Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Plato de _All i pebre_ de anguila, plato típico de la Albufera valenciana hecho con anguila, ajo y pimentón. Shutterstock / Fernando Sanchez Cortes
Hubo un tiempo en el que comer anguila no solo parecía normal, sino que lo era. Hubiese sido absurdo no aprovechar este suculento pez tan abundante y omnipresente. Desde el principio de los tiempos la gente ha pescado y consumido anguilas, pero esta tradición podría llegar muy pronto a su fin.
El consumo de anguilas era habitual en zonas de España en las que hace tiempo que no existen. Las Relaciones Topográficas de Felipe II, de finales del siglo XVI, nos cuentan que en Helechosa de los Montes (Badajoz) las anguilas se consideraban “el mejor pescado” y que en Torralba de Calatrava se pescaban “de una vara en largo (algo más de 80 cm) y de casi una cuarta de gordo”.
A mediados del siglo XIX las anguilas habitaban –y se comían– en casi todo el territorio español. El Diccionario geográfico editado por Pascual Madoz nos habla de exquisitas anguilas en lugares dispares como Cabra (Córdoba), Canals (Lleida), el Lago de Carucedo (León) –donde se dice que llegaban a pesar una arroba (más de 11 kg)–, y en Mansilla (La Rioja) –pueblo hoy sumergido en el embalse que lleva su nombre–.
Tras comerla durante tanto tiempo, alrededor de la anguila se ha generado una importante cultura culinaria. Se comen fritas o guisadas, ahumadas, en xapadillo o en all i pebre. También las angulas, los individuos recién llegados a la costa después de su alucinante viaje desde el Mar de los Sargazos.
Pero todo eso tiene que acabarse. Seguir comiendo anguilas llevará a su extinción. No hay anguilas.
Anguila europea.
Lluís Zamora, Author provided
El colapso global de las anguilas
La exuberancia de la anguila europea acabó drásticamente a finales de la década de 1970. La especie se derrumbó y nunca ha llegado a recuperarse. Hoy llegan a las costas europeas unas cinco angulas por cada cien que lo hacían hace cincuenta años.
El declive es tan severo que la anguila europea se considera una especie “en peligro crítico de extinción”, el grado más extremo de amenaza, considerado como el paso previo a la extinción.
A modo de comparación, es la misma categoría que tenía el lince ibérico cuando atravesó su peor momento, en el que llegaron a quedar unos 100 individuos. Un enorme esfuerzo consiguió mejorar su situación, hasta llevarlo a una menor categoría de amenaza (“en peligro”).
Con la anguila no se está haciendo ese esfuerzo. Nos la estamos comiendo. Continuamos como si nada con unas tradiciones culinarias que surgieron al albur de una boyante población de anguila que hace décadas que no existe.
Las causas del colapso de la anguila no están del todo claras, seguramente porque son diversos los factores implicados. Estos han afectado a la anguila en diferentes lugares y momentos y, para complicar más la cosa, interactúan entre sí. En cualquier caso, la pesca de anguilas en diferentes momentos de su ciclo de vida ha sido, como mínimo, uno de ellos. Y, lo que es más importante, probablemente sea el principal obstáculo para su recuperación.
Hay quien pensará que, si ya no quedan anguilas aquí, podríamos seguir comiéndolas obteniéndolas de otros lugares. Pero no es posible. No quedan en el mundo especies de anguila que puedan sobrevivir a la pesca comercial, y menos aún con comercio internacional.
La implicación de la gastronomía
A ningún restaurante se le ocurriría incluir en su menú al lince ibérico y sería impensable que existiesen festivales de degustación de esa especie. Sin embargo, todo esto ocurre con la anguila europea, a pesar de ser una especie en mayor riesgo de extinción que el lince.
Una anguila europea en las aguas del río Ter.
Lluís Zamora, Author provided
El año pasado el actor Robert de Niro visitó España y cenó un menú a cargo de varios prestigiosos chefs en el que había un plato con anguila. Días después, un artículo aprovechaba ese evento para animar a los lectores a abandonar supuestos prejuicios y “atreverse con la anguila”. El popular programa de RTVE Masterchef generó una importante polémica cuando, en su edición infantil, hizo que “un niño matase una anguila”.
En ningún caso se consideró polémico que se cocinase anguila, una especie al borde de la extinción. De hecho, Masterchef sigue incluyendo anguilas entre sus ingredientes de forma recurrente.
Entre el 3 y el 5 de marzo se celebrará en L’Arena y Soto del Barco (Asturias) el XXXVI festival gastronómico de la angula, en el que siete restaurantes servirán cazuelas de angulas a 65 euros. Este desorbitado precio es una muestra de la obsesión humana por los productos exclusivos, implicada en el camino hacia la extinción que llevan diversas especies.
Más allá del precio, hay que pensar que cada cazuela tiene unos cien individuos de una especie en peligro crítico de extinción. ¿Cuántas cazuelas se servirán? ¿Alguien hará esa cuenta?
El mundo de la cocina, desde quien proporciona los productos hasta quien divulga en los medios, debe dejar de promover la extinción de la anguila europea. No deben pescarse, ni venderse, ni servirse, ni comerse anguilas. De ningún tamaño, de ninguna procedencia, en ningún formato. Todo ello debería estar prohibido, pero nuestras administraciones, tanto europeas como estatales y regionales, demuestran una notable ceguera permitiendo la comercialización de la anguila. A la espera de esas restricciones, es necesario que la toma de conciencia lleve a apartar la anguila de las tiendas, de las mesas y de las recetas.
Mientras la anguila no se recupere, comerla o animar a hacerlo debería verse como un acto reprobable. Ojalá llegue el momento en el que la anguila vuelva a ser abundante, en el que podamos volver a disfrutar de su sabor. Pero para que haya alguna posibilidad de que eso ocurra debemos dejar de pescarla. Del todo.
Miguel Clavero Pineda recibe fondos para su labor investigadora del proyecto SUMHAL, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación de España, a través de los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER): SUMHAL, LIFEWATCH-2019-09-CSIC-4, POPE 2014-2020
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
La Audiencia Nacional blinda al comisario del montaje contra Urbán pese al esperpento de la “cocaína venezolana”
La justicia acepta como “obstáculo insalvable” el testimonio delirante de un confidente que situó a Miguel Urbán moviendo 40 kilos de cocaína por Malasaña y celebrándolo a gritos en un bar.
Trump coloca a un banquero de Wall Street al frente de la Fed mientras aprieta para bajar tipos
Kevin Warsh llega a la Reserva Federal tras años orbitando entre multimillonarios, fondos de inversión y el trumpismo que aún se niega a reconocer la derrota electoral de 2020
“México no existía”. Ayuso y su cruzada colonial para tapar sus vacaciones opacas
La presidenta madrileña acusa a Pedro Sánchez de ordenar “reventar” su viaje, insiste en reivindicar la conquista y llega a afirmar que “México no existió” antes de la llegada de los españoles mientras sigue sin aclarar qué hizo durante cuatro días
Vídeo | Moreno niega las muertes mientras Andalucía grita que la sanidad pública se cae a pedazos
El PP andaluz intenta resistir el desgaste sanitario a base de negarlo todo, mientras las izquierdas acusan a Moreno de convertir la salud pública en un negocio para quien pueda pagarlo.
Vídeo | Ayuso cruza el Atlántico para exportar trumpismo castizo y nostalgia colonial
La presidenta madrileña viajó a México supuestamente para atraer inversión y estrechar lazos, pero acabó envuelta en protestas, acusaciones de colonialismo y una guerra cultural propia de la internacional reaccionaria. Entre referencias a Hernán Cortés, discursos sobre el “mestizaje” junto a Nacho Cano y críticas…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir