Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El conflicto radica en la temática de la pieza teatral, que aborda la agresión, exagerada hasta niveles absurdos, a miembros de la Benemérita en el interior de un bar de Altsasu
En el Teatro de la Abadía, Madrid, una inusual camaradería ultra se desarrolla frente al escenario. Son un centenar amigos de las protestas que, este jueves, se acercaron a la calle Fernández de los Ríos para concentrarse contra el estreno de la obra sobre el caso Altsasu. Los presentes, que ya son viejos conocidos de Ferraz, sostienen que la pieza ensalza el terrorismo.
EL TRIUNFO INESPERADO DE LA CENSURA
El estreno de la obra ‘Altsasu’ en la capital provocó la reacción de Vox. La formación convocó una protesta frente al teatro, pero las entradas llevan días agotadas. La marcha, comunicada a la Delegación del Gobierno, fue anunciada por Vox esta misma semana. El estreno de la obra Altsasu en la capital no sentó nada bien a los de Santiago Abascal. «Por la dignidad de la Guardia Civil y contra el blanqueamiento del terrorismo», argumentaron.
El conflicto radica en la temática de la pieza teatral, que aborda la agresión, exagerada hasta niveles absurdos, a miembros de la Benemérita y sus parejas en el interior de un bar de Altsasu, en Navarra, en octubre de 2016. Paradójicamente, no queda ni una entrada disponible para el evento desde hace días. La obra se estrenó en 2021 en el Teatro Arriaga de Bilbao. Desde entonces, se han proyectado en torno a 70 funciones en todo el territorio nacional —además de Uruguay y Colombia—. También habían actuado previamente en la localidad madrileña de Pinto.
La obra se presentará en el Teatro de la Abadía hasta el próximo 28 de enero, con doble función el día 24. La intención de Vox de cancelar el evento cultural lo ha catapultado al éxito, todo un ‘efecto Streisand’, pero no es la primera vez que pasa.
LA CENSURA ANTERIOR DE VOX Y SUS CONSECUENCIAS
Por ejemplo, el pasado mes de julio, Vox terminó censurando la obra Orlando, de Virginia Woolf, en la localidad de Valdemorillo. Y les salió el tiro por la culata. “¡Nos llamaron de muchos más sitios!”, relata a El Confidencial una portavoz de la compañía Teatro Defondo, al frente de la pieza teatral. «Llevábamos ya seis años de gira, pero cuando pasó esto, algunas administraciones y concejalías volvieron a retomar la comunicación con nosotros». Aunque recuerda, también, que fue una situación muy desagradable, incómoda y bizarra.
EL CASO DE ALSASUA Y LA CONTROVERSIA
El conocido como caso Altsasu copó titulares, noticias y conversaciones informales durante años. Había dos versiones diferentes sobre lo que ocurrió aquel día dentro del local. La defensa de los ocho jóvenes acusados radicaba en el argumento de que fue una pelea de bar, mientras que los guardias civiles y sus parejas se reconocían como víctimas de una agresión terrorista.
Este jueves, además, la portavoz en la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, pidió expresamente la dimisión del consejero de Cultura, Mariano de Paco, «por financiar el teatro». En esa misma línea se movieron también los manifestantes, quienes recriminaban al Ejecutivo regional que destinase dinero público a este espacio cultural. «Ayuso, castiza, subvenciona terroristas», coreaban. Javier Ortega-Smith —también presente frente al teatro— preguntó ante los medios qué ocurriría si se estrenase una obra sobre el fascismo. «¡Terroristas!», gritaban los parroquianos, que comenzaron a llegar antes de la cita oficial a las siete de la tarde.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir