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Medios y redes se hicieron eco de una fotografía del clavadista británico Tom Daley haciendo punto, pero hay mucho más detrás del gesto.
Tom Daley ha protagonizado una de las imágenes de los Juegos Olímpicos de Tokio. El británico se alzó con la medalla de oro en salto sincronizado en plataforma de 10 metros el pasado 26 de julio, pero su momento mediático está siendo otro.
Medios y redes se hicieron eco de una fotografía del clavadista británico captado por las cámaras de televisión en la grada de los saltos de trampolín haciendo punto.
Daley tejía un gorro de lana mientras sus compañeros de profesión llevaban a cabo diferentes pruebas de salto, incluida la de trampolín de 3 metros. La imagen fue recogida por los medios siendo definido como «una forma de lo más curiosa de matar el tiempo», pero lo cierto es que el trasfondo en mucho mayor.

Subastas benéficas
El clavadista de 27 años, que también es youtuber e influencer, es también uno de los estandartes del movimiento LGBT dentro del deporte, desde que en diciembre de 2013 reconociese abiertamente su homosexualidad.

«Estoy increíblemente orgulloso de decir que soy un hombre gay y que también soy un campeón olímpico. Me siento empoderado porque cuando era más joven pensaba que nunca podría conseguir nada por ser quien yo era», dijo en su momento.
Tiene una página de Instagram titulada: Made with love by Tom Daley, donde presenta sus creaciones hechas a punto y luego las subasta, devolviendo todo el dinero a las casas de acogida para chicos Lgbtq+ echados de casa.

Toda una lección de ruptura de tabúes y complejos. Lejos de una simple llamada de atención, Daley lucha contra prejuicios y estereotipos, transformándose en ejemplo de lucha y conciencia. Más deportistas como el británico, por favor.
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