Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Esta campaña no es solo por Las 6 de La Suiza, sino por todas las personas que defienden los derechos laborales y sindicales.
El caso de Las 6 de La Suiza no es un hecho aislado, sino un síntoma de un sistema que reprime de manera estructural a quienes se organizan y luchan por sus derechos laborales. Cuatro mujeres, un hombre y una trabajadora enfrentan penas de prisión por defender los derechos de una compañera utilizando únicamente herramientas sindicales legítimas y legales. Sin embargo, la justicia española, respaldada por un Código Penal que perpetúa la criminalización de la acción colectiva, las condena a la cárcel.
Estas sentencias no son errores judiciales, sino decisiones políticas. Penalizan la solidaridad de clase y envían un mensaje claro a quienes se atrevan a desafiar al poder empresarial: la defensa de los derechos laborales tiene un precio alto. El caso de estas seis personas es emblemático porque evidencia cómo el Estado utiliza sus instituciones para desarticular los movimientos sociales y sindicales.
La campaña de crowdfunding impulsada por la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y el Grupo Sofitu no solo busca recaudar los fondos necesarios para cubrir los gastos de prisión, cuidados familiares y procesos judiciales, sino también visibilizar una realidad inaceptable: el sindicalismo está siendo tratado como un delito.
SOLIDARIDAD DE CLASE FRENTE A LA REPRESIÓN
Más de 1.400 personas ya han contribuido a esta causa, logrando superar el mínimo de 70.000 euros y acercándose al objetivo óptimo de 120.000 euros. Quedan 7 días para alcanzar los 30.000 euros restantes y demostrar que la solidaridad es más fuerte que la represión.
El dinero recaudado no solo cubrirá necesidades inmediatas, como garantizar el bienestar de las condenadas y de sus familias, sino que también se utilizará para continuar la lucha legal contra un sistema judicial que opera como brazo armado del poder económico. La cárcel no solo afecta a quienes la sufren directamente, sino también a sus familias y al tejido social que depende de su fuerza y presencia.
Este caso es una advertencia para todas y todos: la represión no discrimina, y cualquier trabajadora o trabajador organizado puede convertirse en el próximo objetivo. Por eso, esta campaña no es solo por Las 6 de La Suiza, sino por todas las personas que defienden los derechos laborales y sindicales.
¿QUÉ SIGNIFICA APOYAR ESTA CAUSA?
Apoyar esta causa significa algo más que realizar una aportación económica. Es un acto de resistencia frente a la opresión de clase. Significa denunciar un sistema que protege a las empresas que explotan y castiga a quienes luchan contra esa explotación. Es también un llamado a revisar un Código Penal que prioriza los intereses del capital sobre los derechos fundamentales de las personas trabajadoras.
En una sociedad que normaliza la precariedad y la persecución sindical, el caso de Las 6 de La Suiza es un recordatorio de que los derechos no se conceden, se conquistan. Cada euro donado es una declaración contra el miedo y a favor de la justicia social.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir