Muerte a Spotify: la rebelión musical contra el algoritmo y el expolio digital
Artistas y oyentes impulsan un movimiento global para romper con el modelo extractivista del streaming y recuperar el control sobre la música
El miedo de la derecha a perder la pantalla
RTVE rompe el monopolio mediático de la ultraderecha y la reacción es pura histeria.
Sin clase trabajadora no hay democracia: reconstruir mayorías obreras frente al poder corporativo global
Si la izquierda no vuelve a hablar de salarios, vivienda y dignidad, el fascismo seguirá llenando el silencio con odio.
Larry Ellison: el millonario que quiere decidir lo que ves, lo que piensas y lo que callas
El fundador de Oracle, aliado de Trump y Netanyahu, ya controla TikTok, Paramount y buena parte de la inteligencia artificial mundial. El poder económico se disfraza de algoritmo.
El mismo error, la misma lluvia
Macron repite la jugada: cerrar la puerta a la izquierda mientras abre el balcón a la ultraderecha
Del franquismo al faldón rojo: la Fiesta Nacional convertida en propaganda
Una televisión pública entregada, un ejército convertido en decorado y una presidenta que confunde patria con plató.
Vox y su fundación: el dinero público como herramienta ideológica
El Tribunal de Cuentas confirma que Vox es el único partido que traspasa millones a su fundación, mientras el resto no aporta nada o cifras simbólicas.
El populismo que se alimenta del escándalo
Alvise Pérez presenta su candidatura a las generales con cuatro causas judiciales abiertas mientras promete cárceles masivas y bajadas de impuestos imposibles.
Cuando el amor se rompe
Feijóo intenta distanciarse de Vox sin asumir que lo creó. El divorcio no es ideológico, sino de conveniencia.
Feijóo, rehén del pulso entre Ayuso y Sánchez
El aborto reabre la guerra interna en el PP y desnuda la fractura ideológica de la derecha
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Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Venezuela bajo los escombros: 1.450 muertos y una reconstrucción que no puede convertirse en negocio
Venezuela necesita rescate, atención sanitaria, agua, refugios, comida, comunicaciones, escuelas seguras, infraestructuras revisadas y viviendas habitables. Necesita que las niñas y los niños no duerman bajo lonas mientras los despachos calculan rentabilidades. Necesita que las trabajadoras y los trabajadores de emergencia tengan medios. Necesita que las familias sepan dónde están sus desaparecidos. Necesita ayuda sin chantaje, sin propaganda, sin bloqueo moral, sin convertir cada camión en una bandera.
El terremoto del 24 de junio no pidió pasaporte antes de matar. La respuesta tampoco debería pedir obediencia política para salvar. Entre los escombros no hay ideología que valga: hay vidas, y quien especula con ellas ya ha elegido bando.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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