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La Comunidad de Madrid que preside Isabel Díaz Ayuso culminará este viernes el despido de 6.000 sanitarios.
En 2020 hasta 11.000 sanitarios firmaron los llamados contratos COVID para hacer frente a la pandemia mundial, que en Madrid produjo el colapso total de los servicios sanitarios.
Desde la Comunidad de Madrid se anuncia de forma inversa, que «mantendrá a más de 5.000 de los 11.000 sanitarios que fueron contratados en 2020 como refuerzo para luchar contra la pandemia de Covid-19».

Para Ayuso resulta un éxito, «es una buena noticia», afirman fuentes cercanas al Gobierno de la Comunidad, porque «se robustece la sanidad pública».
Sin embargo, como ya ha contado anteriormente en elDiario.es, en su mayoría no se trata de personal añadido, sino que son sanitarios que llevaban encadenando durante años contratos temporales, y por tanto precarios, y no contaban como personal estructural, por lo que quedaban fuera de la estadística oficial de personal en la sanidad madrileña.
De este modo, afirma el medio, «unos regresarán a esos puestos temporales que abandonaron durante dos años: guardias, contratos de tres días, sustituciones… Otros pasarán a engrosar las cifras del paro».
La sanidad madrileña, en «alerta roja» por colapso: «Sin refuerzos de plantilla, con las urgencias de la Atención Primaria cerradas…»
«Sillones para los pacientes en lugar de camas, los hospitales desbordados y los sanitarios al límite», así ha descrito Público la situación de la sanidad madrileña.
De este modo se acrecienta la presión hospitalaria en la comunidad, «ya empieza a notarse en las urgencias, donde sanitarios de guardia han encontrado en los últimos días un panorama hostil y hablan de hacinamientos», explican desde el diario.
«Ni dan soluciones ni aceptan alternativas», aseguran desde el sindicato de enfermería SATSE.
«Ya existe un colapso de facto en Atención Primaria. Afortunadamente y por ahora no es en hospitales, salvo en algunas urgencias», asegura Javier Padilla, médico y diputado de Más Madrid en la Asamblea de la capital para Público.
“Todo abierto, menos los centros de salud”, apunta Marciano Sánchez-Bayle, presidente de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, sobre el estado de las urgencias de atención primaria, cerradas desde marzo de 2020.
“Pone por delante la libertad del negocio de comercios y bares, por encima del derecho a la salud y la protección de la salud de la población”, añade. Los sindicatos advierten de la situación de desbordamiento de la primaria. Y desde el Colegio Oficial de Médicos de Madrid, alertan de que “la atención primaria está a punto de colapsar”.
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