sin agua. Y mientras tanto, las instituciones maquillando cifras y hablando de “cólicos” para no llamar a las cosas por su nombre.
No es tradición si el sufrimiento forma parte del espectáculo. No es cultura si nadie responde por los animales que revientan en mitad del camino. Y no, no son “casos aislados”. Llevamos años viendo lo mismo. Año tras año. Cadáver tras cadáver.
Hemos contado todo lo que no aparece en los comunicados oficiales. Las cifras. La opacidad. Las inspecciones sin explicación. El negocio que se esconde detrás de una romería convertida en postal intocable.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir