Yolanda Díaz: «Quien se opone a subir el salario mínimo no sabe de lo que habla»
«Los agoreros que hoy se oponen a subir el salario mínimo nunca lo han cobrado», señala Díaz.
Vargas Llosa: «Lo importante de unas elecciones no es que haya libertad, sino votar bien»
Las palabras del peruano ganador del Nobel de Literatura han provocado una oleada de reacciones en redes sociales.
Una NAZl de 96 años intenta fugarse durante su juicio cuando por fin iba a rendir cuentas
Irmgard Furchner, de 96 años, debía ser juzgada en el norte de Alemania por complicidad en 11.000 asesinatos este jueves.
El Rayo Vallecano engañó a un futbolista de 20 años: ni contrato, ni dinero y duerme en el suelo
Jean Paul N’Djoli dejó Francia para firmar con el Rayo Vallecano, pero no tiene contrato, ni dinero y duerme en un colchón en el suelo.
Yolanda Díaz le recomienda un libro a Pablo Casado porque «está completamente desnortado»
Díaz ha recomendado a Casado ‘El ocaso de la democracia: La seducción del autoritarismo’, un libro de la ganadora de un Pulitzer Anne Applebaum.
Vídeo | Piqueras, a Ayuso: «No le basta con emprenderla aquí, que hasta con el Papa una disputa»
Ayuso atizó al Papa durante su paseo por Estados Unidos
Sarkozy, condenado por financiación ilegal un día después de reunirse con Casado
«Queremos tomar los buenos ejemplos de gestión de Sarkozy»
Las mascotas dejarán de ser «bienes muebles» y serán reconocidas como «seres que sienten»
Hasta ahora, cuando se embargaba una vivienda, si los animales estaban dentro, se podían embargar. Ocurría lo mismo con los desahucios.
Golpe a los negacionistas: YouTube prohíbe todos los contenidos antivacunas
YouTube ha anunciado este miércoles una nueva política que prohíbe todos los contenidos que propaguen información falsa sobre las vacunas.
«Yo quiero pagar impuestos»: una contundente y breve carta para defender lo público
«Yo quiero pagar impuestos, que no me hablen de bajarlos», reivindicó una lectora de El País.
SÍGUENOS
González Amador y el negocio privado junto al poder público que Ayuso no podrá justificar jamás
Entre 2021 y 2023, Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, ganó una media de casi 1,5 millones de euros al año. No está mal para un “ciudadano cualquiera”. Tampoco está mal que esos fueran, precisamente, los primeros años de su relación con la presidenta de la Comunidad de Madrid. Casualidades. Siempre casualidades. En Madrid parece que la suerte empresarial cae del cielo, pero solo en ciertos áticos, ciertos despachos y ciertas sociedades con nombres pulidos.
González Amador había creado su consultora en 2016. Al año siguiente empezó a hacer auditorías para Quirónprevención. Entonces sus facturaciones estaban por debajo de los 400.000 euros. Después vino el salto. Y no un salto pequeño. Un salto de esos que en cualquier democracia mínimamente higiénica obligaría a abrir ventanas, expedientes y preguntas públicas. Porque Quirón recibe cada año alrededor de 1.000 millones de euros por su cooperación hospitalaria en la Comunidad de Madrid. Ahí está la línea de puntos. No hace falta ser detective. Basta con no querer mirar hacia otro lado.
¿Ha cruzado Peinado la última línea?
El juez Juan Carlos Peinado ha vuelto a hacer lo que mejor define esta instrucción: estirar el caso hasta convertirlo en un espectáculo político con toga. El 20 de junio, el magistrado envió a juicio a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y le impuso medidas cautelares: retirada del pasaporte, prohibición de salir del territorio nacional y comparecencia quincenal en el juzgado. Hasta ahí, el repertorio habitual de una causa que lleva demasiado tiempo oliendo más a obsesión que a justicia.
Pero esta vez Peinado fue más lejos. Mucho más lejos. En su auto llegó a sugerir que los agentes encargados de escoltar a Begoña Gómez podrían, “bien por iniciativa propia o siguiendo órdenes de sus superiores jerárquicos”, colaborar en una hipotética fuga. Es decir, el juez no solo dibuja a la investigada como alguien que podría escapar. Dibuja también a policías nacionales como posibles cómplices. Sin una prueba concreta encima de la mesa. Sin individualizar conductas. Sin indicios determinados. Una sombra lanzada sobre servidores públicos porque sí. Porque encaja en el relato.
Israel mata al cámara Ahmed Wishah y vuelve a llamar “terrorista” al periodista muerto
El cámara de Al Jazeera Ahmed Wishah fue asesinado el 20 de junio en un ataque aéreo israelí contra una vivienda del campo de refugiados de Bureij, en el centro de Gaza. No murió en una abstracción bélica. No cayó en “daños colaterales”. Fue alcanzado por un bombardeo en una casa de un campo de refugiados, uno de esos lugares donde la palabra refugio ya suena a burla cruel cuando la maquinaria militar israelí decide que no hay techo, calle, hospital, escuela, convoy, tienda de campaña ni cámara que merezca seguir en pie.
Según Al Jazeera, en el ataque murieron dos personas y al menos otra persona palestina resultó herida. La cadena fue directa: condenó el “asesinato deliberado” de Ahmed Wishah, trabajador de Al Jazeera Mubasher, y recordó que es el 12º trabajador de la red asesinado en Gaza desde que comenzó la guerra genocida de Israel en octubre de 2023. Doce trabajadores de un mismo medio muertos. Doce. Luego vendrán los portavoces con su jerga de expediente, sus frases prefabricadas y sus acusaciones sin pruebas. Pero el dato queda ahí, como una losa sobre la conciencia de un mundo que mira demasiado y actúa demasiado poco.
Vídeo | Estrenamos este domingo la segunda parte del reportaje “Palestina y la historia que quieren borrar”
Spanish Revolution estrena este domingo a las 15:00 la segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”, el reportaje dirigido y presentado por Patricia Salvador dentro de #ReportajesSR, el proyecto audiovisual dirigido por Patricia Salvador y Lea Guggelman.
Bajo el título “La Nakba eterna”, esta nueva entrega continúa el recorrido iniciado en el primer capítulo, donde se abordaba la Nakba para desmontar la mentira de que la historia de Palestina comienza el 7 de octubre.
Vídeo | El turismo que saquea las ciudades mientras sonríe para la foto
El turismo urbano ya no puede seguir vendiéndose como una postal amable, una maleta con ruedas y una pareja haciéndose fotos frente a una fachada histórica. En demasiadas ciudades se ha convertido en otra cosa. En una forma educada de saqueo. Entra sonriendo, paga tres noches, deja propina si toca, sube una historia a Instagram y se marcha. Lo que queda detrás no sale en la foto: alquileres imposibles, vecinas expulsadas, comercios de barrio sustituidos por locales sin alma y calles que ya no pertenecen a quienes las habitan.
No es turismo. Es extracción.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir