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Algunos trabajadores han tenido que pedir la baja por acoso laboral, por estrés y por las amenazas e insultos racistas recibidas por el jefe de obra
En estos astilleros Chantiers de L’Atlantique de Saint-Nazaire (Francia) trabajan más de 9.000 trabajadores, de los cuales 5.000 son de subcontratas, entre las que se encuentran empresas españolas.
La empresa PINE, del grupo ZIMA, presente en la construcción naval gaditana y vasca, ha desplazado a trabajadores andaluces, vascos, latinoamericanos y africanos hasta Saint-Nazaire para trabajos de electricidad a bordo de los buques en construcción apoyándose en una oficina de Madrid para establecer contratos de fin de obra y que los trabajadores no puedan beneficiarse de los convenios de Cádiz o Bizkaia, que son más ventajosos.
Aparte de eso, los trabajadores desplazados a estos astilleros han denunciado las condiciones laborales vejatorias que sufren allí. En las denuncias, los trabajadores relatan como debían orinar en una botella de agua, les impedían coger bajas laborales amenazándoles con despedirles y los jefes proferían insultos racistas como «moro de mierda» y «negros sucios» a trabajadores africanos y árabes. Además, son víctimas de maltrato y acoso laboral por parte del jefe de obra y los jefes de equipo.

Uno de los trabajadores ha señalado que «mientras que nuestros colegas reciben 200 euros por sábado, a nosotros nos pagan sólo 11 euros por hora los sábados». Otro ha indicado que informaron de este comportamiento al director de la obra de PINE, pero no hizo nada para impedirlo.
Todo esto ha sido denunciado ante PINE, la inspección de trabajo y los sindicatos y la empresa ha abierto un proceso de investigación interno totalmente confidencial para recabar todas las pruebas y testimonios necesarios por lo tanto, de momento, no es posible emitir ningún comunicado al respecto.

PINE hace oídos sordos
André Fadda, dirigente de CGT, ha afirmado a elDiario.es que PINE hace oídos sordos a las reclamaciones y denuncias y que «el colmo de esta situación se ha producido a raíz del intento de discusión que la CGT trató de entablar con el jefe de obras el pasado 25 de agosto. Este, con actitud chulesca y altanera, propia de un señorito de cortijo, se enfrentó a los representantes sindicales llegando a empujar a uno de ellos, representante nacional. Ante esta situación, el sindicato CGT ha interpuesto una demanda ante la Inspección de Trabajo de Saint-Nazaire para denunciar el acoso, la intimidación y el hostigamiento diario que PINE practica en Saint-Nazaire».
Por su parte, PINE afirma, tal y como recoge el citado diario que: «La empresa está en contacto continuo con todas las partes implicadas con el fin de aclarar la situación, esto es, trabajadores, cliente, inspección de trabajo, comité de empresa y sindicatos presentes en la empresa».
Sin embargo, la CGT sostiene: «Hemos interpelado a la dirección del astillero. Se ha escrito al astillero para que reciba una delegación. La dirección del astillero de momento no contesta esto. Desde hace ya por lo menos una semana, diez días. Y la Inspección de Trabajo francesa está haciendo su investigación. Pero aquí la situación no ha cambiado».
«Le informamos de que frente a cualquier comunicación no contrastada la empresa se reserva el derecho de ejercer las acciones legales que considere oportunas», ha zanjado una portavoz de PINE.
Por su parte, en un comunicado en la prensa local, el sindicato Force Ouvrière ha defendido a la empresa diciendo que: «Estamos consternados, son declaraciones de parte y calumnias. Hemos recibido muchos testimonios de trabajadores que no han informado de ningún caso de discriminación».
Declaraciones de los trabajadores
Tal y como recoge elDiario.es, uno de los trabajadores ha relatado que cuando sale a por agua el jefe le dice que le paga por trabajar, no por pasear, y que se están aprovechando de la empresa. Otro, explica como es testigo de los insultos racistas a sus compañeros y de como se envía a trabajadores a robar bobinas de cable amenazándolos con tomar represalias si no lo hacen.
Otro trabajador pone como ejemplo el caso de un compañero que pidió la baja por paternidad de 16 semanas a la que tenía derecho, pero a las cuatro semanas le llamó la empresa para que se reincorporara.
PINE tampoco cumple con los convenios en materia de personal desplazado. A unos les da una dieta de 40 euros al día; a otros de 50; a otros de 70 y pico; y a otros de 90 y no se hacen cargo de los gastos de alojamiento. Tampoco se respetan las horas extra.
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