Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El PP cede el timón del futuro valenciano a Vox mientras negocian en secreto el relevo de Mazón y el rumbo político de toda una autonomía
NEGOCIAR EL PODER SIN URNAS NI TESTIGOS
El relevo en la presidencia de la Generalitat no se decide en Les Corts, ni en los barrios, ni en las urnas. Se decide en una reunión secreta entre delegaciones del PP y de Vox, a puerta cerrada, en algún punto de València.
El Partido Popular ha aceptado el papel de subcontrata política de la extrema derecha. Sin programa, sin candidato y sin calendario, se sienta a negociar la sucesión de Carlos Mazón con quienes presumen de hacer “sudar sangre” a sus socios.
Nadie ha votado a los negociadores. Nadie ha elegido el programa. Pero son ellos quienes marcarán el rumbo de la Comunitat Valenciana durante los próximos años. En el despacho estarán Ignacio Garriga y Montserrat Lluís, los dos emisarios de Abascal, acompañados por representantes del PP valenciano obligados a informar a Génova de cada palabra. Una mesa sin ciudadanía, sin transparencia y sin más horizonte que el cálculo electoral.
Feijóo, mientras tanto, juega a la distancia. Habla con Abascal por teléfono, sonríe para las cámaras y deja que su partido se arrodille ante las exigencias ultras. Vox sabe que tiene la sartén por el mango. El PP llega con la debilidad de quien gobierna prestado y el miedo de quien sabe que puede perderlo todo si dice no.
El plazo para presentar un candidato termina el 19 de noviembre, pero nadie se atreve a mover ficha sin el visto bueno de la formación ultra. Ni nombres, ni compromisos públicos, ni debate político. Solo silencio, desconfianza y mensajes filtrados a cuentagotas.
EL PRECIO DE LA ENTREGA: DERECHOS, LENGUA Y DEMOCRACIA
En Vox no negocian sillones, negocian sumisiones. Su hoja de ruta está escrita: ataques al valenciano, persecución de las políticas climáticas y recorte de derechos sociales. En su lista de prioridades figura desmantelar la renta valenciana de inclusión, reformar la ley de señas de identidad y dinamitar cualquier avance en igualdad o memoria democrática.
El PP, lejos de plantar cara, asume la agenda sin pestañear. Acepta que Vox imponga los temas y que el debate público se sustituya por chantajes entre bastidores. No hay urgencia por encontrar a la persona adecuada, solo por garantizar que quien llegue al Palau de la Generalitat cumpla las órdenes de Madrid y los caprichos de Abascal.
Mientras tanto, el discurso oficial promete “tranquilidad” y “credibilidad”. Palabras vacías que sirven para cubrir una operación política sin control ciudadano. La democracia valenciana se negocia como si fuera una herencia familiar: entre herederos, sin testigos y sin rendir cuentas.
El PP repite que “en ningún caso” se pilotará desde Madrid, pero cada decisión pasa por Génova. Feijóo observa, calla y permite que su partido en València se desangre entre facciones, mientras Vox disfruta del espectáculo. Quien debía liderar un gobierno autonómico se ha convertido en rehén de la ultraderecha que le marcó las líneas rojas.
No se trata de nombres. Se trata de la dirección en la que se inclina el poder. Vox ya ha tumbado gobiernos en Extremadura y Castilla y León. Y ahora amenaza con hacer lo mismo en València. No porque tenga mayoría, sino porque el PP ha perdido el pulso, la dignidad y la voluntad de resistir.
El resultado es una Comunitat entregada al autoritarismo de despacho, donde las decisiones se toman “con discreción” y los acuerdos se anuncian después de consumados. No hay programa de gobierno, pero sí un pacto de silencio.
Y mientras las y los valencianos esperan explicaciones, la derecha reparte el poder a escondidas, como si el futuro fuera un negocio más que privatizar.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Tucker Carlson rompe con Trump: cuando el monstruo descubre que el imperio también lo devora
ucker Carlson no se ha vuelto progresista. Conviene dejarlo claro desde la primera línea para no caer en entusiasmos baratos. Tucker Carlson sigue siendo Tucker Carlson: un comunicador reaccionario, una figura central de la derecha dura estadounidense, un propagador de bulos, un arquitecto televisivo del resentimiento blanco y una de las voces que más ayudó a normalizar el trumpismo como espectáculo político. Pero que alguien así rompa con los republicanos dice mucho del nivel de descomposición interna del monstruo.
La ruptura se hizo oficial en una entrevista grabada el 18 de junio en el pódcast Can’t Be Censored. Allí, el antiguo comunicador estrella de Fox News lo dijo sin demasiada vuelta: “No voy a apoyarlos. No hay ninguna posibilidad de que lo haga”. No hablaba de los demócratas. No anunciaba una epifanía democrática. Hablaba del Partido Republicano, el mismo bloque político al que dice haber apoyado durante 35 años, el mismo aparato que lo convirtió en altavoz, símbolo y agitador.
Irán aprende la lección de la guerra: más Estado duro, más China y menos cuentos occidentales
Más de 100 días de guerra no pasan gratis por un país. No pasan por sus calles, por sus cuerpos, por sus cárceles, por sus hospitales, ni por los despachos donde las élites deciden cuánto dolor puede soportar la gente antes de llamar estabilidad a la obediencia. Irán sale ahora del choque con EEUU con una pregunta encima de la mesa: qué han aprendido sus nuevos dirigentes. La respuesta, por ahora, no invita a celebrar nada. Los primeros indicios apuntan a un liderazgo más autoritario, más pegado a la Guardia Revolucionaria y más dispuesto a mirar hacia China como tabla de salvación.
La pregunta nuclear sigue ahí, claro. Si las negociaciones entre Teherán y Washington acaban en un acuerdo verificable que impida el desarrollo de un arma nuclear, Oriente Medio puede entrar en otra fase. Pero reducirlo todo al expediente atómico es una trampa cómoda. Lo que está en juego no es solo una centrifugadora. Es el modelo de poder que va a imponerse sobre millones de personas iraníes después de la guerra.
Vox, ladrillo y ventas fantasma en Eivissa: la patria empieza en el garaje
La historia tiene todos los ingredientes de la España que predica orden mientras chapotea en el barro. Una concejala de Vox, Araceli Colomar Costilla, regidora en Sant Josep de sa Talaia desde el verano de 2023, administradora de fincas, agente de la propiedad inmobiliaria y rostro local de un partido que vende mano dura contra la “okupación”, aparece ahora denunciada por una presunta trama de ventas fantasma de locales, trasteros y plazas de garaje en el Edificio Galaxia de Eivissa.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir