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El Financial Times retrata el Madrid de Ayuso: una capital convertida en escaparate para ricos
El Financial Times ha puesto palabras —y bastante incómodas— a lo que en Madrid se ve desde hace tiempo caminando por sus barrios: la capital se ha convertido en una ciudad de moda, sí, pero también en una máquina de triturar vida cotidiana. El diario británico, fundado en 1888 y con más de dos millones de lectores diarios, ha dedicado un amplio reportaje a la Comunidad de Madrid y a la transformación de una ciudad que ya no se vende solo como capital administrativa, sino como refugio dorado para turistas, inversores, nómadas digitales y fortunas extranjeras.
El enlace al análisis original es este: https://www.ft.com/content/8955cbef-afe8-4c9f-8381-b279c7f4c2c0
La postal es muy bonita, claro. Fachadas luminosas, terrazas llenas, museos, gastronomía, sol, barrios “vibrantes”, ese vocabulario tan de folleto para gente que puede pagar 3.000 euros al mes por vivir donde antes vivía una familia trabajadora. Pero detrás del brillo aparece la pregunta de siempre. La pregunta sucia. ¿Quién gana con este modelo y quién se queda mirando desde fuera?
Porque Madrid crece. Madrid atrae. Madrid se llena de dinero. Pero no todo crecimiento es prosperidad. A veces es simplemente expulsión con camareros sonrientes, copas caras y apartamentos turísticos.
Siempre es igual: tocar poder para cobrar más
Siempre es igual. Llegan hablando de “gasto político”, de “burocracia”, de “chiringuitos”, de “administración elefantiásica”. Llegan con la motosierra en la boca y la calculadora en el bolsillo. Pero cuando pisan moqueta, la motosierra desaparece. La calculadora, no. La calculadora sirve para otra cosa: para repartir cargos, levantar nuevas direcciones generales, abrir despachos, colocar nombres y convertir la promesa de austeridad en una nómina pública más abultada.
El segundo Gobierno de coalición de PP y Vox en Castilla y León no ha venido a adelgazar nada. Ha venido a ocupar. El 29 de junio, en un Consejo de Gobierno extraordinario que ni siquiera fue comunicado previamente, el Ejecutivo de Alfonso Fernández Mañueco aprobó una nueva estructura autonómica que rompe su propio techo: por primera vez, los altos cargos superarán el centenar. La derecha que decía venir a desmontar el “gasto político” acaba de construir una administración con al menos 105 personas en la cúpula: presidente, vicepresidenta, diez consejeros y consejeras, once viceconsejerías, diez secretarías generales, 63 direcciones generales o cargos asimilados y nueve delegados territoriales.
El PP agita el fantasma del pucherazo contra los nietos del exilio
Alberto Núñez Feijóo llamó este lunes 29 de junio “ingeniería electoral” a la llamada ley de nietos. Conviene traducirlo: el Partido Popular ha decidido presentar como maniobra oscura una vía de nacionalización incluida en la Ley de Memoria Democrática, vigente desde 2022, que permite obtener la nacionalidad española a descendientes de personas exiliadas durante el franquismo y otros periodos históricos. No hay pruebas de pucherazo. No hay una trama acreditada. No hay una manipulación demostrada. Hay, otra vez, una derecha fabricando sospecha sobre el voto cuando teme que las urnas no le pertenezcan.
La acusación no nace sola. Vox abrió el camino y el PP se colocó al lado sin demasiados remilgos. Feijóo lanzó la idea en el programa de Federico Jiménez Losantos: Pedro Sánchez estaría buscando “nuevos votantes” porque “no le salen las cuentas”. Viejo truco. Si votan los míos, democracia. Si pueden votar otros, ingeniería. El sufragio deja de ser un derecho y pasa a ser una amenaza cuando no se puede controlar políticamente.
Vídeo | La obscenidad climática de la hija del dueño de Wal Mart: dos barcos y un helicóptero para desayunar
Mientras a la gente corriente se le exige culpa por cada bolsa, cada envase y cada error al reciclar, hay quien vive en otra dimensión: la hija del dueño de Wal Mart tiene dos barcos y un helicóptero para que el desayuno llegue desde una embarcación de servicio sin tener que mezclarse con quienes trabajan para ella. Sí. Ese es el nivel. A ti te cuentan que salves el planeta separando bien el plástico. A ella le organizan la mañana desde el mar con logística de lujo.
Vídeo | Michel Mboladinga, Lumumba y la memoria que Estados Unidos no puede deportar
¿Recordáis a Michel Mboladinga? Es el aficionado congoleño que se hizo viral por quedarse inmóvil durante los partidos de la República Democrática del Congo, brazo en alto, imitando la estatua de Patrice Lumumba en Kinshasa. Quieto. Noventa minutos convertido en una estatua viva. No era una pose para las cámaras ni una extravagancia de grada: era memoria política. Era el homenaje a Lumumba, primer ministro del Congo independiente, líder anticolonial y símbolo de la soberanía africana, asesinado en 1961.
Y, claro, Estados Unidos hizo lo que tantas veces ha hecho cuando la dignidad africana cruza una frontera: cerrarla. Le denegaron el visado y le impidieron seguir con su homenaje en los partidos de este Mundial. Como si una oficina consular pudiera decidir qué recuerdos entran en un estadio. Como si bastara un sello, una negativa administrativa, una puerta cerrada, para apagar lo que Lumumba representa. Pero entonces pasó algo hermoso, de una belleza política brutal: otro aficionado congoleño tomó el relevo. Otro cuerpo se quedó quieto. Otro brazo se levantó. Otra vez Lumumba entró en el estadio.
Porque se puede prohibir la entrada a una persona, pero no a una idea. Se puede cerrar una frontera, pero no deportar una memoria. A Lumumba lo torturaron, lo fusilaron, intentaron borrar su cuerpo y convertir su nombre en una nota menor de la historia colonial. Fracasaron. Congo no olvida. África no olvida. Los pueblos saqueados no olvidan. Y en medio del negocio obsceno del fútbol global, entre patrocinadores, himnos vacíos y diplomacias hipócritas, esa imagen vale más que cualquier gol: un brazo levantado recordando al mundo que el colonialismo mata, pero la memoria vuelve.
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