Se acabó el blindaje: el Papa acorrala al Opus Dei mientras estalla su mayor escándalo por esclavitud
La organización ultracatólica enfrenta la exigencia inmediata de León XIV de reformar sus estatutos mientras avanza en Argentina una causa judicial por trata y explotación de mujeres
Cómo Iker Jiménez destruyó su reputación en 5 fases
Del periodista del misterio al bufón de la ultraderecha mediática
La paradoja canaria: 17 millones de turistas y una de las regiones más pobres de España
Canarias vive una contradicción que quema por dentro: cada año bate récords turísticos mientras su población se empobrece. En 2024, las islas recibieron 17,7 millones de visitantes internacionales, más que Brasil o República Dominicana. Es un récord histórico. Pero ese dato de éxito esconde una…
Simion y Ventura: dos caras del Trumpismo que amenaza Europa
Uno se autoproclama presidente sin pruebas y habla de fraude a gritos. El otro, sin necesidad de mentir los resultados, impone su agenda a golpe de odio. George Simion y André Ventura representan las dos estrategias del trumpismo europeo. Ambas igual de peligrosas.
Lo llaman libertario, pero es un represor
Milei no soporta a los periodistas por una razón simple: porque no puede comprarlos.
Kilowatt: Cuando Occidente entregó objetivos al Mossad para asesinar palestinos
Documentos desclasificados revelan una colaboración secreta entre los servicios de inteligencia de Europa y EE.UU. con el Mossad en los años 70.
Hambruna en Gaza
Israel bloquea la entrada de alimentos mientras los precios suben un 3.000 % y Naciones Unidas advierte: la hambruna puede ser inminente.
Opinión | Cuando llamas «genocida» a un Estado genocida y se ofende
Nombrar el genocidio en Gaza es lo que escandaliza. No los 35.000 muertos. No las bombas. No el hambre. La palabra.
15 de mayo: Nakba, 77 años. La catástrofe que nunca terminó
77 años después de la expulsión forzada de más de 700.000 palestinos, el genocidio en Gaza confirma que la Nakba no es historia: es presente.
Opinión | Mujica y el antídoto contra el fascismo global
La dignidad de un exguerrillero, el oxígeno que necesitamos
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‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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