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Vox va a tener difícil alcanzar el poderío de la extrema derecha en Francia
Este domingo 24 de abril Emmanuel Macron ha sido reelegido presidente de Francia por otros cinco años. Tras confirmase su victoria, prometió dar respuesta al descontento de los votantes de Marine Le Pen quien, pese a perder, logró el mejor resultado de la ultraderecha en una elección presidencial en Francia.
Marine Le Pen destacó el éxito de sus resultados, a pesar de la derrota: «Los resultados de hoy ya representan una gran victoria”. Con alrededor del 42% de los votos, la candidata ultraderechista se queda muy por encima de la derrota que sufrió en 2017, cuando obtuvo el 33,9% de los votos y ha reducido casi a la mínima expresión la diferencia entre el porcentaje de hombres y de mujeres que la votan.
Esta es una clave de su avance electoral y un dato que demuestra que Vox todavía tiene una asignatura pendiente si quiere alcanzar el poderío de la extrema derecha en Francia.
A diferencia de lo que ocurre en Francia, en España el apoyo a la ultraderecha entre los hombres es el doble que entre las mujeres. Otro foco de resistencia ante la extrema derecha son los mayores, algo que comparten Francia y España.

Según una encuesta del prestigioso instituto Ipsos, Le Pen sucumbe en las franjas de edad de 18 a 24 años y en los mayores de 60 años. Sin embargo, hay que explicar que la resistencia de los mayores es más decisiva debido a dos factores: que la abstención es mucho mayor entre los jóvenes que entre los mayores y que la población mayor es más numerosa.
Si se tiene en cuenta el porcentaje de hombres y mujeres que han votado a ambos candidatos el 57% de los hombres y el 59% de las mujeres han votado a Macron frente al 43% de hombres y 41% de mujeres que han votado a Le Pen. Sólo son 2 puntos de diferencia frente a los 6 de la segunda vuelta de las presidenciales de 2017: Macron obtuvo el voto del 68% de los hombres y el 62% de las mujeres y Le Pen el voto del 38% de los hombres frente al 32% de las mujeres.
En cuanto a la clase trabajadora, Le Pen fue la más votada por empleados y obreros, pero perdió entre los estatus profesionales más altos y entre los pensionistas, es decir, entre los mayores.
En conclusión, Le Pen sigue teniendo dificultades entre el electorado más joven y, sobre todo, el más mayor, mientras ha ganado posiciones entre el electorado femenino y las clases trabajadoras.
España: las mujeres suponen un contundente freno a Vox
Si nos preguntamos si en España los votantes más mayores y los más jóvenes los que contienen a la extrema derecha, la respuesta es nítidamente sí para los mayores y tiene más matices para los más jóvenes. Además, según los barómetros del CIS las mujeres suponen un contundente freno a Vox.
En cuanto a la intención directa de voto a Vox por franjas de edad, según el barómetro de abril de 2022, es de 7,7 puntos. La franja de 45 a 54 años alcanza los 10,1 puntos, entre los mayores de 65 es de 5,4 puntos y entre los de 18 a 24 años de 5,1 puntos.
Queda así desmentido que Vox está penetrando con profundidad entre los jóvenes. En 2019, en el primer barómetro tras las elecciones en que el partido de Abascal se convirtió en la tercera fuerza política, la franja 18-24 era la que mayor intención de voto otorgaba a Vox, luego ha habido una tendencia a la baja, aunque con picos en octubre y diciembre de 2021 y, desde entonces, ha ido hacia abajo.
Entre los mayores de 65 años Vox sí tiene un problema grave al igual que en Francia y el apoyo al partido es escaso. En «voto+simpatía», tal y como informa infoLibre, Vox obtiene un 8,2 en abril de 2022, siendo la franja en la que peor comportamiento tiene la de 65 o más años (5,4), seguida de mayores 55-64 (6,3) y 18-24 (6,6). En «cercanía ideológica», la nota global es de 6,6, quedando por debajo las tres mismas franjas y por encima las restantes. Entre octubre de 2021 y abril de 2022, nunca los mayores de 65 años han estado por encima del conjunto de Vox ni en «voto + simpatía» ni en «cercanía ideológica». En caso de la franja 18-24, sólo estuvo por encima en octubre y diciembre de 2021, coincidiendo con picos de intención de voto que no han tenido continuidad.
La conclusión es que al igual que Le Pen, Abascal tiene su punto fuerte en las franjas adultas medias y el lastre más grave para Vox se encuentra entre los mayores de 65 años, que suponen más de 9 millones de votantes.
En relación a la intención de voto a Vox entre hombres y mujeres hay una importante brecha de género: entre las mujeres es de 4,8 y entre los hombres de 10,8. En «voto+simpatía», la nota total es de 8,2, de nuevo con una brecha amplia hombre-mujer: 11,6 frente a 5. En cuanto a «cercanía ideológica», el total es 6,6, con clara diferencia entre hombres (9) y mujeres (4,4).
También hay resistencias a Vox según la posición profesional: trabajadores en ocupaciones elementales (3), científicos e intelectuales (5,4), trabajadores domésticos no remunerados (5,6), técnicos medios (7,3) y oficiales, operarios y artesanos (7,5).
Están por encima militares (33,9), comerciales (13,6) directores y gerentes (11,2) y agricultores (10,8). Entre los estudiantes sólo un 1,7% declara intención de votar a Vox.
Según Carmen Lumbierres, profesora de Ciencias Políticas de la UNED, a Le Pen le ha funcionado su estrategia para avanzar entre el electorado femenino de hacer un «llamamiento a la mujer francesa a ocupar el lugar que le corresponde en la sociedad, enfrentándola a los extranjeros musulmanes. Se utiliza así un supuesto feminismo para que las mujeres católicas blancas con miedo al extremismo islámico se echen en brazos de la extrema derecha. En el fondo es un discurso tremendamente xenófobo».
En su opinión, Le Pen se ha beneficiado además del liderazgo masculinizado de Macron de iniciativas como su carta a las francesas como motivo del 8M o la visión feminista de la candidata que han ofrecido algunas revistas femeninas.
Lumbierres cree que Vox está aún lejos del logro de Le Pen ante el electorado femenino, dado que en España el debate sobre el Islam no está tan presente y que Vox aún no ha hecho nada para modular su discurso que dice muchas barbaridades sobre la mujer.
La profesora de la UNED ve los principales focos de resistencia a la extrema derecha en España en las mujeres y los mayores de 65 años, mientras considera que Vox puede progresar entre los más jóvenes, sobre todo entre los varones.
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