Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .

La aparición de un nuevo brote de ébola en Guinea ha hecho saltar todas las alarmas en África occidental. El brote anterior, que se produjo entre 2014 y 2015 y afectó a Liberia, Sierra Leona y Guinea, fue el más mortífero del mundo, también empezó en Guinea y causó la muerte de más de 11 300 personas, entre ellas, más de 500 sanitarios.
Pero siete años después los países de la región occidental africana están en una situación muy diferente.
Liberia y Sierra Leona ya se han movilizado y han activado sus planes de respuesta nacional, un claro indicio de que existe voluntad política para frenar los contagios.
Los países de la región también cuentan con la experiencia del pasado, así como con nuevas herramientas para contener la enfermedad. Disponen de personal con experiencia y, además, los sistemas de laboratorios están más desarrollados y las organizaciones regionales, como la Unión del Río Mano (una organización regional de carácter económico y de seguridad) y la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO), son más previsoras.
Por ejemplo, en 2018, en una reunión de planificación que tuvo lugar en Freetown, Sierra Leona, se preparó el dispositivo para controlar la transmisión entre fronteras. Así, se desarrolló una plataforma de WhatsApp que ofrecía un seguimiento de los brotes en tiempo real. Este sistema está ahora operativo y se está utilizando para actualizar la información sobre Guinea.
Soy experto en enfermedades infecciosas y he dirigido los equipos de respuesta en los anteriores brotes de ébola. Una lección fundamental que he aprendido del pasado es que el éxito de una estrategia de control no reside en la información de la que disponemos los expertos, sino de las preguntas sutiles que no tienen respuesta. Eso lo aprendí a base de experiencias negativas.
Citaré un incidente en concreto. A principios de agosto de 2014, me reuní con el representante de la OMS en Liberia. Me preguntó por la situación en West Point, el barrio más grande de Liberia, ubicado en Monrovia. Le respondí, seguro de mí mismo, que la situación estaba muy tranquila y que no se estaban produciendo contagios, a pesar de que en ese mismo momento había transmisiones activas de ébola en esa zona e incluso se estaban produciendo entierros secretos. Al final, los casos en el West Point subieron como la espuma.
Por eso es muy importante que sigamos indagando y no demos nada por sabido. He recopilado una serie de cuestiones clave a las que deben responder todos aquellos que dirigen la vigilancia y el rastreo de contactos.
1. ¿Cuánto tiempo estuvo enfermo el primer caso antes de morir?
Responder a esta pregunta es esencial para que los países vecinos puedan rastrear las posibles ocasiones en las que una persona enferma o alguno de sus contactos puedan haber cruzado la frontera. Muchos casos se propagaron de esta manera durante el brote de 2014 y 2015 y un gran número de personas cambiaron de país para escapar del brote o en busca de ayuda.
El ébola no mata en un solo día. Este virus tiene un periodo de incubación de entre 2 y 21 días. Las personas van empeorando progresivamente a medida que el virus se multiplica en sus cuerpos. Algunos estudios del brote anterior en Guinea indicaban que transcurría una media de ocho días desde la aparición de síntomas hasta la muerte.
Llevar una línea de tiempo es crucial para entender a quiénes podrían haber transmitido el virus los contagiados.
2. ¿Cuál fue la fuente de infección? ¿Cómo se infectó?
Esta cuestión ayuda a los equipos de vigilancia a identificar si una persona es el origen de las transmisiones, y a rastrear sus contactos. Desconocer este dato significa que la fuente de infección está ahí fuera y podría haber múltiples casos alrededor.
Sabemos que el ébola se transmite de humano a humano mediante el contacto directo, los fluidos, los cadáveres y los materiales contaminados de una persona contagiada.
3. ¿Con qué cepa del ébola estamos lidiando?
Existen vacunas disponibles para la cepa del ébola Zaire, pero no para las otras. Algunos informes que he recibido indican que el brote actual de Guinea se debe a la cepa Zaire.
4. ¿Cuántos contactos han tenido las personas contagiadas?
Es crucial encontrar el 100% de los contactos, pues el hecho de perder tan solo uno puede provocar un nuevo brote. Para ello, será necesario llevar un rastreo de los movimientos, entrevistar a la familia y a los amigos y determinar los lugares donde podría haber buscado tratamiento. Aquí es donde entra en juego el complejo trabajo detectivesco de rastreo de contactos.
En el caso del brote reciente de Guinea, algunas personas infectadas asistieron al entierro de una enfermera. Saber esto es vital, ya que permite trazar un mapa de la propagación potencial de la enfermedad.
En este caso, el hecho de que fuera un funeral y de que se tratara de una enfermera indica que es un acontecimiento de gran propagación.
A los funerales suelen asistir familiares que pueden haber recorrido largas distancias para llegar hasta allí e incluso que vengan desde otros países. Si se parte de esta base, los países vecinos pueden tomar medidas y estar en alerta. En 2016, los controles de fronteras funcionaron, ya que pudimos detectar casos positivos que habían escapado de Guinea para buscar refugio con sus familiares en Liberia.
5. ¿Qué movimientos realizó la persona contagiadora?
Este asunto es muy importante para entender con quién podría haber estado en contacto la persona contagiada. Por ejemplo, en 2014, un transmisor de Guinea cruzó la frontera a Sierra Leona en busca de cuidados por parte de un curandero tradicional de su grupo étnico. Esto sentó las bases para el mayor brote en Sierra Leona, que después se propagó hasta Liberia.
Se debe confeccionar un mapa que examine todos los posibles movimientos y transmisiones. Esto incluye hospitales, clínicas y curanderos tradicionales. Si el primer transmisor tomó el transporte público, es necesario hacer un registro de vehículos y movimientos de los demás pasajeros.
En Liberia, trabajamos con los sindicatos de transporte, visitamos hospitales y estudiamos minuciosamente los historiales de los pacientes. Trabajamos con riders para reconstruir estos complejos mapas de transmisión y determinar el número total de contactos, la ubicación y su estado de salud para frenar la cadena de transmisión.
Hasta que no se respondan todas y cada una de estas complejas cuestiones, los países vecinos deberían tomar medidas asumiendo que en sus países hay casos. Ya hay una alerta de un caso sospechoso en Liberia que llegó de Guinea.
Siguientes pasos
Los Gobiernos de la región deben mantener la alerta. Hay que hacer todo lo posible para asegurarse de que el ébola no entra en zonas densamente pobladas.
Debe haber una vigilancia permanente, especialmente en las ciudades fronterizas. Los síntomas a los que deben prestar atención los equipos de vigilancia incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolor en las articulaciones y enrojecimiento de los ojos.
La vigilancia también deben tener en cuenta a los grupos étnicos a los que pertenecen los enfermos. Es mejor tener constancia de todos los casos potenciales que arriesgarse a perder uno.
También es preciso visitar todos los hospitales y clínicas en las ciudades fronterizas, así como analizar a fondo los historiales de los pacientes.
Todos los medicamentos y vacunas que puedan tratar la enfermedad deben estar listos para utilizarse rápidamente.
Y, por último, el ébola empieza y termina en la comunidad. Es esencial activar, educar y capacitar a las comunidades para que informen cuando vean alguna sombra de la enfermedad.
Este artículo ha sido publicado originalmente en inglés por The Conversation y traducido con la colaboración de Casa África. Traducción: Clara León.
![]()
Mosoka Fallah does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.
The Conversation. Rigor académico, oficio periodístico
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir