Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Un fraude científico sostenido durante 25 años, miles de millones en beneficios y gobiernos mirando hacia otro lado mientras la agroindustria hacía negocio con la salud y la tierra.
Durante más de dos décadas, uno de los herbicidas más utilizados del planeta se apoyó en un pilar que hoy se derrumba. El 28 de noviembre de 2025, la revista científica Regulatory Toxicology and Pharmacology retiró de su archivo un artículo publicado en abril de 2000 que afirmaba que el glifosato era seguro para la salud humana. La razón fue contundente: “problemas críticos que socavan la integridad académica”. Traducido al lenguaje llano, aquello no era ciencia, era propaganda corporativa.
Ese texto fue durante años la coartada perfecta de Monsanto, creadora del glifosato y absorbida en 2018 por la alemana Bayer, para defender un producto que hoy está en el centro de más de 167.000 demandas judiciales solo en Estados Unidos. No fue un error aislado. Fue una estrategia sistemática de manipulación científica con consecuencias globales.
FRAUDE CIENTÍFICO Y CAPTURA DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS
El estudio retractado funcionó como una especie de biblia regulatoria. Gobiernos, agencias y responsables políticos lo utilizaron durante años para justificar políticas públicas permisivas con un herbicida que en 2015 fue clasificado por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) de la OMS como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”.
La retractación llega tarde, pero deja al descubierto un mecanismo profundamente corrupto. Investigaciones recientes de Alexander A. Kaurov y Naomi Oreskes demostraron que el artículo firmado por Gary M. Williams, Robert Kroes e Ian C. Munro fue en realidad redactado por la propia Monsanto. Autores fantasma, estudios a medida y revistas convertidas en altavoces del lobby químico.
Peter Clausing, de la Red de Acción contra los Plaguicidas de Alemania, lo resume sin rodeos: “Debería estar prohibido desde hace mucho”. Silvia Ribeiro, del Grupo ETC en México, va más allá y denuncia la construcción deliberada de “supuesta evidencia basada en argumentos falsos”.
El patrón se repite. Se descartan estudios académicos independientes, se elevan textos corporativos a categoría de referencia y se presiona a autoridades regulatorias. Los llamados Monsanto Papers, desclasificados tras miles de demandas judiciales, documentan cómo la empresa influyó de forma directa en publicaciones científicas para blindar su producto frente a cualquier cuestionamiento.
BENEFICIOS MILLONARIOS, DAÑOS IRREVERSIBLES
Mientras la ciencia se manipulaba, el negocio crecía. El glifosato es el herbicida más utilizado del mundo desde su introducción en 1974 bajo la marca Roundup. Su expansión se disparó en la década de 1990 y, a partir de 1996, su uso aumentó un 1.500 por ciento con la llegada de cultivos transgénicos de maíz, algodón y soja diseñados para resistirlo.
En 2023, el mercado global del glifosato alcanzó 6.210 millones de dólares, con una previsión de crecimiento anual superior al 4,5 por ciento entre 2024 y 2032. Cada galón se vende entre 4 y 20 dólares, según la región. Beneficios colosales sostenidos sobre una externalización masiva del daño.
Aunque su patente se liberó en 2002, Bayer-Monsanto ha mantenido el control de su comercialización. Y cuando la factura sanitaria empieza a llegar, la respuesta no es asumir responsabilidades, sino blindarse jurídicamente. Bayer ha reservado 4.000 millones de dólares para futuras indemnizaciones y ya ha pagado más de 12.000 millones en acuerdos extrajudiciales por unos 100.000 casos, con 67.000 aún pendientes.
Las consecuencias no se limitan a la salud humana. Estudios del Colegio de Posgraduados de México detectaron residuos de glifosato en aves y mamíferos silvestres. Investigaciones de la Universidad de Buenos Aires hallaron alteraciones en el desarrollo de larvas de abejas y daños en su flora intestinal. El impacto sobre el suelo, los ecosistemas y la biodiversidad es profundo y acumulativo.
En personas expuestas, la literatura científica documenta irritaciones cutáneas y oculares, náuseas, problemas respiratorios, mareos, alteraciones de la presión arterial y una relación consistente con distintos tipos de cáncer. No hablamos de riesgos hipotéticos, sino de daños constatados.
Pese a ello, solo Vietnam ha prohibido totalmente el glifosato. Países como Países Bajos, Bélgica y Francia restringen su uso doméstico. Alemania e Italia lo vetan en espacios públicos. En América Latina, Colombia y El Salvador dieron marcha atrás a prohibiciones totales. Argentina solo aplica restricciones parciales en algunas provincias.
El 2 de diciembre de 2025, apenas cuatro días después de la retractación del estudio, el gobierno de Donald Trump pidió a la Corte Suprema de Estados Unidos que respaldara a Bayer frente a sentencias adversas, defendiendo la primacía de la ley federal sobre las normativas estatales. El mercado respondió de inmediato: las acciones de Bayer subieron un 12 por ciento y cerraron en 34,14 euros, su mejor jornada bursátil en 17 años.
La ciencia se retira avergonzada, la política se arrodilla y la Bolsa aplaude, mientras el glifosato sigue cayendo sobre campos, cuerpos y ecosistemas como si nada hubiera pasado
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir