Llega la sentencia del caso Pelicot: no es solo un veredicto, es un juicio al sistema
No se trata solo de que ellos sean declarados culpables, sino de que todo un sistema legal y social deje de absolver al patriarcado.
Eduard Cortés, acusado por 27 mujeres, expone las grietas de un sistema cultural que calla y consiente
Con promesas de futuros papeles o colaboraciones artísticas, manipulaba a mujeres que luchaban por abrirse paso en el competitivo mundo del cine.
Baltasar Garzón y el sistema judicial actual
El exjuez denuncia el uso político de la justicia y anuncia una batalla legal por recuperar su puesto
Europa paga para cerrar puertas
Las personas refugiadas no son estadísticas ni problemas logísticos; son víctimas de un sistema que prioriza el control sobre la compasión.
El alma de mi alma: el abuelo palestino que conmovió al mundo muere en otro ataque en Gaza
La historia de Khaled Nabhan, un símbolo de dolor y resistencia en el Nuseirat
Sudán: el folio de la barbarie y la esclavitud sexual sistemática
Violaciones en grupo y esclavitud sexual: una emergencia humanitaria ignorada
Opinión | El folio de Aldama
Cuando un manuscrito se convierte en «prueba» y la justicia también tiene memoria selectiva
Vídeo | EL FRANQUISMO QUE NO SE ENSEÑA: la puerta abierta al fascismo, con Marina Lobo
Cuando el franquismo se maquilla y no se enseña como la dictadura que fue, los estudiantes no saben quién fue Franco. Y ese vacío histórico lo llena el fascismo. La memoria no es solo pasado, es nuestra defensa. Lo cuenta Marina Lobo en HECD.
Bélgica nos enseña a construir un muro frente a la ultraderecha
El Partido de los Trabajadores de Bélgica (PTB) muestra cómo la organización comunitaria puede reconectar a la izquierda con la clase trabajadora, desafiando a la extrema derecha desde las bases.
Los medios no quiere que la ciudadanía estadounidense se mire en el espejo: el tratamiento mediático de Luigi Mangione
La decisión del New York Times de ocultar el rostro del tirador y omitir su manifiesto reaviva el debate sobre el papel del periodismo en la sociedad.
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‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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