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La desnudaron, le colocaron gomaespuma con precinto en el brazo, le echaron agua fría por la cabeza y le pusieron bolsas de plástico para impedirle respirar
El tribunal de la Audiencia Nacional presidido por Ángela Murillo desestimó todas las peticiones formuladas por la defensa de los inculpados en el sumario 13/13 y ha decidido mantener la vista. No respetar el principio de que una persona no puede ser juzgada dos veces por los mismos hechos o la participación del CNI eran algunas de esas impugnaciones.
En este sumario hay cuatro personas: Julen Zelarain, Arantza Zulueta, Jon Enparantza y Naia Zuriarrain, que ya han sido condenadas por «integración en organización terrorista», delito por el que se les vuelve a juzgar ahora en la Audiencia Nacional.
La segunda sesión del juicio ha estado marcado por los testimonios de torturas sufridas a manos de la Guardia Civil. La primera en declarar ha sido Arantza Zulueta quien ha negado cualquier vinculación con ETA, tal y como sostiene la Fiscalía en el sumario 13/13. Además, la abogada vizcaína ha negado también que su identidad responda a los alias de ‘Martxel’, ‘Marxel’ o ‘Bizer’, que la Guardia Civil le atribuye como responsable de mantener contactos con la dirección de ETA.

Zulueta asumió la condena por «integración en ETA en condición de dirigente» para evitar el ingreso en prisión de otros compañeros en un sumario anterior y ha señalado que asumió esa condena como «un paso hacia la democracia, la paz y la convivencia».
Las torturas a Naia
La segunda declaración de la jornada ha sido la de Naia Zuriarrain, quien relató las torturas que sufrió durante su detención, algo que había denunciado previamente. Zurriarrain ha señalado que trabajaba en la asistencia técnica informático en el despacho de abogados de la calle Elkano de Bilbao. Durante su traslado a Madrid, en un coche sin distintivos, fue amenazada con que el trato iba a cambiar al llegar y que lo iba a pasar mal.
«Me decían que tendría consecuencias si le contaba algo al forense y las hubo», ha indicado. La desnudaron, le colocaron gomaespuma con precinto en el brazo, le echaron agua fría por la cabeza y le pusieron bolsas de plástico para impedirle respirar. Asimismo, le hicieron aprenderse de memoria lo que tenía que declarar y le obligaron a ensayar cómo debía hacerlo. «Lo que dije no es cierto», ha subrayado, destacando que puso en conocimiento del instructor todo lo sucedido. A pesar de denunciar las torturas sufridas, la denuncia fue archivada.
Jon Enparantza ha negado también cualquier vinculación con ETA y ha destacado que las inculpaciones que ha habido se han debido a declaraciones obtenidas bajo tortura. Al igual que Zulueta, que en el sumario anterior asumió la condición de dirigente de ETA en una causa previa «como mejor solución para 47 personas» y ha negado que haya dado órdenes al colectivo de presos, ni ha gestionado el impuesto revolucionario ni ha fijado objetivos.
Julen Zelarain ha manifestado que estaba encarcelado en la prisión de Huelva por la causa de Gestoras en el momento en el que se desarrolló la operación del sumario 13/13. No se registró su celda ni se le interrogó al respecto y el auto de procesamiento se le notificó años después, cuando todavía se encontraba en la citada cárcel.
Zelarain estaba encarcelado en régimen de aislamiento en el momento de los hechos por un delito que es el mismo que le imputa actualmente. Permaneció en esta situación durante seis años. En este periodo su celda fue registrada diariamente y en ninguna de ellas se le incautó documento alguno relacionado con ETA.
En el caso de Saioa Agirre un guardia civil le preguntó, mientras estaba incomunicada en las dependencias de Tres Cantos, si quería ser madre y le dijeron que no lo iba a ser mientras tenía una bolsa en la cabeza, tal y como ha relatado ante el tribunal.
Según su declaración, fue sometida a vejaciones de carácter sexual mientras le hacían preguntas. «La declaración policial la escribió la Guardia Civil. La escribieron ellos. No me acuerdo qué ponía. Es mentira», ha señalado. Además, puso los hechos en conocimiento del juez instructor, Fernando Grande-Marlaska y también recibió amenazas para ratificar su declaración policial ante el juez.
Nerea Redondo ha negado que el dinero que entregó a Juan Mari Jauregi, unos 40.000 euros, corresponda al «impuesto revolucionario» sino que correspondía a los ahorros obtenidos por distintos trabajos. Entregó este dinero porque se marchaba de su apartamento y se trataba de una persona de confianza, ha explicado.
Estas son las declaraciones de Naia Zuriarrain y Saioa Agirre publicadas en Twitter en las que relatan las torturas sufridas a manos de la Guardia Civil:
Naia Zuriarrain: «Me decían que tendría consecuencias si le contaba algo al forense y las hubo»
— Malcolm iXa ? (@ideiazabaldub) July 13, 2021
Esto no es en Cuba, es en la Audiencia Nacional HOY, los ocho acusados son ABOGADOS del colectivo de presos vascos. Pero claro, esto no lo veréis en la tele.#SpainIsAFascistState pic.twitter.com/Wh7pAz9kBP
“Me obligaban a hacer ejercicios físicos, sobre todo flexiones y muchas sentadillas, yo estaba desnuda y mientras hacia las sentadillas me pellizcaban los pezones, me tocaron la vagina dos veces…”
— Mamua (@_Mamua) July 13, 2021
Saioa Agirre pic.twitter.com/4C21Wxr8Mj
Fuentes: NAIZ
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