Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Su cuerpo fue fue hallado en un bosque después de nueve días de búsqueda. Un feminicidio que ha sacudido Londres
Sarah Everard, de 33 años y que trabajaba como ejecutiva de marketing, desapareció sin dejar rastro el pasado 3 de marzo sobre las 21:30 en Londres cuando volvía caminando a su casa en Brixton tras visitar a unos amigos.
Más de una semana después, el cuerpo sin vida de la joven fue hallado en un bosque en Kent, en el sureste de Inglaterra. Había sido asesinada por el agente de la Policía Metropolitana de Londres, Wayne Couzens, de 48 años. Couzens, inculpado de secuestro y homicidio, fue detenido en la noche del martes en Kent, en el sureste del país, donde reside y donde el cuerpo de la víctima fue hallado al día siguiente, en un bosque.
Wayne Couzens ingresó en la policía londinense en septiembre de 2018 y desde febrero de 2020 formaba parte de una unidad armada y uniformada encargada de proteger las embajadas y otras representaciones diplomáticas.
Según informó la policía, Couzens no estaba en servicio en el momento en el que Everard desapareció. Tras su detención, tuvo que recibir atención médica en el hospital en 2 ocasiones tras ser hallado dentro de su celda con heridas en la cabeza.

El feminicidio desató una ola de indignación en todo Reino Unido
El feminicidio ha generado una ola de rabia y dolor en todo Reino Unido, donde muchas mujeres han recurrido a las redes sociales para compartir sus experiencias y exigir que se tomen medidas ante la violencia contra las mujeres.
El propio primer ministro, Boris Johnson, declaró estar «impactado y entristecido» e instó a «trabajar rápidamente para encontrar todas las respuestas a este horrible crimen». Por su parte, la diputada Jess Phillips leyó ante la Cámara los nombres de 118 mujeres asesinadas el año pasado en el país.
I am shocked and deeply saddened by the developments in the Sarah Everard investigation. Like the whole country my thoughts are with her family and friends. We must work fast to find all the answers to this horrifying crime.
— Boris Johnson (@BorisJohnson) March 11, 2021

Vigilias en memoria de Sarah Everard
Varias asociaciones convocaron para este sábado varias vigilias en memoria de Sarah Everard, pero la policía advirtió que estas congregaciones son ilegales debido a las restricciones sanitarias y las organizaciones se exponen a una multa de 10 mil libras esterlinas.
La asociación «Reclamar Estas Calles» convocó una vigilia en el parque de Clapham Common, cerca del lugar en el que Everard fue vista por última vez. Las organizadoras insistieron en su voluntad de que transcurriese de manera que cumpliese normas de seguridad sobre la pandemia. Pero Scoltland Yard se ha negado a negociar los términos de la reunión. Los abogados de la asociación han llevado a los tribunales el caso y el juez les ha dado la razón.

Aunque Scoltland Yard no tiene poder de prohibir todas las manifestaciones, hace unos días multó con unos 12.000 euros a la organizadora de una protesta de enfermeras contra la decisión del Gobierno de aumentar sus salarios este año un 1%, y advirtió a las organizadoras de la vigilia por Everard que serían multadas con la misma cantidad. Al final, la vigilia fue cancelada.
En Clapham, la Policía permitió que personas distanciadas se reuniesen en el centro de la ciudad, pero en otras capitales británicas, la policía también prohibió las manifestaciones. Las organizadoras pidieron que la gente encendiese una vela a las 21.30h del sábado en el exterior de sus casas.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir