Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Por Anahí Arana
«No, no hice un llamado de alto el fuego», dijo el presidente Joe Biden cuando algunos reporteros le preguntaron si había solicitado el cese de hostilidades durante su «larga» conversación con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu la Nochebuena[1]. Esa misma noche, los bombardeos israelíes arrasaron el Campo de Refugiados Maghazi en Gaza, matando al menos 100 palestinos, incluyendo numerosos niños y bebés. En un periodo de 24 horas de ese día festivo, las fuerzas armadas israelíes mataron más de 250 palestinos. Las imágenes de madres y padres abrazando a sus hijos muertos, un bebé de dos semanas entre ellos, inundaron las redes sociales. Cada día que Estados Unidos respalda a Israel en su negativa a detener la ofensiva militar en Gaza, los bombardeos masivos y el sitio total que causa hambre, muerte y enfermedad a la población palestina es un día más en el que EE. UU. es cómplice de genocidio.
Israel está perpetrando un genocidio contra los palestinos mediante: el bombardeo aéreo constante que mata miles de palestinos por semana y destruye la infraestructura, el corte de los servicios de agua y electricidad, la eliminación de zonas de seguridad para civiles, las largas demoras cuando no directamente el bloqueo de la ayuda humanitaria, la destrucción de hospitales y el desmantelamiento del sistema de salud, el ataque a viviendas civiles y sitios de refugio como las escuelas de la ONU, la destrucción de cosechas y de fuentes de agua potable, la expulsión de aproximadamente 1,9 millones de civiles de sus hogares. Más de 22.185 palestinos fueron asesinados, incluyendo 9.100 niños, y 57.035 fueron heridos (cifras al 2 de enero de 2024). Se estima que alrededor de 7.000 habitantes de Gaza permanecen bajo los escombros, probablemente sin ninguna chance de sobrevivir. Estados Unidos no ha hecho nada para detener a las fuerzas armadas israelíes en esta matanza de palestinos. Todo lo contrario, ha hecho todo para hacer que estas acciones criminales sean llevadas a cabo con impunidad al proveerle a Israel una enorme ayuda financiera, militar y política.
En uno de los primeros y más fuertes cuestionamientos a Estados Unidos por su complicidad en genocidio y otros crímenes, el 28 de octubre pasado el abogado de derechos humanos Craig Mokhiber renunció a su puesto como Director de la Oficina de Nueva York del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas mediante una carta de amplia difusión en la que denunciaba tanto la campaña militar israelí en Gaza llamándola «un caso de genocidio de manual» como el respaldo de Estados Unidos, Gran Bretaña y la mayor parte de Europa.
Mokhiber señaló: “En Gaza, las viviendas, las escuelas, las iglesias, las mezquitas y las instituciones de salud están bajo ataque mientras que miles de civiles son masacrados. En Cisjordania, incluyendo Jerusalén ocupada, los hogares son expropiados y entregados a otras personas en base a criterios raciales, y pogroms de colonizadores violentos se establecen junto a puestos militares israelíes. El apartheid rige en todo el territorio… Y por encima de esto, los gobiernos de Estados Unidos, el Reino Unido y gran parte de Europa son cómplices integrales de este ataque horroroso. Estos gobiernos no solamente se niegan a cumplir con sus obligaciones de ‘asegurar el respeto’ por la Convención de Ginebra, sino que además activamente facilitan armas para el ataque, proveen apoyo económico y de inteligencia y proporcionan cobertura política y diplomática a las atrocidades cometidas por Israel».[2]
Poco ha cambiado desde que esta carta profética fue escrita, hoy más expertos en derecho internacional han sumado voces de alarma ante el sitio y la masacre continua en Gaza. Pero en este momento, la mayoría de los aliados de Estados Unidos, incluyendo Gran Bretaña, Canadá y Francia, demandan un cese el fuego permanente. Por su parte, EE. UU. sigue proveyendo armas y cobertura política para que Israel cometa crímenes contra el pueblo palestino de Gaza.[3] El término genocidio se define como «El intento de destruir total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso». El genocidio puede implementarse al matar a miembros del grupo o al crear las condiciones para su desaparición. Israel está implementando ambas formas de genocidio. Luis Moreno Ocampo, el primer fiscal de la Corte Penal Internacional, sostiene que el bloqueo total de Gaza impuesto por Israel representa «un crimen contra la humanidad, y una forma de genocidio… Numerosos funcionarios del gobierno de Israel expresan intenciones genocidas. Por ello, y siguiendo un razonamiento lógico, se puede decir que Israel está cometiendo un genocidio en Gaza… El asedio en sí mismo es un genocidio”.[4] Y sostiene que adicionalmente, cada bombardeo -de los que cientos que hubo- debe ser investigado como delito de genocidio.
Los medios y los gobiernos occidentales condenaron con celeridad el ataque de Hamas contra Israel del 7 de octubre, que causó la muerte de 695 civiles israelíes y la toma de 240 rehenes; y respaldaron el derecho de Israel a la «autodefensa» contra los combatientes de Hamas. Sin embargo, la campaña militar de Israel en Gaza rápidamente se convirtió tanto en los hechos como en el discurso en un ataque contra 2,3 millones de gazatíes, incluyendo 1,1 millón de niños. La ofensiva militar israelí incluye matanzas y secuestros en Cisjordania, también ocupada por Israel. El 9 de octubre el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, declaró: «Estamos imponiendo un bloqueo completo de Gaza. Sin electricidad, comida, agua, combustible. Cortamos todo. Estamos luchando contra animales, y actuaremos acorde con ello». Israel impuso estas penurias en todos los gazatíes, a los que el ministro catalogó «animales humanos». Las fuerzas armadas israelíes cumplieron con ese mandato: generaron una crisis humanitaria devastadora e irreversible que hizo de Gaza un sitio inhabitable y el «lugar más peligroso del planeta para un niño o una niña», según señaló la directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell.[5]
Israel ha ocupado ilegalmente -según el derecho internacional- Gaza desde 1967, y ha impuesto un bloqueo desde 2006 para controlar y limitar la provisión de agua, comida, electricidad, combustible, suministros médicos, internet/espacio electromagnético y control absoluto del espacio aéreo y marítimo, que bordea a Gaza por el oeste, al igual que todas las fronteras con excepción de su aliado Egipto. Esto le garantiza el control de todos y todo lo que ingresa a Gaza o sale de allí.[6] Esto ha creado condiciones de vida excepcionalmente duras para la mayor parte de la población civil de la Franja, conformando lo que expertos califican como «genocidio lento». En este momento, con el asedio total, 2,3 millones de gazatíes -1,1 de los cuales son niños- viven en condiciones verdaderamente catastróficas infligidas en ellos con el fin de exterminarlos.
Según la ONU, sufren hambruna inminente.[7] Human Rights Watch reportó que Israel está intencionalmente matando de hambre a la población de Gaza.[8] Ha presentado evidencia que demuestra que Israel obstaculiza el ingreso de comida, además de bombardear panaderías y negocios de comida y destruir huertas familiares. 9 de cada 10 gazatíes pasan al menos un día sin comer. La mitad de la población sufre hambruna y el futuro luce aún peor. Matar de hambre al adversario es considerado un crimen de guerra.
Israel, luego de forzar a un millón de gazatíes fuera de sus hogares en el norte y obligarlos a ir hacia el sur, ha declarado que el sur es zona de bombardeo ordenando que los civiles desplazados vayan hacia Rafah, que también está siendo bombardeada. UNICEF reportó que hay 400 personas por cada retrete disponible. Las enfermedades contagiosas se están propagando rápidamente pues la gente bebe agua contaminada a falta de agua potable restringida por el bloqueo israelí.
Además de establecer condiciones para exterminar a la población de Gaza, Israel bombardea indiscriminadamente la totalidad del territorio, sin dejar ningún sitio de refugio para los civiles. Un reporte reciente del New York Times mostró evidencia de que al menos 200 bombas de 2.000 libras fueron lanzadas durante las primeras 6 semanas del ataque a Gaza en el Sur de la Franja, exactamente adonde Israel les ordenaba a los civiles palestinos que fueran en busca de seguridad. Estas bombas, que fueron proporcionadas por Estados Unidos, producen destrucción masiva y crean cráteres enormes -por lo cual EE. UU. no las usa en áreas densamente pobladas. Casi 70 % de las viviendas de Gaza han sido destruidas.[9] Gaza es una de las zonas con mayor densidad de población del planeta, y la metodología israelí de «el daño por encima de la precisión» demuestra que el verdadero objetivo de los bombardeos aéreos es matar a la mayor cantidad posible de civiles, y no a los miembros de Hamas, como dicen los portavoces israelíes[10]. El número sin precedentes de muertos y heridos, particularmente bebés y niños, demuestra la inexistencia de distinción entre civiles y combatientes. A pesar de las justificaciones de que la guerra es contra Hamas, los voceros israelíes han realizado numerosos comentarios genocidas rotulando a la totalidad de la población como «terroristas» y proclamando que su objetivo es la destrucción total de Gaza.
Una niña palestina fue hallada muerta entre los escombros después de un ataque israelí en la casa de la familia al-Wawawi family, Gaza, 30/12/2023 [Ali Jadallah/Anadolu Agency]
Joe Biden ha sido incondicional al gobierno de Israel durante décadas a pesar de la ocupación ilegal de los territorios palestinos y ahora, como presidente, es uno de los pilares más importantes e inquebrantables de la campaña genocida de Israel en Gaza. En 1986 dijo que «darle a Israel tres mil millones de dólares por año es una de las mejores inversiones que puede hacer Estados Unidos. Si Israel no existiera, lo tendríamos que inventar para proteger nuestros intereses en la región». En la actualidad, EE. UU. le da a Israel unos tres mil ochocientos millones anuales; y Biden presiona para que se agreguen más de catorce mil millones adicionales, promocionándolo una vez más como «una inversión inteligente». Israel, por su parte, ha realizado una gran inversión en Biden, quien ha recibido más de cuatro millones trescientos mil dólares de los grupos, o lobbies, pro-Israel[11]. Esto lo convierte de lejos en el político que más donaciones ha recibido de estos lobbies. Pero no el único. Le siguen los senadores Robert Menendez, Mitch McConnell y Chuck Schumer.
Las inversiones realizadas por Israel en Biden y en el Congreso de EE. UU. les da muy buenos réditos. Tan solo un grupo pequeño de legisladores (13 %) ha pedido el cese el fuego en Gaza, y muchos de ellos han esperado hasta que decenas de miles de palestinos hayan sido asesinados[12]. Mientras tanto, Biden ha usado todos los poderes disponibles para ayudar a Israel: financiero, provisionamiento de armas y protección política/diplomática. En el mes de diciembre, se ha saltado dos veces la consulta con el Congreso para autorizar venta de armas a Israel.[13] Adicionalmente, se ha reportado que EE. UU. le ha enviado a Israel 244 aviones de carga y 20 buques con armas.[14]
En conferencias de prensa, los voceros del Departamento de Estado reproducen el discurso del gobierno israelí, rechazando todo cuestionamiento. Al mismo tiempo, el gobierno de Biden se niega a responsabilizarse por su intervención directa al proveer miles de millones de dólares, enviar asesores militares a la región y proporcionar el armamento más mortífero y avanzado en el mundo. Por el contrario, EE. UU. presenta el falso discurso de que actúa como moderador de la situación. Según John Kirby, vocero de la Casa Blanca, ninguna nación hizo más que Estados Unidos para «aliviar el dolor y el sufrimiento de la gente de Gaza». Mientras que Estados Unidos es el único país que se opone y veta en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas un cese el fuego permanente que salvaría la vida de decenas de miles, quizás centenas de miles, de vidas palestinas.[15] De hecho, ningún país ha colaborado de manera tan crucial junto a Israel en la destrucción de Gaza y de la vida del pueblo palestino en los territorios ocupados. Lo único que no hizo es enviar tropas a Gaza, en todo lo demás, Estados Unidos es partícipe y colaborador del genocidio perpetrado por Israel.
A diferencia de la mayoría de sus aliados occidentales en Naciones Unidas, como Gran Bretaña y Francia, que se han sumado al pedido de cese el fuego, el gobierno de Biden ha quedado aislado al negarse a hacerlo. Y usa su poder, como uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, para degradar al máximo a esta institución, para vetar dos veces la resolución de cese el fuego y luego para disminuir el alcance de un «cese de hostilidades» que permita entregar ayuda humanitaria a los civiles de Gaza que sufren el bloqueo.
Estados Unidos ha seguido una política de apoyo incondicional, sin ningún límite, a la ofensiva israelí en Gaza, y a pesar de la crisis humanitaria, de los miles de civiles muertos por semana -la mitad de los cuales son bebés y niños- esa política continúa firme.[16] Según CNN: «Fuentes de Inteligencia de EE. UU. le dijeron a CNN que entre 40-45 % de los 29.000 explosivos aire-tierra lanzados sobre Gaza eran las llamadas «bombas bobas», que no son dirigidas y que por tanto presentan un mayor peligro para la población civil, especialmente en áreas densamente habitadas, como es Gaza.”[17] Numerosas fuentes han reportado que la gran mayoría de armamento usado por Israel fue proporcionado por Estados Unidos.
En estos momentos, Estados Unidos está ejerciendo su influencia diplomática para tratar de frenar en Ginebra las denuncias realizadas por Amnistía Internacional y otros grupos con el fin de investigar los crímenes de guerra en este conflicto. Akbar Shahid Ahmed del Huffington Post reportó que según documentos internos del Departamento de Estado «los diplomáticos de EE.UU. están completando un démarche para ser presentado ante sus colegas suizos con el fin de obstaculizar el debate sobre las violaciones a la Convención de Ginebra en el conflicto Israel-Palestina”.[18] Los delitos abarcarían desde las acciones de Hamas de tomar rehenes y matar civiles el 7 de octubre a los crímenes israelíes de bombardeo y disparos indiscriminados de decenas de miles de civiles, hambruna forzada y castigo colectivo a 2,3 millones de personas, bombardeo de sitios protegidos como escuelas, hospitales y mezquitas; y genocidio. Probablemente también se incluya la toma de rehenes, la ejecución de civiles desarmados y el robo de cuerpos o de órganos, entre otros crímenes de guerra.[19]
Una encuesta reciente mostró que el 57 % de los estadounidenses se opone a la política del gobierno de Biden ante la guerra de Israel contra Gaza.[20] El porcentaje que se opone es casi del 75 % de los que tienen entre 18 y 29 años. En este momento, la única esperanza de que Estados Unidos adopte una política constructiva y humana en la región del Medio Oriente es que estos jóvenes sean finalmente la generación que imponga condiciones concretas para que Israel respete el derecho internacional humanitario, la libertad y los derechos de los palestinos.
Traducido por Silvia Arana para Rebelión
Notas:
[1] Guardian News: https://www.youtube.com/watch?v=P5xxd3wRRFI
[2] https://www.documentcloud.org/documents/24103463-craig-mokhiber-resignation-letter)
[3] Raz Segal, académico israelí especializado en estudios sobre genocidio, dice que «el asalto en Gaza es un caso de genocidio de manual que está ocurriendo frente a nuestros ojos» (https://jewishcurrents.org/a-textbook-case-of-genocide). Una carta firmada por 880 académicos y abogados especializados en estudios sobre genocidio presentaron el caso para una investigación inmediata sobre los crímenes cometidos por Israel, incluyendo el genocidio en Gaza (https://twailr.com/public-statement-scholars-warn-of-potential-genocide-in-gaza/). Adicionalmente, ONU ha llamado a una investigación sobre los crímenes cometidos por Israel en Gaza (https://www.ohchr.org/en/press-releases/2023/11/gaza-un-experts-call-international-community-prevent-genocide-against).
[4] https://www.aljazeera.com/program/upfront/2023/12/1/former-icc-chief-prosecutor-israels-siege-of-gaza-is-a-genocide
[5] https://www.reuters.com/world/middle-east/gaza-most-dangerous-place-world-be-child-unicef-2023-11-22/
[6] https://www.ohchr.org/en/press-releases/2022/10/commission-inquiry-finds-israeli-occupation-unlawful-under-international-law
[7] https://www.aljazeera.com/news/2023/12/21/entire-gaza-population-facing-hunger-crisis-famine-risk-un-backed-report
[8] https://www.hrw.org/news/2023/12/18/israel-starvation-used-weapon-war-gaza
[9] https://www.wsj.com/world/middle-east/gaza-destruction-bombing-israel-aa528542
[10] https://www.theguardian.com/world/2023/oct/10/right-now-it-is-one-day-at-a-time-life-on-israels-frontline-with-gaza
[11] https://www.mintpressnews.com/blood-money-top-ten-politicians-taking-most-israel-money-israel-lobby/286491/
[12] https://winwithoutwar.org/congress-ceasefire/
[13] https://www.aljazeera.com/news/2023/12/30/biden-administration-bypasses-congress-on-weapon-sales-to-israel
[14] https://www.timesofisrael.com/liveblog_entry/244-us-cargo-planes-20-ships-deliver-over-10000-tons-of-military-equipment-to-israel-report/
[15] https://www.youtube.com/watch?v=qWnBl5WGrZM
[16] https://www.reuters.com/world/us-not-drawing-red-lines-israel-white-house-2023-10-27/
[17] https://www.cnn.com/gaza-israel-big-bombs/index.html#
[18] https://www.huffpost.com/entry/un-security-council-us-block-accountability-international-gaza_n_6583338ce4b04da984257b9c
[19] “UN calls for probe as Israeli army accused of killing unarmed Palestinians.” Al Jazeera, https://www.aljazeera.com/news/2023/12/21/idf-executed-palestinian-men-in-front-of-their-families-un-confirms
[20] Igielnik, Ruth, and Jonathan Weisman, Alyce McFadden. “Poll Finds Wide Disapproval of Biden on Gaza, and Little Room to Shift Gears.” The New York Times https://www.nytimes.com/2023/12/19/us/politics/biden-israel-gaza-poll.html
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir