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Neymar enfrentará un análisis detallado de su caso por parte de varios órganos de control ambiental, incluyendo la Fiscalía General del Estado, la Policía Civil y la Procuraduría de Protección Ambiental
El lujoso universo de Hollywood se derrama en las pantallas, impregnando la imaginación colectiva de brillantes destellos de opulencia y extravagancias. Hemos visto las excentricidades de personajes como Jay Gatsby de F. Scott Fitzgerald, Tony Stark en la saga de Iron Man o Jordan Belfort en «El Lobo de Wall Street», quienes ilustran cómo el dinero puede dar rienda suelta a cualquier fantasía. Pero este espectáculo de excentricidades no se limita a la ficción. La extravagancia financiera se da también en la realidad, particularmente en el mundo del fútbol, donde las y los jugadores frecuentemente juegan su propia versión de la película de su vida, sin preocuparse por el guión de la normativa legal.
EXTRAVAGANCIAS DE LOS RICOS: NEYMAR Y EL LAGO
Neymar, el notable astro brasileño que pinta líneas imaginarias con un balón en los campos de París Saint-Germain, decidió escribir un capítulo de su vida que le costó caro. En su residencia brasileña, una mansión digna de un magnate de Hollywood, añadió un lago artificial a su repertorio de lujos. Sin embargo, este último capricho llevó a Neymar no solo a conseguir una vista panorámica del agua desde su palacio, sino también a enfrentar una cuantiosa multa de 3.3 millones de dólares.
SITUADA EN PORTOBELLO: LA MANSIÓN DE NEYMAR
Su mansión, anidada en la urbanización exclusiva de Portobello, al sur de Río de Janeiro, se extiende en casi 10,000 metros cuadrados. El desembolso por esta joya arquitectónica fue de unos 9 millones de dólares. Además de un helipuerto privado, una cancha de tenis, un spa, un gimnasio y una piscina, Neymar decidió hacer realidad una de sus fantasías: construir un lago artificial en su jardín, acorde a su pasión por la magnificencia.
LA CONSTRUCCIÓN CONTROVERSIAL
La empresa de paisajismo que realizó la obra documentó su progreso en redes sociales, atrayendo la mirada de las autoridades y abriendo la caja de Pandora. ¿El resultado? La Secretaría de Medio Ambiente clausuró el proyecto de lago aún inacabado, a la espera de una decisión judicial.
Pero Neymar, tan rebelde fuera del campo como en él, decidió hacer caso omiso a las restricciones. Organizó una fiesta en su residencia, incluso en las áreas precintadas por las autoridades. La violación de estas restricciones llevó a la presencia de agentes de la Policía Militarizada y Civil de Río de Janeiro en su propiedad. En medio de la tensión, el padre de Neymar fue detenido por desacato a la autoridad.
SANCIÓN DE MILLONES
El castigo por los delitos contra el medio ambiente ascendió a 16 millones de reales, que se traducen en aproximadamente 3.3 millones de dólares. Además, Neymar enfrentará un análisis detallado de su caso por parte de varios órganos de control ambiental, incluyendo la Fiscalía General del Estado, la Policía Civil y la Procuraduría de Protección Ambiental.
Las acusaciones son variadas: realizar obras que requieren control ambiental sin autorización, captación y desvío de agua de río sin autorización, movimientos de tierras y supresión de vegetación sin autorización. Neymar tiene la opción de recurrir esta multa dentro de un plazo de 20 días, pero parece que las estrellas del fútbol no están exentas del escrutinio legal y ambiental.
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