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El Ayuntamiento de Barcelona es la institución mejor valorada, por delante de la Generalitat y el Estado.
La Encuesta de Servicios Municipales que hace cada año el Ayuntamiento de Barcelona confirma una mejora de los indicadores de esta ciudad, después de un año, el de 2020, marcado por la pandemia.
En este sentido, la gestión de Ada Colau tiene un apoyo de más de tres cuartas partes de las personas entrevistadas. El 76,9% de la ciudadanía aprueban la gestión municipal con una nota media del 5,6, dos décimas superior a la nota que tuvo el año pasado. Concretamente, los y las barcelonesas han aprobado tanto la gestión administrativa como la gestión política. Estos datos confirman una vez más que el Ayuntamiento de Barcelona continúa siendo la institución mejor valorada, por delante de la Generalitat (5,4) y del Gobierno español que sigue suspendiendo con un 4,7.
Además de la gestión administrativa y política, entre las personas encuestadas también se valora de manera positiva la gestión que el Ayuntamiento hace de su dinero: el 44% piensa que el Ayuntamiento utiliza adecuadamente sus recursos, por un 32% que cree que lo hace mal.

Sobre la percepción de la evolución de la ciudad, se recuperan de forma notable las expectativas de futuro de Barcelona: el 63% considera positivas, con un incremento de nueve puntos respecto al año pasado y que devuelven a los altos niveles anteriores a la pandemia. La bajada de los pesimistas es simétrica y el 24% (33% el año pasado) creen que la ciudad empeorará.
Otro dato a tener en cuenta es que, si bien no se han recuperado los niveles prepandémicos, el 53% cree que Barcelona ha empeorado durante el último año, frente al 59% registrado en 2020. Y el 29% considera que ha mejorado, una cifra que el año pasado era del 22%. Por tanto, datos que confirman una tendencia positiva y al alza de la percepción de la evolución de la ciudad.
Pero hay hás tendencias de mejora. La satisfacción de vivir en la ciudad de Barcelona sigue una tendencia de recuperación y, con una nota de 7,5, presenta un aumento de dos décimas respecto al año pasado. Además de la preferencia mayoritaria para vivir en el barrio (el 54% se quedaría a vivir en su barrio a pesar de poder marchar), el 28% de los entrevistados afirman que marcharían de la ciudad si lo pudieran hacer, una cifra que cae ligeramente respecto al 30% del año pasado.
En cuanto a los problemas de la ciudad, la inseguridad pierde bastante como principal problema. Con un 14,5% de las respuestas presenta una bajada respecto a los valores de 2019 y 2020, cuando estaba por encima del 17%. El acceso a la vivienda, el paro y la limpieza son las otras preocupaciones destacadas por la ciudadanía, con un porcentaje de respuestas alrededor del 7%. Por el contrario, las menciones a la Covid caen del 7,5% al 2,9%. El contexto de la pandemia también se hace notar en el descenso de las respuestas relacionadas con el turismo, que sigue bajando hasta llegar al 3,6%. Hace tan solo cuatro años, al 2017, era el principal problema de la ciudad con el 15,6% de las respuestas.
La Encuesta de Servicios Municipales, es la principal herramienta demoscópica del Ayuntamiento de Barcelona y consta de seis mil entrevistas hechas presencialmente al hogar a personas mayores de 18 años. Esta edición se ha hecho entre el 19 de abril y el 6 de julio de 2021.
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