Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Imaginad un país en 2023 en el que un rey tiene la potestad de influir en quién será el próximo líder del Gobierno. Parece que hemos retrocedido unos cuantos siglos y estamos viviendo en la Edad Media, donde los monarcas dictaban las reglas del juego y las y los súbditos acataban. Pero no, esto no es un relato de caballeros y castillos, es la realidad de la España actual, donde Felipe VI, con su corona y su cetro, tiene un papel en la elección de nuestro presidente o presidenta. ¿No es acaso un contrasentido en una nación que se jacta de ser una democracia moderna y avanzada?
En este escenario, donde la democracia y la igualdad son ideales supremos, la existencia de una monarquía hereditaria parece un anacoluto, un elemento fuera de lugar. ¿Cómo es posible que en un sistema que proclama la igualdad de derechos y deberes, una sola persona, por el mero hecho de su linaje, tenga tal grado de influencia en la política nacional?
Felipe VI, como cualquier monarca, tiene asignadas ciertas responsabilidades y deberes constitucionales, entre ellos, el de proponer un candidato a la presidencia del Gobierno. Pero, en un mundo donde la voz del pueblo es la que debería resonar con más fuerza, la idea de que un rey tenga tal prerrogativa resulta, cuanto menos, paradójica.
En este contexto, la monarquía parece estar en una búsqueda constante de relevancia y justificación. ¿Cuál es el propósito real de mantener una institución que parece más un vestigio del pasado que un actor relevante en el presente? En un mundo que avanza hacia la equidad y la justicia social, la existencia de una entidad que se sustenta en el derecho de sangre y la herencia parece un oxímoron.
DEMOCRACIA Y MONARQUÍA: UNA RELACIÓN COMPLICADA
La relación entre democracia y monarquía es, en el mejor de los casos, complicada. La democracia se fundamenta en la participación ciudadana, en la idea de que todas y todos tienen el derecho a expresar sus opiniones y a tomar parte en las decisiones que afectan al conjunto de la sociedad. Por otro lado, la monarquía se erige sobre la premisa de que algunos, por su nacimiento, tienen derechos y poderes que el resto no posee. ¿Es posible armonizar dos concepciones tan distintas del gobierno y la sociedad?
Finalmente, la presencia de la monarquía en la política española es un recordatorio constante de que, a pesar de nuestros progresos y evolución, seguimos aferrados a tradiciones y sistemas obsoletos. ¿Cuánto tiempo más permitiremos que la tradición y el linaje dicten el rumbo de nuestra democracia? ¿Cuánto tiempo más aceptaremos que una figura, cuya relevancia se basa en la herencia, tenga voz en la elección de nuestras y nuestros representantes?
La búsqueda de una utilidad y justificación para la monarquía en el siglo XXI parece una empresa quimérica. Y mientras nos debatimos entre la tradición y la modernidad, entre la democracia y la monarquía, las respuestas a estas preguntas seguirán pendiendo en el aire, como un eco del pasado en los corredores del tiempo.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir