Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
En medio de la devastadora realidad en Gaza, emerge un sombrío panorama de sufrimiento humano, con miles de niños atrapados en el fuego cruzado de la guerra. La Franja de Gaza, un lugar donde la vida cotidiana es sinónimo de resistencia, se ha convertido en una trágica historia de horror y sufrimiento para los más vulnerables. Desde el inicio de la ofensiva israelí en Gaza el 7 de octubre de 2023, decenas de miles de bebés y niñas y niños han perdido la vida a manos de Israel.
Los palestinos en Gaza, incluyendo a los más jóvenes y vulnerables, han soportado una carga insoportable. Más de 23,000 palestinos han perdido la vida, de los cuales 9,077 eran niños. Las impactantes cifras, reveladas por el Euro-Med Human Rights Monitor deberían dejar al mundo estupefacto ante la magnitud de la tragedia que se desarrolla en la región. A medida que las bombas y la artillería israelí siguen devastando Gaza, con cientos de niñas y niños atrapados bajo los escombros de edificios destruidos con pocas posibilidades de sobrevivir, la cifra de víctimas infantiles se acerca peligrosamente a la marca de los 10,000.
El Euro-Med Human Rights Monitor también ha informado que alrededor de 700,000 niños se han visto afectados por lo que describen como un «genocidio» en Gaza. Estos números incluyen a aquellos que han perdido la vida, han resultado heridos o han sido desplazados internamente. La magnitud de la crisis es apabullante, y la comunidad internacional debe prestar atención a la desgarradora situación que enfrentan estos niños.
Las agencias de las Naciones Unidas, incluyendo UNICEF, han sido criticadas por su falta de transparencia en cuanto al número real de víctimas. Esta opacidad refleja una incapacidad para cumplir con su deber de proteger a las víctimas y prevenir la muerte de innumerables niños en Gaza.
Los supervivientes de los ataques israelíes enfrentan una realidad desgarradora. Más de 18,000 niños palestinos han resultado heridos, muchos de ellos en estado crítico. Docenas han tenido que someterse a amputaciones, y cientos sufren quemaduras graves en diferentes partes de sus cuerpos.
Además de las pérdidas humanas, la destrucción de hogares y la pérdida de padres han afectado profundamente a la vida de los niños en Gaza. Se estima que entre 24,000 y 25,000 niños han perdido a uno o ambos progenitores, y aproximadamente 640,000 han quedado sin un lugar donde vivir debido a la destrucción de sus hogares.
La educación de estos niños también ha sido gravemente afectada, ya que 217 escuelas en Gaza han sido dañadas o destruidas durante los ataques israelíes. Esto ha tenido un impacto devastador en su futuro y en la posibilidad de un desarrollo adecuado.
Los niños de Gaza enfrentan un peligro constante. Son víctimas de ataques indiscriminados, enfrentan la falta de acceso a alimentos y agua limpia, y muchos han sido forzados a huir bajo fuego enemigo, lo que agrava aún más su situación psicológica ya precaria.
Además, la población de Gaza sufre condiciones de vida extremadamente precarias, con una gran parte de los gazatíes desplazados internamente, viviendo en instalaciones abarrotadas que no están diseñadas para ser refugios. La falta de comida y la dificultad para conseguir agua potable son problemas constantes.
En este contexto, los niños en Gaza enfrentan un riesgo alarmante de hambre y enfermedades, especialmente en Gaza City y las zonas del norte de la Franja, donde a menudo solo pueden permitirse una comida al día. Además, se han informado de peligrosos métodos improvisados para cocinar debido a la falta de recursos básicos.
La falta de acceso a agua potable segura, la interrupción de las bombas de aguas residuales, la escasez de atención médica y la falta de higiene personal en refugios sobrepoblados aumentan aún más el riesgo de epidemias y enfermedades transmisibles.
Los niños menores de 18 años, que constituyen casi la mitad de la población de Gaza, han experimentado un trauma continuo. Incluso antes de la violencia actual, cuatro de cada cinco niños informaban de experiencias de depresión, tristeza o miedo, lo que subraya la urgencia de abordar las necesidades de salud mental en medio de este conflicto en curso.
El Euro-Med Human Rights Monitor hace un llamado apremiante a la comunidad internacional para que tome medidas inmediatas. Es fundamental poner fin a los intentos de Israel de convertir Gaza en un cementerio para niños y, en su lugar, protegerlos. Israel debe ser responsabilizado por sus violaciones del derecho humanitario internacional, que incluyen el asesinato y el ataque a niños palestinos, así como la negación de sus necesidades básicas, reconocidas en las Convenciones de Ginebra y sus Protocolos de 1977.
En este momento crítico, el mundo debe unirse en solidaridad con los niños de Gaza, quienes han soportado un sufrimiento inimaginable. La paz y la justicia deben ser la prioridad, y la comunidad internacional debe trabajar incansablemente para poner fin a la violencia y garantizar un futuro más seguro y prometedor para estos niños que han visto demasiada tragedia en sus jóvenes vidas.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
González Amador y el negocio privado junto al poder público que Ayuso no podrá justificar jamás
Entre 2021 y 2023, Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, ganó una media de casi 1,5 millones de euros al año. No está mal para un “ciudadano cualquiera”. Tampoco está mal que esos fueran, precisamente, los primeros años de su relación con la presidenta de la Comunidad de Madrid. Casualidades. Siempre casualidades. En Madrid parece que la suerte empresarial cae del cielo, pero solo en ciertos áticos, ciertos despachos y ciertas sociedades con nombres pulidos.
González Amador había creado su consultora en 2016. Al año siguiente empezó a hacer auditorías para Quirónprevención. Entonces sus facturaciones estaban por debajo de los 400.000 euros. Después vino el salto. Y no un salto pequeño. Un salto de esos que en cualquier democracia mínimamente higiénica obligaría a abrir ventanas, expedientes y preguntas públicas. Porque Quirón recibe cada año alrededor de 1.000 millones de euros por su cooperación hospitalaria en la Comunidad de Madrid. Ahí está la línea de puntos. No hace falta ser detective. Basta con no querer mirar hacia otro lado.
¿Ha cruzado Peinado la última línea?
El juez Juan Carlos Peinado ha vuelto a hacer lo que mejor define esta instrucción: estirar el caso hasta convertirlo en un espectáculo político con toga. El 20 de junio, el magistrado envió a juicio a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y le impuso medidas cautelares: retirada del pasaporte, prohibición de salir del territorio nacional y comparecencia quincenal en el juzgado. Hasta ahí, el repertorio habitual de una causa que lleva demasiado tiempo oliendo más a obsesión que a justicia.
Pero esta vez Peinado fue más lejos. Mucho más lejos. En su auto llegó a sugerir que los agentes encargados de escoltar a Begoña Gómez podrían, “bien por iniciativa propia o siguiendo órdenes de sus superiores jerárquicos”, colaborar en una hipotética fuga. Es decir, el juez no solo dibuja a la investigada como alguien que podría escapar. Dibuja también a policías nacionales como posibles cómplices. Sin una prueba concreta encima de la mesa. Sin individualizar conductas. Sin indicios determinados. Una sombra lanzada sobre servidores públicos porque sí. Porque encaja en el relato.
Israel mata al cámara Ahmed Wishah y vuelve a llamar “terrorista” al periodista muerto
El cámara de Al Jazeera Ahmed Wishah fue asesinado el 20 de junio en un ataque aéreo israelí contra una vivienda del campo de refugiados de Bureij, en el centro de Gaza. No murió en una abstracción bélica. No cayó en “daños colaterales”. Fue alcanzado por un bombardeo en una casa de un campo de refugiados, uno de esos lugares donde la palabra refugio ya suena a burla cruel cuando la maquinaria militar israelí decide que no hay techo, calle, hospital, escuela, convoy, tienda de campaña ni cámara que merezca seguir en pie.
Según Al Jazeera, en el ataque murieron dos personas y al menos otra persona palestina resultó herida. La cadena fue directa: condenó el “asesinato deliberado” de Ahmed Wishah, trabajador de Al Jazeera Mubasher, y recordó que es el 12º trabajador de la red asesinado en Gaza desde que comenzó la guerra genocida de Israel en octubre de 2023. Doce trabajadores de un mismo medio muertos. Doce. Luego vendrán los portavoces con su jerga de expediente, sus frases prefabricadas y sus acusaciones sin pruebas. Pero el dato queda ahí, como una losa sobre la conciencia de un mundo que mira demasiado y actúa demasiado poco.
Vídeo | Estrenamos este domingo la segunda parte del reportaje “Palestina y la historia que quieren borrar”
Spanish Revolution estrena este domingo a las 15:00 la segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”, el reportaje dirigido y presentado por Patricia Salvador dentro de #ReportajesSR, el proyecto audiovisual dirigido por Patricia Salvador y Lea Guggelman.
Bajo el título “La Nakba eterna”, esta nueva entrega continúa el recorrido iniciado en el primer capítulo, donde se abordaba la Nakba para desmontar la mentira de que la historia de Palestina comienza el 7 de octubre.
Vídeo | El turismo que saquea las ciudades mientras sonríe para la foto
El turismo urbano ya no puede seguir vendiéndose como una postal amable, una maleta con ruedas y una pareja haciéndose fotos frente a una fachada histórica. En demasiadas ciudades se ha convertido en otra cosa. En una forma educada de saqueo. Entra sonriendo, paga tres noches, deja propina si toca, sube una historia a Instagram y se marcha. Lo que queda detrás no sale en la foto: alquileres imposibles, vecinas expulsadas, comercios de barrio sustituidos por locales sin alma y calles que ya no pertenecen a quienes las habitan.
No es turismo. Es extracción.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir