Del césped al delito sexual: Dani Alves, Neymar y Rafa Mir, las sombras que ensucian el fútbol
El sistema parece diseñado para proteger a los agresores, y mientras los aficionados siguen vitoreando sus nombres, las víctimas enfrentan un camino solitario en busca de justicia.
¿Es válida la excusa del folclore y la «canción popular» que usó el alcalde para cantar sobre la violación de una niña?
La cultura popular debe evolucionar con el tiempo, no anclarse en actitudes que son, en el mejor de los casos, profundamente ofensivas y, en el peor, criminales.
¿Es posible destituir a Macron?
El rechazo a Castets no solo es un rechazo a una persona, sino a un movimiento entero que representa a millones de francesas y franceses.
La izquierda francesa se lanzará de nuevo a la calle: Macron se niega a nombrar primera ministra a la candidata del Frente Popular
Macron ha continuado imponiendo su agenda, pasando por alto la voluntad de aquellos que votaron para frenar el ascenso de la extrema derecha
Opinión | Esconderse tras una piña: ¿es lo de ligar en Mercadona una estrategia de marketing bien planificada?
Los consumidores merecen algo mejor que ser tratados como idiotas que se distraen con historias de ligue mientras luchan por pagar sus facturas.
La gran mentira de Ayuso: la exclusión hospitalaria de mayores durante el covid en Madrid precedió a la existencia de protocolos
Las residencias de mayores fueron abandonadas a su suerte en el momento en que más necesitaban apoyo
Opinión: ¿Es el sionismo el nuevo nazismo?
La historia nos enseñó a condenar con firmeza los crímenes del nazismo, pero ¿qué pasa cuando estos crímenes son cometidos por aquellos que una vez fueron víctimas?
El dilema de Spanish Revolution: ¿Abandonar X o quedarse para combatir la desinformación?
¿Podemos permitir que el odio y la desinformación dominen sin resistencia, o debemos estar allí para confrontar y desafiar, incluso en un terreno tan adverso como X?
La sangre negra del genocidio: Chevron, BP, ExxonMobil y Shell alimentan la maquinaria Israelí contra Gaza
El combustible que alimenta la maquinaria de guerra israelí proviene de las grandes multinacionales del petróleo y de países que, como Brasil, se presentan como defensores de la paz.
Revolucine 9 | Matrix: rebelión digital contra la servidumbre moderna
La elección entre la píldora roja y la píldora azul no es solo una decisión entre la verdad y la ilusión, sino un acto de resistencia contra un sistema que prospera en la ignorancia y la conformidad
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir