Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Una investigación del periódico ‘The Guardian’ ha desvelado que más de 6.500 trabajadores migrantes de India, Pakistán, Nepal, Bangladesh y Sri Lanka han muerto en Qatar desde que comenzaron las obras para ser la sede de la Copa del Mundo de fútbol.
Más de 6.500 trabajadores inmigrantes han perdido la vida en Qatar desde 2010, cuando el país fue designado como sede de la copa mundial de fútbol 2022 y puso en marcha la construcción de una importante infraestructura para el evento, según detalla el diario británico The Guardian.
La sede fue seleccionada bajo la presidencia de Joseph Blatter en una elección que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos señaló como fraudulenta tras acusar a varios dirigentes de la FIFA de recibir sobornos por parte del gobierno árabe.
Ciudadanos de Nepal, Sri Lanka, India, Pakistán y Bangladesh viajan al emirato para trabajar en la construcción de estadios para albergar los juegos, pero también hoteles, aeropuertos o líneas de transporte. Un promedio de 12 trabajadores migrantes de estas cinco naciones del sur de Asia han muerto cada semana desde la noche de diciembre de 2010 cuando las calles de Doha se llenaron de multitudes extasiadas celebrando la victoria de Qatar en la celebración del evento.
Las cifras se obtuvieron a través de los registros que llevan a cabo estos cinco países, pero el número total de muertos es significativamente mayor, ya que estas cifras no incluyen las muertes de varios países que envían un gran número de trabajadores a Qatar, incluidas Filipinas y Kenia. Tampoco se incluyen las muertes ocurridas en los últimos meses de 2020.
India es el país que registró el mayor número de muertes de trabajadores en el país, con 2.711, seguido de Nepal (1.641), Bangladesh (1.018), Pakistán (824) y Sri Lanka (557).
Es imposible saber cuántos de estos accidentes de trabajo ocurrieron en obras realizadas por la propia organización, que solo reconoce 37 muertes, de las cuales 34 «no están relacionadas con el trabajo», cifra que los expertos no consideran para nada adaptada a la realidad.

El calor, factor significativo en las muertes
The Guardian señala que es probable que el intenso calor del verano de Qatar sea un factor significativo en la muerte de muchos trabajadores. Los hallazgos del medio en este aspecto fueron respaldados por una investigación encargada por la Organización Internacional del Trabajo de la ONU que reveló que durante al menos cuatro meses del año los trabajadores enfrentaron un estrés por calor significativo cuando trabajaban al aire libre.
Un informe de los abogados del propio gobierno de Qatar en 2014 recomendó que encargara un estudio sobre las muertes de trabajadores migrantes por paro cardíaco y enmendara la ley para «permitir las autopsias … en todos los casos de muerte inesperada o súbita». El gobierno no ha hecho ninguna de las dos cosas.
Qatar sigue “arrastrando los pies sobre este tema crítico y urgente en aparente desprecio por la vida de los trabajadores”, según indicó al medio Hiba Zayadin, investigador del Golfo de Human Rights Watch. «Hemos pedido a Qatar que modifique su ley sobre autopsias para exigir investigaciones forenses sobre todas las muertes repentinas o inexplicables, y aprobar una legislación que exija que todos los certificados de defunción incluyan una referencia a una causa de muerte médicamente significativa», dijo.
El Gobierno de Qatar pidió a The Guardian que se retractase en un comunicado en el que aseguran que el número de muertes «es proporcional al tamaño de la fuerza laboral migrante» y que las cifras incluyen a los trabajadores que mueren por causas naturales después de vivir muchos años en el emirato. «Sin embargo, cada muerte es una tragedia y hay un esfuerzo para tratar de prevenir cada muerte en nuestro país», dice el texto gubernamental, que también sostiene que en los últimos años la mortalidad ha disminuido entre este grupo y que tiene acceso a salud gratuita. y de «primera clase».

El necesario ejemplo de Kross
El futbolista alemán Toni Kroos, jugador del Real Madrid e internacional con la selección alemana, ha calificado de “absolutamente inaceptables” las condiciones laborales vigentes en Catar, el país que albergará el Mundial de 2022.
“Creo que la adjudicación de la Copa del Mundo a Qatar no fue algo bueno por varias razones. La primera razón son las condiciones de los trabajadores … luego el hecho de que la homosexualidad está penalizada y castigada en Qatar … y también que no es un país de fútbol”, señaló el mediocampista de 31 años en su podcast Einfach mal Luppen (Just love it), que es coanfitrión con su hermano Félix.
“Muchos trabajadores trabajan sin descanso, a temperaturas que pueden llegar a los 50 grados (centígrados). A veces sufren de falta de comida o de agua potable, lo cual es una locura en esas temperaturas. No tienen cobertura médica y hay cierta violencia contra estos trabajadores. Estos son puntos que son completamente inaceptables”, afirmó el futbolista del Real Madrid.
Son necesarios más futbolistas concienciados como Kroos para poner en relevancia el sinsentido de celebrar el Qatar el Mundial de Fútbol en las condiciones actuales y sin ser sancionado, o como mínimo investigado, por las muertes de los trabajadores pobres.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir